Martinelli evade audiencia por caso de comida deshidratada

  • 10/12/2015 01:00
La estrategia de la defensa de Martinelli se basa en extender el proceso  

Este viernes, el gran ausente en la Corte Suprema de Justicia será el expresidente Ricardo Martinelli, a quien el magistrado fiscal Harry Díaz pretende abrir juicio penal por los supuestos pinchazos telefónicos ilegales.

La defensa ha dejado ver que el exmandatario no regresará al país para atender la audiencia que presidirá el magistrado Jerónimo Mejía, ya que, alega, ‘no es necesario'.

‘El día de la audiencia se van a dar las explicaciones sobre ese tema y otros. La defensa tiene argumentos muy interesantes', ha dicho Sidney Sitton, uno de los defensores de Martinelli. La estrategia que seguirán es deslegitimar el proceso.

Sin embargo, sostienen otros juristas, ese escenario abre el camino para que Martinelli –quien abandonó el país en enero pasado y se radicó en Miami, Estados Unidos— sea requerido a través de la Policía Internacional (Interpol), por no atender el requerimiento. Es decir, sería un prófugo.

‘En ese caso, sería un reo ausente', explica el presidente del Colegio de Abogados (CNA), José Alberto Álvarez, para quien el proceso no deja de ser novedoso, tomando en cuenta que bajo el Sistema Penal Acusatorio, la Corte no había procesado a nadie de ‘alto perfil'.

El caso más parecido, la investigación que la Asamblea Nacional siguió al exmagistrado Alejandro Moncada Luna, llegó a su cumbre cuando el fiscal pidió audiencia de imputación. El exjuez intentó obviarla con un certificado médico, pero fue obligado a comparecer.

El expresidente del CNA César Ruiloba plantea que por la no comparecencia de Martinelli, el proceso judicial se detendrá bajo la mecánica de ‘sobreseimiento temporal', que se levantaría una vez la justicia consiga poner a Martinelli frente al tribunal.

EL CÓMO ES EL ASUNTO

Martinelli no sólo está siendo investigado por, supuestamente, ordenar la intervención telefónica a once de sus opositores, sino por, de acuerdo con el fiscal, la pérdida de los equipos de espionaje, valorados en unos $20 millones. Ambos delitos sumarían 21 años de prisión.

‘No se trata de si el país está preparado para un juicio. El país debe saber si él es culpable o no', sigue Álvarez.

Es lo mismo que los acusadores esperan aclarar mañana. Mitchell Doens, uno de ellos, cree que ante la posibilidad de que Martinelli no comparezca, la Corte debe jugar su papel con rapidez.

Esto, sostiene, no sería ‘difícil', tomando en cuenta que en octubre, cuando el fiscal Díaz anunció el cierre de la etapa de investigación, la Corte autorizó una alerta azul para conocer la ubicación de Martinelli.

‘Ya se tiene toda esa información, así que se trata de que la Corte cumpla su función y pida a la Interpol tomar las medidas', agregó.

El pleno ha pactado para las 8:00 a.m. una sesión en la que decidirá la petición de la defensa de otros cinco acusadores, de que Martinelli sea obligado a volver al país.

Ángel Álvarez, el abogado que presentó la solicitud, explica que la de este viernes es una audiencia de control en la que no es necesario que esté presente la persona bajo investigación.

‘La defensa de Martinelli intentará por todos los medios evitar la audiencia', zanja Álvarez. Es imprescindible, sostiene: sin una audiencia no hay acusación, y sin acusación, no tiene de qué preocuparse.

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