Pacientes pierden la confianza

PENONOMÉ. Lo sucedido al niño de cinco años, Eider Agredo Rodríguez en la sala de urgencias del Hospital Aquilino Tejeira, de Penonomé, ...

Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.

Agrega La Estrella en Google ↗️

PENONOMÉ. Lo sucedido al niño de cinco años, Eider Agredo Rodríguez en la sala de urgencias del Hospital Aquilino Tejeira, de Penonomé, donde presuntamente hubo un mal manejo de su estado de salud y que culminó con su muerte cerebral y física en el Hospital del Niño en Panamá, donde llegó entubado e inconsciente, ha suscitado generalizados comentarios entre la ciudadanía penonomeña.

Los pacientes piensan que algo irregular está sucediendo con frecuencia en este centro hospitalario.

LOS HECHOS

Luego que el domingo 18 de abril, su madre Amelia Rodríguez Flores, de 30 años, buhonera, sin seguro social, acudiera con su hijo Eider Agredo Rodríguez, quien entró caminando, con su madre al cuarto de urgencias del Hospital Aquilino Tejeira para que se le tratara una afección por resfriado, no pensó jamás que el giro posterior de los acontecimientos, una vez le colocaran varias mascarillas, terminaría con un agravamiento de su estado, que inició en este cuarto de urgencias y terminara en una sala de cuidados intensivos del Hospital del Niño, donde el pasado jueves 22 de abril en horas de la tarde, murió sorpresivamente, produciendo un impacto doloroso e impotente entre su familia, que no comprende porqué se complicó y los médicos no pudieron salvar su vida.

MALAS PRÁCTICAS

El sábado 24 abril con la solidaridad de moradores y algunas autoridades en lo económico, fue sepultado en el pequeño cementerio de Las Lomas a unos dos kilómetros de la comunidad este humilde niño.

En medio del dolor y sentimiento de la familia, un clamor general se ha hecho sentir de repudio a las malas prácticas que se vienen dando en este hospital, ya que este caso a decir de innumerables voces se suma a otros hechos que no han salido a la luz pública y cuyos desenlaces algunos fatales se le atribuyen a presuntos manejos no apropiados por la parte médica desde hace tiempo.

NO HAY CONFIANZA

Para una gran mayoría de personas que emitieron opiniones al respecto, pero que prefirieron mantenerse anónimas, es imposible que una denuncia prospere contra miembros del cuerpo médico, ya sea aquí en Penonomé o en otra parte del país, porque a juicio de la población, “en ese gremio ellos se protegen” y es difícil demostrar por razones técnicas o por falta de recursos económicos estas malas practicas clínicas que en este caso, le costo la vida al menor de Las Lomas de Penonomé, estudiante de kinder en la escuela Sofía Quirós de Tejeira.

Aunque se inicien investigaciones, todo quedará en nada. No hay credibilidad, comentaron muchas personas en torno a lo sucedido. Solo un caso más en los anales clínicos.

La familia hace un llamado a las principales autoridades de Salud, para que hagan un alto y revisen si los procedimientos que se aplican a los pacientes o a quien llegue a buscar atención en los hospitales son los correcto. Que evalúen y supervisen la práctica diaria de los médicos internos y se exija más presencia de los especialistas en situaciones delicadas. “No más insensibilidad, de parte de los que trabajan en los hospitales, dijo Amelia Rodríguez Flores, para que no le pase a otro niño lo que pasó con el mío”.

Lo Nuevo