Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 26/12/2010 01:00
PANAMÁ. Luego de la tormenta que desató la salida del Ministerio Público (MP) del procurador encargado Giuseppe Bonissi y que dejó al descubierto una supuesta red de corrupción que involucra a funcionarios de esa institución, inmediatamente comenzó a sonar el nombre de Lucía Chandeck como nueva jefa de la Procuraduría General de la Nación.
El nombre de Chandeck ha generado reacciones diversas desde que apareció ayer en todos los medios de comunicación. Magaly Castillo, de Alianza Ciudadana Pro Justicia, señaló que debido a la crisis en que se encuentra el MP se debe pensar muy bien al escoger a quien ocupará este cargo. ‘No es conveniente escoger a nadie del círculo de asesores ni de confianza del Presidente, ya que esto crea conflictos de intereses y le resta credibilidad a la institución’.
Agregó Castillo que en el país se necesita al frente del MP a una persona que garantice independencia del poder Ejecutivo y que cree confianza en la opinión pública.
Según Castillo, el nuevo procurador deberá investigar las denuncias de penetración del narcotráfico en esa institución. Además, le quedará por resolver muchos otros casos de alto perfil, como la investigación contra el procurador de la Administración, Oscar Ceville, acusado de pinchazos telefónicos.
Con Castillo coinciden Juan Jované, del Frenadeso; y Rogelio Cruz, presidente del Movimiento de Abogados Gremialistas.
Jované manifestó que de escogerse a Chandeck como nueva jefa de la Procuraduría General de la Nación, no se estaría haciendo nada, todo seguiría igual ‘porque es del mismo círculo donde siguen saliendo. El presidente está utilizando al MP como un instrumento de persecución política, porque sigue manejando el Estado como si fuera una gran corporación’.
En tanto Rogelio Cruz, quien representa a los abogados gremialistas, dice que en la medida en que el presidente Martinelli siga nombrando personas cercanas a él, el MP será dirigido y dominado por el Órgano Ejecutivo y ‘no se podrán hacer investigaciones objetivas e imparciales, como debiera ser’.
Cruz considera que el MP podría volver y caer en el mismo error debido a que la institución se ha convertido en un problema recurrente. La única forma, según Cruz, en que el MP puede trabajar con independencia es que el presidente saque sus manos de allí.