Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 09/03/2011 01:00
PANAMÁ. El conteo regresivo inició el pasado lunes 28 de febrero cuando los asalariados cobraron su quincena y además de pagar las cuentas, parte de ese dinero sería destinado para celebrar las fiestas más esperadas por los panameños: el Carnaval.
El inició del año escolar que comenzó el 28 de febrero de 2011 y los problemas a nivel educativo quedaron olvidados muy de a poco al transcurrir la semana.
Y mientras se sentía el tráfico pesado por los miles de estudiantes que iniciaron su año escolar, al fin llegó el gran viernes y a las 4 de la tarde el flujo de personas y de autos era cada vez mayo; muchos viajaban en auto y la mayoría en colectivos, ya se sentía el clima de carnaval y el ‘no voy pa’ la terminal’ de los taxistas se escuchaba al unísono en las paradas. Muchos estaban relajados, otros ansiosos, pero la mayoría de las personas, ya sean entre amigos o familiares, tenían como objetivo celebrar estos cuatro días al máximo.
Miles de personas se trasladaron al interior, sobretodo a Las Tablas, Chitré y Penonomé las que cuentan con mayor tradición carnestoléndica llena de lujo, folclor y mucho ritmo panameño.
Muchos viajaban en familia, otros con amigos y hasta las mascotas se traslaban junto con sus dueños sin importar las largas colas de espera para subir en grupo a un bus, lo importante era llegar.
Pero el gran protagonista de este año fue ‘El carnaval de la City’, que se celebró durante los cuatro días en la Cinta Costera y que cuando el Gobierno anunció que otorgaría 2 millones para la planificación y realización del mismo, causó gran molestia.
Las personas que no pudieron trasladarse al interior del país por falta de dinero o porque tenían que trabajar, disfrutaron del Carnaval de la City, que se tomó 1 kilómetro de la Cinta Costera y un sector de avenida México.
Bien custodiada por la Policía Nacional, Sinaproc y el Cuerpo de Bomberos, la gente hacía la fila con paciencia, muchos en familia para ingresar al sector de la mojadera.
Y mientras que muchos saltaban y bailaban al ritmo del ‘choque’ y de los desaparecidos cantantes de Reggae: Dangerman y Papa Chan, otros decidieron hacer negocio con la venta de hot dogs, chicha, soda, ciruelas traqueadoras, pollo y pescao.
‘El sábado vendimos poco, pero desde el domingo en la mañana las ventas mejoraron y Gracias a dios estamos vendiendo todo’, comentaba doña Gloria mientras preparaba la comida en su carrito de hot dogs.
Pero si de protagonistas se trata, el Pele Police se robó toda la atención de estas fiestas, con más de 62 mil verificaciones, 256 casos positivos de los cuales 188 son por captura, tan solo en el operativo de la cinta costera.
A nivel nacional los más de 15 mil policías repartidos por todo el país detectaron más de 110 mil personas, según las cifras oficiales.
‘Tratamos de que no entren menores solos a la zona del culeco, ya que ya agarramos a muchos robando carteras, mientras más grupos familiares entren, mejor’, declaraba un oficial de policía mientras que hacía la requisa a un hombre en la entrada del carnaval de la cinta costera.
Y según Bredio Ramírez, coordinador de la sala de Urgencias del Hospital Santo Tomás, durante este carnaval se registraron menos casos fatales que años anteriores y al parecer, durante estas fiestas el panameño fue más consciente al momento de consumir alcohol.
Un año más de los 100 ya celebrados, donde queda demostrado que entre folclor y desenfreno los carnavales son la expresión de la mezcla de la cultura popular panameña.
Y después de tanta celebración, se pasa la página para dar paso a la Cuaresma, con la imposición de la ceniza, siendo este el inicio del tiempo litúrgico que da paso a la pascua, la celebración más importante de los cristianos.