El Gobierno interino de Nepal ha comenzado a reanudar servicios esenciales este lunes, en un intento de recuperar la normalidad
- 01/12/2010 01:00
PANAMÁ. La información sobre los casos del sida y VIH es contradictoria. Por un lado, organismos internacionales como Onusida, en su reciente informe, registran un frenazo de la enfermedad; por el otro, asociaciones locales como Probidsida reportan un aumento de casos y el propio ministro de Salud, Franklin Vergara, expresa preocupación por el aumento de los casos. ‘Hay un alto conocimiento en la población sobre el peligro que representa el sida para la salud, pero en el tema de las prácticas y conducta es donde se está fallando. En Panamá unas 5 mil personas reciben tratamiento gratuito en las 14 clínicas antirretroviral que regenta el MINSA’, sostiene Vergara, médico internista.
Pero, como lo señala el doctor Orlando Quintero, de Probidsida, cumplir con la meta del milenio en el 2015 —detener la enfermedad— no es un asunto del MINSA ni de Probidsida. ‘Hay otros sectores que no hacen nada, que están esperando que los demás hagan’.
Quintero dice que hay factores que abonan la transmisión de la enfermedad, tales como la economía de servicios, puertos en ambos mares, crisis de valores, un problema en la educación sexual, además de la ignorancia en que vive un gran porcentaje de la población.
El médico también lamenta que aún los padres no les hablen de la sexualidad a sus hijos, que este tema sea un tabú generacional, tampoco hay sensibilidad en la población, se aborda el tema esporádicamente durante los once meses; sin embargo, segundo a segundo el virus no descansa. ‘33 millones de personas están afectadas; 7 mil 400 casos diarios se reportan; de esos, 2 mil 500 son jóvenes’, detalla.
En Panamá, según Quintero, hay unos 11 mil casos de sida y estima que 20 mil personas viven con el VIH sin conocer la condición de portadores asintomáticos y estos son los más preocupantes porque tardan diez años para presentar síntomas y a cuántas personas contagian en este tiempo, la cadena es enorme, expresa.
El médico expone que cuando una persona se acuesta con otra lo hace también con todo su historial sexual.
Las adolescentes tampoco se hacen el control prenatal y esto aumenta el riesgo de que los niños nazcan con VIH. ‘Es toda una maraña de situaciones que hay que atacar, no es solo un problema de salud, Panamá ocupa primeros lugares en prevalencia en la región’, advierte.
Sobre el cumplimiento de la sexta meta del milenio, donde todos los países se comprometieron a frenar los casos de sida, mirando el comportamiento de la enfermedad en Panamá durante los últimos años, donde los casos aumentan de 600 a 800 al año, Quintero ve difícil que el país pueda cumplir con esa promesa.
En tanto, el ministro considera que es necesario que el sida sea una prioridad de Estado y de interés nacional por sus graves repercusiones a la salud, a la sociedad y a la economía nacional, ya que esta enfermedad es real y la única forma de contenerla es que cada persona ayude a que otras adopten comportamientos sexuales seguros, dado que la principal vía de transmisión sigue siendo la sexual.
Quintero se pregunta qué está pasando en el país, que los ciudadanos no toman conciencia del peligro; ‘si hay aumento de los casos de sida, ni lo dudes que han aumentado los casos de VIH’, matiza, y continúa diciendo que la gente debe asumir su responsabilidad, pues ‘somos muy dados a pedir, pero no se asume una responsabilidad y esto conlleva una gran inversión, solo en tratamientos, 12 millones de dólares al año’, aclara.
OTROS RESULTADOS
César Núñez es director regional del equipo de apoyo de Onusida para América Latina. Este médico hondureño es optimista con el trabajo realizado hasta el momento contra la propagación del sida.
Explica que el informe recoge un momento en el tiempo de la epidemia en la mayoría de los países del mundo en un periodo de 2009 y principios de 2010. Contiene información de cómo estaban las infecciones, cómo estaban las personas que ya tenían la enfermedad, cuántas estaban recibiendo tratamientos, cuánto se gasta en prevención, cuánto en tratamientos.
Núñez detalla que este documento marca cuánto se ha logrado y entrega una propuesta de trabajo para llegar al acceso universal, tanto para la prevención como para el tratamiento. ‘Existen desafíos y logros en estos diez años, y nos permiten enfocarnos en el compromiso de cumplir con el objetivo del milenio del sida, que es detener la epidemia’.
El médico resalta que el informe muestra noticias halagüeñas: reducción en las nuevas infecciones, el tratamiento se vio bastante favorecido, lo que no significa que está resuelto el problema, ‘tenemos un camino extenso que recorrer’, enfatiza.
Núñez dice que la prevención es una de las deudas que se tiene en todo el mundo, que hasta ahora se ha enfocado en el tratamiento.
Para el 2015 hemos pedido que los países nos digan cuáles serán los escenarios, ahora está controlado, esperaríamos que para ese año tengamos mejores resultados, mayor cobertura y que la prevención del aepidemia sea triplicada.
MAPA DE COBERTURA
Según el informe, un 52% de la población afectada tiene acceso a los tratamientos en América Latina. ‘Esto no es así cuando miramos adentro de estos países, esa cifra es el promedio, países como Argentina, Brasil y México tienen coberturas importantes. Otros como Panamá y Costa Rica tienen un 100% de cobertura. En tanto que algunos como Bolivia reportan menos de 30% de cobertura’.
En América Latina la concentración de casos está entre los 15 y 35 años de edad y es una epidemia dominada por los hombres, de tres infectados, dos son varones. ‘Con el avance del tratamiento se considera una enfermedad crónica que con los cuidados y los medicamentos la persona sigue su vida normal’.
Concluye con la recomendación a una prevención combinada. ‘No existe una varita mágica para resolver el problema, se tiene que combinar la información para todas las personas’.