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- 16/04/2023 15:16
El aumento de la población en las áreas urbanas y rurales es cada vez mayor y el acceso a agua potable y saneamiento también se hace más difícil para las poblaciones, por lo que desde hace 15 años en Panamá se vienen tomando medidas urgentes para hacer frente a esta necesidad.
Una de esas medidas es la instalación de sistemas de captación y aprovechamiento del agua de lluvia con el propósito de suplir de manera significativa a miles de personas y escuelas del país que aún carecen de estos servicios básicos.
La escuela más reciente en adoptar esa medida fue el C.E.B.G. El Ñajú, ubicado en Chilibre, el cual beneficiará con agua potable a más de 400 personas entre estudiantes, profesores y administrativos. Además, incluye entrenamientos y capacitaciones para el uso racional del agua.
Esta ‘Escuela de lluvia’, la cual forma parte de un proyecto Agua Limpia para los Niños entre Procter & Gamble, United Way Panamá y Panama Rainwater, busca llegar a comunidades educativas que no tienen fácil y frecuente acceso a agua potable, y que estén en zonas de lluvia frecuente que pueda ser aprovechada en las actividades cotidianas de los planteles educativos como el lavado de manos, limpieza de baños, entre otros, ahorrando de esta forma hasta un 50% en el uso de agua.
Ana Paula Pérez, directora del plantel, señaló a La Estrella de Panamá que el sistema de captación de agua del proyecto “Escuelas de Lluvia” es un programa integral que viene acompañado de capacitación a los alumnos, personal docente y administrativo, para el cuidado del agua y fomentar la cultura de su uso responsable.
“La escuela ‘El Ñajú’ binda educación inicial hasta noveno grado. Con este proyecto se beneficiarán unos 406 niños de la comunidad el Ñajú en Chilibre, ya que se captarán alrededor de 500 mil litros de agua de lluvia anualmente. Esta agua será filtrada y puede utilizarse para tomar y cubrir otras necesidades del centro educativo”, resaltó la directora.
Pérez añadió que esta escuela si tenía agua potable, pero debido a la falta de agua potable que a veces había y otras ocasiones no, obligaba al plantel a detener la actividad escolar y “este programa será muy beneficioso porque se mejorará la calidad de vida de los estudiantes y tampoco habrá interrupciones de clases”.
“Este año iniciamos la etapa escolar sin interrupciones a diferencia del 2022 que tuvimos que comenzar las clases de manera tardía porque no había agua”, detalló.
Para este proyecto, la escuela capacitó a un grupo de niños y niñas para que sena los “guardianes de lluvia” para que aprendan sobre la importancia del cuidado del agua dentro del centro educativo, explicó la directora.
Añadió que es muy importante trabajar como ejes transversales y como parte de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) que se buscan cumplir como agenda 2030. Entre ellos, el cuidado del medio ambiente y el ODS 6 que es el agua limpia y saneamiento.
La directora también hizo énfasis en que este tipo de programas deben llegar a otros centros educativos para seguir trabajando por el bien de la educación en el país. “El Ministerio de Educación abre las puertas a todas los proyectos que brinden beneficio a la comunidad educativa del país”, dijo.
De acuerdo con Pérez este proyecto cuenta con dos pilares de acción: el primero instalar un sistema de captación de lluvia que potabiliza el agua para abastecer las áreas de la escuela y evitar de esta forma reducir las estadísticas de ausentismo escolar; el segundo, un programa de formación a niños de la escuela para convertirlos en guardianes de lluvia con el objetivo de que velen por el funcionamiento del sistema y sensibilicen a la comunidad.
Paula Villaseñor, de P&G explicó que con “Escuela de Lluvia” se propone brindar acceso a agua potable, ayudando a mejorar las condiciones sanitarias de las escuelas y la salud de los estudiantes. Queremos ayudar a construir un futuro positivo para las comunidades y, de esta forma, contribuir con el saneamiento en el mundo y en Panamá”.
El programa integral “Escuela de Lluvia”, ha entregado 20 mil millones de litros de agua limpia en 93 países, y como parte de su Ambición 2030, en la que esta empresa está colaborando con aliados para proteger el agua en 18 cuencas prioritarias con estrés hídrico en siete países para las personas y la vida silvestre, incluidos algunos países en América Latina como México.
Francisco de Arco, director general de Panama Rainwater, explicó que durante nuestros trabajos dentro de la escuela El Ñajú, nos dimos cuenta de la problemática de escasez de agua en Chilibre, la cual realmente afecta la población. Es uno de los pilares de la Organización de las Naciones Unidas, en su objetivo de desarrollo sostenible #6, apostar por cantidad y calidad del agua para que en el año 2030 todos podamos tener acceso a agua potable.
El proyecto también tiene por objetivo concientizar sobre los hábitos de ahorro y cuidado del agua desde el ámbito educativo. Para esto, United Way Panamá ha impartido capacitaciones a los estudiantes, maestros, y padres de familia sobre el uso correcto y responsable de este sistema.
“Estamos muy contentos porque vamos a beneficiar a la comunidad del Ñajú, y garantizaremos el bienestar y la salud de sus niños, docentes y administrativos del centro. Los padres y madres también se sentirán contentos porque sus hijos estarán en un entorno saludable”, expresó Idayra Cooper, Coordinadora del Programa Nacer Aprendiendo de United Way Panamá.
El agua es un factor decisivo para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y para la salud y prosperidad de las personas y el planeta. Sin embargo, los avances en los objetivos y metas relacionados con el agua distan mucho de ser satisfactorios, lo que socava toda la agenda de desarrollo sostenible, detalla la Organización de las Naciones Unidas en si sitio oficial.
En Monte Lirio en el distrito de Renacimiento, a dos horas y media de la ciudad de David, en la provincia de Chiriquí; y a cinco minutos de la frontera tico-panameña, se ubica el Instituto Profesional y Técnico Monte Lirio, centro educativo en donde se construyó un Sistemas de Captación y Aprovechamiento de Agua Lluvia (Scall), impulsado por el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) y ejecutado por fondos de la Unión Europea, a través de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD).
El proyecto beneficia a una población superior a 500 estudiantes, docentes y padres de familia, puesto que este sistema está diseñado para cubrir el 100% de la demanda de consumo humano, además de labores de aseo y del invernadero para cultivo hidropónico.
Milciades Concepción, ministro de MiAmbiente, aseguró que la tecnología aplicada en este proyecto es un avance en las políticas de desarrollo del Gobierno Nacional; lo podemos “considerar como una opción para suplir la demanda del recurso hídrico a través de la captación de la lluvia mediante mecanismos de canalización hacia un espacio destinado para su almacenamiento y uso posterior.”
Agregó el ministro que “esto no es algo nuevo, pero hacerlo con la tecnología adecuada en sitios con limitado acceso al valioso recurso hídrico, es una ventaja…” Además, este Scall es un proyecto ambientalmente sostenible, debido a que hace uso de la energía solar, para su funcionamiento y no utiliza otro tipo de energía”.