Sin que haya sido condenado

Nuestra Constitución es clara, nadie que haya sido condenado por delito doloso puede ocupar cargos en la administración de justicia, así...

Nuestra Constitución es clara, nadie que haya sido condenado por delito doloso puede ocupar cargos en la administración de justicia, así queda explícitamente documentado en artículo 205 de nuestra carta magna.

Hoy vemos como el fiscal José Eduardo Ayu Prado es designado por el Ejecutivo para el cargo de procurador general de la nación, el fiscal Ayu Prado puede decirse que es un hombre institucional pues, gran parte de se carrera o casi toda la ha realizado en el Ministerio Publico, me supongo que en los mandos inferiores hasta llegar a fiscal en la provincia de Colón de donde es oriundo.

Eso pareciera que es el sueño de todo servidor publico, ir escalando y llegar a posiciones por merito y estudio sin embargo, éste no es el país de la maravillas y Alicia no está por ningún lado, el Fiscal Ayu Prado ha dejando en algunas de sus ejecutorias un legado de maldad y malas practicas que llegan a ser tan delincuenciales como a los criminales que supuestamente juro perseguir.

A nuestro país le costo una condena internacional por violación de los derechos humanos, es decir que el fiscal Ayu Prado ya es un convicto por crimen de lesa Humanidad como son los crímenes contra los seres humanos, además en nuestro patio son muchas las historias de cómo inventan pruebas, mantienen detenidos por largos periodos a personas que el día la audiencia ante los juzgadores recobran su libertad por la falta de pruebas o meritos que los inculpen los hechos perseguidos, en fin de no ser responsables de las acusaciones que les formuló el hoy aspirante a Procurador General.

Cuanto le costó todos estos desaciertos al pueblo panameño? Jamás este señor ni los otros fiscales han dicho cuanto cuesta instruir un expediente y que al final no resulte en nada, jamás han rendido cuentas al pueblo, nunca habido una disculpa publica por estos abusos contra los ciudadanos y solo meten preso a los hijos de la cocinera.

Este señor nunca ha dicho cuanto ha pagado por publicar noticias de esas cajas menudas que tiene los fiscales y que no rinden cuenta a nadie, a que medios violando la reserva del sumario les ha entregado copia de los expedientes que maneja para que hagan publica las versiones que le convienen.

Pero la nefasta actuación de éste fiscal no solo tiene que ver con casos de falsedad de pruebas o no tener elementos probatorios, este fiscal en especial es un perseguidor de periodistas, sin el menor reparo el señor ha mandado allanar residencias sin que exista un solo elemento para ello, se ha llevado equipos de las casas que jamás a devuelto, no existen documentos que digan donde los ha metido o si están en custodia y cual fue la causa para apropiarse de ellos.

Estas practicas que parecen gansteriles del fiscal Ayu Prado, son las que se podría decir le agradan al Ejecutivo pues, con ésta designación de un violador de derechos humanos, un perseguidor de periodistas, un presunto manipulador de expedientes, una persona que pareciera ser un desalmado que no le ha importado mantener detenido en nuestro dantesco sistema penitenciario a hombres y mujeres inocentes solo por que a él le da la gana, flaco favor le hace ésta administración al pueblo panameño al designar a un funcionario que ha demostrado no tener principios morales, ni éticos para ocupar el cargo de Procurador General, y que al final es un convicto que le ha costado a nuestro país una condena internacional.

* Periodista y Productor de TV

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