El IMHPA prevé menos lluvias en el Pacífico y alerta sobre impactos en agricultura, agua potable, energía y Canal de Panamá
- 18/10/2009 02:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️COCLÉ. En su tercer día de fiesta, el toro guapo de Antón bailó al son del toque del almirez, unas rítmicas tonadas, que interpretó el grupo folklórico de la tercera edad.
De las voces de las cantalantes salían rítmicas tonadas, entre ellas la más popular y alusiva a la figura del toro guapo de Antón, titulada “no hay tambor sin almirez”.
Denia Garagate, impulsadora de la creación de las tonadas alusivas al toro guapo resaltó que la nueva interpretación solo tiene un objetivo: conservar la tradición.
Destacó que el Festival Nacional del Toro Guapo no puede celebrarse sin el dicho popular que reza así: “no hay tambor sin almirez”.
El almirez es una pieza en forma de campana que fue utilizado como utensilio de uso doméstico por las colonias afrocoloniales que invadieron la región de Antón y que ahora es usado dentro de las agrupaciones de folclor que tocan el tambor.
Ayer sábado, la celebración encontró su epicentro en las escalinatas de la Iglesia San Juan Bautista, en donde la noche del viernes, el párroco de la iglesia en su acostumbrada misa les dio la bendición a 13 toros que procedían de distintos lugares del distrito de Antón.
La misa fue celebrada con cantos religiosos, pero acompañados al ritmo del tambor, “la gente no quería abandonar la iglesia porque les gustó mucho la conmemoración de la misa en ese tono y con esos atractivos, que se hacían por primera vez, dijo Desiré Bernal, miembro del patronato del festival.
En medio de las escalinatas, la gente formó un cordón circular para apreciar a los danzantes del toro y a las bellas bailadoras que movían su cuerpo al son del tambor y del almirez.
Otro de los eventos que forman parte del festival son las mojaderas que recorren las calles acompañada de varios toros guiados por adultos y niños y se mojan con totumas.
Los visitantes también son tomados en cuenta y para ello familias como Vargas-Olivares, Jaramillo-Deboutan, y Sánchez, entre otras, preparan y reparten como buenos anfitriones los suculentos y naturales guachos con verduras, carne de res y puerco, pero en vasijas de totumas que luego el visitante puede llevarse como un recuerdo alusivo al festival.
El festival es animado por la presencia de artesanos y pequeños productores de la región que aprovechan el evento para vender sus productos.
Este año por primera vez participó una delegación de la provincia de Darién con bailes autóctonos o los llamados bailes palo mayo o de cuadrilla.
Según el folklorista Ramón Cepeda se trata de bailes de salón de origen francés.