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- 03/03/2015 01:01
El inicio de las consultas para regular nuevamente el negocio del tabaco enfrentó ayer, en la Asamblea Nacional, a las agencias tabacaleras y el Ministerio de Comercio e Industrias (Mici) con Salud (Minsa).
Los primeros se mostraron en contra del proyecto de ley 136, que dispone sobre el contenido y los métodos de divulgación de productos derivados del cigarro, porque consideraron que se convertiría en una fórmula para ‘fortalecer los negocios ilícitos’ relacionados con el tabaco.
Las firmas Philip-Morris y British American Tobacco, y los voceros de los casinos y el Mici consideraron que la norma contempla medidas ‘muy excesivas’, como —por ejemplo— el empaquetado sencillo. Eso, insistieron, viola las políticas de la Organización Mundial del Comercio y normas locales sobre propiedad intelectual.
El Proyecto de ley 136 ordena que los cigarros sean presentados en cajetas ‘gris mate oscuro uniforme’, con letra arial blanca, de 20 puntos, resaltada en negrita y sin ademanes. El documento uniforma el tamaño y material de las cajas, además del tipo de abertura.
La idea, según los diputados José Luis Castillo, Javier Ortega y Crispiano Adames, es intentar hacer menos ‘atractivo’ el consumo de tabaco, y así ‘reducir su prevalencia y dependencia’ entre los ciudadanos.
Reyna Roa, directora de Control de Tabaco del Minsa, sostiene que la propuesta está en línea con el convenio marco para el control del tabaco, y no chocan con la Ley 13 de 2008, que regula el consumo y negocio de este producto.
El texto también obliga a las tabacaleras a remitir a la Dirección General de Salud Pública del Minsa a remitir anualmente información sobre la cantidad de cigarros vendidos, incluso, detallando en qué tipo de comercios fueron repartidos.