- 01/08/2015 02:00
La presidenta de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), Rose Marie Antoine, se reunió con grupos indígenas y afrodescendiente del país para conocer las realidades que enfrentan estas poblaciones.
Entre los asistentes a la reunión estuvo Goejet Miranda, presidente del Movimiento 10 de abril (M-10), que lucha en contra del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco.
Miranda indicó a La Estrella de Panamá que él aprovechó la oportunidad para explicar a Antoine la situación que viven los indígenas de la comarca Ngäbe Buglé por la construcción de este proyecto. Incluso, dijo, se habló de la represión del pasado sábado por parte de la Policía a los ngäbes que realizaron una protesta en la carretera Interamericana.
El dirigente indígena reiteró la solicitud de cancelación del proyecto y explicó que la solicitud de los ngäbes se fundamenta en que ese proyecto viola el artículo 9 de la Ley 10 de 1997, que crea la comarca, prohíbe la expropiación en el área comarcal.
‘Si nosotros hoy permitimos que violen un artículo de la ley de la comarca, mañana será otro y así sucesivamente', recalcó.
Un estudio del Programa de las Naciones Unidas (PNUD) determinó que el embalse del proyecto afecta 6.7 hectáreas de la comarca. ‘Para nosotros lo más importante no es la afectación a la tierra, sino la violación de la ley', dijo Miranda.
El dirigente negó que los trabajos de construcción de la presa se hayan suspendido, como lo anunció el pasado jueves la empresa Generadora del Istmo S.A, que construye la obra.
Miranda dijo que los indígenas impiden que la empresa continúe con la tala del bosque de galería en las orillas del río Tabasará.
El líder indígena no descartó que sigan las protestas en la calle para exigir la cancelación del proyecto. Dijo que no volverán a la mesa.