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- 06/04/2026 15:03
La confirmación hecha en audiencia por autoridades judiciales y fiscales marcó un punto de inflexión en el caso de los hermanos Ávila, al establecer que la persona identificada en el expediente es Marisol Barría, la misma cuya muerte no ha sido acreditada oficialmente desde 1997.
Este elemento, expuesto por la defensa durante la diligencia, refuerza la solicitud de revisión de la condena y abre un nuevo capítulo en un proceso que, según el abogado Eliecer Plicett, “apenas comienza”.
Durante la audiencia de cumplimiento celebrada este lunes, tanto la jueza como la fiscal del Ministerio Público coincidieron en que la víctima del proceso es Marisol Barría, desestimando versiones que circulaban sobre la supuesta existencia de otra persona no identificada.
“Los hermanos Ávila no están detenidos por la muerte de ninguna desconocida. Están detenidos por la muerte de Marisol Barría”, afirmó Plicett tras la audiencia.
El abogado explicó que esta precisión era fundamental para contrarrestar lo que calificó como desinformación difundida en redes sociales. Según sostuvo, el expediente es claro en cuanto a la identidad de la víctima, lo que —a su juicio— genera una contradicción central dentro del proceso.
Uno de los elementos más relevantes expuestos por la defensa fue que, hasta la fecha, no existe una certificación oficial que acredite la muerte de Barría.
Plicett detalló que el Ministerio Público realizó recientemente una inspección en el Tribunal Electoral, el pasado 30 de marzo, sin lograr obtener un documento que confirme el fallecimiento.
“Si una persona no está certificada como muerta, la pregunta es: ¿está viva o no?”, planteó.
El abogado añadió que este aspecto fue reconocido en audiencia, lo que llevó a la jueza a considerar el caso como atípico.
Asimismo, recordó que el cuerpo exhumado durante la investigación no coincidió, según pruebas de ADN, con los padres de Barría, lo que, a su criterio, debilita la base probatoria de la condena.
Tanto la jueza como la fiscal coincidieron en que se trata de un proceso inusual. Para la defensa, esta condición abre la puerta a que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia admita un recurso de revisión.
“Estamos ante un caso no normal, digno de ser revisado”, sostuvo Plicett.
El abogado indicó que la estrategia legal apunta a demostrar que la sentencia condenatoria se fundamentó en la supuesta muerte de una persona cuya defunción no ha sido acreditada oficialmente por las autoridades competentes.
En ese sentido, insistió en que lo ocurrido en la audiencia representa apenas “un escalón en la escalera” dentro de un proceso más amplio que busca revertir el fallo.
La diligencia no concluyó este lunes. La jueza ordenó la evaluación médico-legal de César Ávila, debido a su condición de salud, específicamente por una enfermedad degenerativa asociada a la diabetes.
La evaluación fue fijada para este mes de abril y, una vez realizada, se reanudará la audiencia para decidir sobre medidas solicitadas por la defensa, entre ellas un posible depósito domiciliario.
Según explicó Plicett, la jueza optó por no entrar al fondo del caso hasta contar con el informe médico, al reconocer la gravedad de la condición del imputado.
La defensa confirmó que presentará un recurso de revisión ante la Sala Penal, con el objetivo de que se evalúe la validez de la sentencia que mantiene privados de libertad a César y Eloy Ávila.
Mientras tanto, queda pendiente la continuación de la audiencia en el caso de César Ávila y la celebración de la correspondiente diligencia para Eloy Ávila.
Para el abogado, el avance logrado en esta fase radica en haber establecido de manera “clara, firme y contundente” la identidad de la víctima dentro del proceso, un elemento que considera clave para sustentar la revisión del fallo.
“Esto no termina aquí. Este es un camino largo”, reiteró.