El drama de una madre colombiana y La Joya

  • 16/01/2015 01:01
Le pidieron dinero para resolver el caso de su hijo con una medida cautelar de libertad condicional; no obstante, al final no se logró nada

María Amparo Blandón, quien en abril cumplirá 60 años de edad, sufre por la indiferencia de las autoridades panameñas hacia los reos extranjeros, uno de ellos su hijo, Raúl Ernesto Jiménez, de 33 años, recluido en el pabellón 8 del centro penitenciario La Joya desde finales de 2011.

Entre lágrimas, la señora María Amparo, nacida en Tocaima, departamento colombiano de Cundinamarca, dijo a La Estrella de Panamá que no ha visto ningún interés por revisar el estatus legal de su hijo.

‘Ninguna autoridad se interesa por saber por qué está tras las rejas, si se le ha condenado o absuelto’, recriminó.

Su hijo, relató Blandón, viajaba frecuentemente a Panamá para adquirir mercancía en Colón y fue detenido en un hotel por un supuesto caso de estafa.

A pesar de su edad, ella misma tuvo que venir a Panamá para tratar de ayudarlo. Al no tener parientes aquí, ha tenido que dormir en varias ocasiones en las bancas del parque Porras, a cielo abierto.

‘Se me afectó la salud, me dio una deshidratación y tuve que devolverme a Colombia... ahora ando durmiendo de lado en lado, donde me den posada’, comentó.

Incluso ha tenido problemas para ofrecer apoyo legal a su hijo.

Según la colombiana, muchos abogados nacionales no han sido honestos con ella. ‘Se han aprovechado de que uno que es extranjero para sacarme dinero’, dijo.

De hecho, contó que le pidieron dinero para resolver el caso de su hijo con una medida cautelar de libertad condicional; no obstante, al final no se logró nada. ‘Te dicen: deme tanto, que ya sale ,y es mentira’, contó.

En noviembre del año pasado, desembolsó $2,000 procedentes de la venta de la residencia familiar en Colombia. ‘Mis nietos quedaron en la calle para conseguir el dinero y todo fue por el gusto’, explicó.

Según las estadísticas del Sistema Penitenciario, en el país hay 1,650 reos extranjeros en los 19 penales existentes, la mayoría por delitos de tráfico de drogas.

Los reclusos extranjeros son mayormente colombianos (977), pero también hay 93 mexicanos, 61 dominicanos, 55 ticos, 55 venezolanos, 50 jamaicanos y 44 guatemaltecos.

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