El alcalde colonense denunció que una mayoría del Consejo municipal echó abajo estructuras de desarrollo humano
- 29/11/2025 00:00
Las explosiones registradas en recientes semanas en edificios residenciales de la ciudad de Panamá han puesto nuevamente en el centro del debate la seguridad de los sistemas de gas, la manipulación interna de equipos y el cumplimiento de los protocolos de prevención en propiedades horizontales.
El caso más reciente ocurrió la tarde del miércoles 26 de noviembre en las Torres de Montserrat, ubicadas cerca del Colegio Comercial Panamá. El incidente dejó a un hombre herido y obligó a evacuar a más de un centenar de residentes, según informó el Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá (BCBRP).
Caled Rodríguez, subdirector de la Dirección de Operaciones de Atención, Búsqueda y Rescate, explicó que la explosión se originó en el piso 21 del edificio. El afectado, un hombre de entre 35 y 50 años, sufrió quemaduras de segundo grado y recibió atención inmediata por parte del servicio prehospitalario de la institución.
Unidades de la Estación Ricardo Arango acudieron al área con varios vehículos operativos, mientras la Policía Nacional aseguró el perímetro. Como medida preventiva, se ordenó el desalojo total del inmueble y se procedió al cierre de las llaves centrales del sistema de gas. Durante el operativo también fueron rescatadas cerca de 25 mascotas, entre perros y gatos, que fueron trasladadas al punto de encuentro establecido.
Las causas exactas del incidente permanecen bajo investigación.
La explosión de Torres de Montserrat se suma al caso ocurrido el pasado 16 de octubre en el edificio Alsacia Tower, ubicado en la vía Ricardo J. Alfaro. En ese hecho, una mujer de 37 años perdió la vida y otras dos personas resultaron heridas, entre ellas un menor de nueve años.
Según el coronel Ángel Delgado, director nacional de Calamidades Conexas del Cuerpo de Bomberos, el edificio contaba con su prueba de hermeticidad vigente y los sistemas de seguridad se activaron correctamente, incluyendo rociadores y alarmas. No obstante, aunque ya se determinó el punto de origen de la explosión, la causa exacta se mantiene bajo reserva, mientras avanza la investigación de la fiscalía regional de San Miguelito.
La víctima fatal fue identificada como Ámbar Guelfi de Obaldía, quien sufrió quemaduras en aproximadamente el 70% de su cuerpo.
En entrevista con La Estrella de Panamá, el director del Benemérito Cuerpo de Bomberos, coronel Víctor Raúl Álvarez, explicó que muchos de estos incidentes no se originan por fallas estructurales del edificio, sino por intervenciones internas dentro de los apartamentos.
“La prueba de hermeticidad del edificio estaba al día. Fue un tema interno de manipulación dentro del mismo apartamento”, subrayó el coronel, al referirse a uno de los casos más recientes.
Álvarez advirtió que ajustes en estufas, hornos, calentadores de agua o centros de lavado deben realizarse únicamente por personal certificado. “No por ahorrarse unos dólares se puede buscar personal empírico que no dé el soporte técnico necesario y termine poniendo en riesgo la vida de una familia y de todo un edificio”, señaló.
El jefe del cuerpo bomberil explicó que una fuga mínima puede derivar en una explosión si se dan las condiciones químicas adecuadas. “No es inmediato. Se necesita acumulación de gas, oxígeno y una chispa. Encender una luz puede generar la detonación”, indicó.
Las estadísticas respaldan la preocupación. En lo que va del 2025, el Cuerpo de Bomberos ha atendido más de 600 emergencias relacionadas con escapes de gas. Solo en las 72 horas previas a la explosión de Torres de Montserrat se reportaron 13 casos.
Álvarez hizo un llamado directo a la ciudadanía para que, ante cualquier olor a gas, por leve que sea, se contacte de inmediato a los organismos de emergencia. “Los bomberos siempre llegamos después del evento. Por eso es clave la responsabilidad individual y la concienciación comunitaria”, enfatizó.
Finalmente, recordó que las pruebas de hermeticidad deben realizarse cada tres años en coordinación entre las administraciones de los edificios y el Cuerpo de Bomberos, y aseguró que la institución mantiene campañas permanentes de capacitación y sensibilización para reducir este tipo de incidentes.