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- 09/02/2015 01:00
Una misión de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción de Riesgos de Desastres (UNISDR) se encuentra en Chiriquí, junto con representantes del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), para hacer una evaluación del estado de la gestión de riesgos de esta provincia.
El sistema de gestión de riesgos es un plan de gestión de emergencias que hace frente a los fenómenos geológicos y atmosféricos, señaló Julio García, arquitecto de la ONU y jefe de la misión de la UNISDR.
Los técnicos de la UNISDR harán recomendaciones para establecer un plan de acción para el Sinaproc y del Gobierno de Panamá.
‘Lo que queremos relevar y plantear en este informe es que las autoridades tomen los correctivos necesarios para, en el caso de desastres futuros, evitar el impacto negativo sobre las vidas humanas o pérdidas económicas’, puntualizó el representante de la ONU.
La misión de técnicos de la UNISDR está en Panamá por una solicitud del Sinaproc. Durante su estadía en el país, se reunirán con funcionarios de las comunidades de David, Boquete y Bugaba, este último afectado fuertemente por las inundaciones de agosto pasado.
CONTROL DE RIESGO
Según García, el control de riesgo consiste en establecer una serie de mecanismos institucionales, como gestión del conocimiento y protocolos de respuestas y atención de emergencias. También incluye las campañas para fomentar conciencia frente a los desastres y empoderar a la población para que reduzca su vulnerabilidad ante las amenazas.
Según Francisco Santamaría, director regional del Sinaproc, esta entidad intenta fortalecer su capacidad de acción e impulsar la autogestión de los municipios, para que la comunidad, en su conjunto, se apoye mutuamente ante las emergencias.
CHIRIQUÍ, PROVINCIA DE RIESGO
Chiriquí es, junto con Bocas del Toro, la provincia de mayor riesgo de impacto de desastres naturales del país.
En esta provincia se dan con regularidad movimientos sísmicos, y aunque la mayor parte de estos no se llega a sentir por su muy pequeña magnitud, en cualquier momento pudieran dar paso a un terremoto de proporciones mayores.
La región cuenta además con una zona volcánica y algunos de los ríos más caudalosos de la república, que unido a las altas cordilleras, hacen a la provincia especialmente propensa a las inundaciones en periodos de intensas lluvias.
El 2014 dejó dolorosas huellas entre los chiricanos de Tierras Altas, por los desastres naturales que cobraron la vida de más de diez personas y dejaron sin casa a decenas de familias.
La mala racha comenzó en julio y terminó con el desbordamiento, antes de fin de año, del río Chiriquí Viejo en dos ocasiones. Este arrasó con las comunidades de Nueva Suiza, Las Nubes y Puerto Armuelles, dejando sin techo a cientos de familias.