Oeste, nueva provincia que podría quedarse en el papel

PANAMÁ. Dudas, sorpresas y muchas preguntas sin respuestas. Ese es el sabor que deja el proyecto de ley de la creación de una décima pr...

PANAMÁ. Dudas, sorpresas y muchas preguntas sin respuestas. Ese es el sabor que deja el proyecto de ley de la creación de una décima provincia y que trastocaría el mapa geopolítico del país.

Se trata de una iniciativa legislativa que bendijo sin reparos a golpe de curul la aplanadora oficialista. El proyecto de ley 302 abrió el paso a la creación de la provincia de Panamá Oeste y ahora está a la espera de la sanción del Ejecutivo, aunque desde sus entrañas el documento aprobado deja muchos hilos sueltos.

SUSTENTACIÓN IMPERIOSA

Un compendio de 83 páginas sustenta el proyecto legislativo que fue presentado el 18 de enero de 2011 por los diputados Aristides De Icaza, José María Herrera, Luis Corbillón, Rubén Frías y Yanibel Ábrego.

La propuesta se concibe como ‘una necesidad imperiosa e inminente’ que responde al clamor popular de los moradores de los distritos de Arraiján, Capira, Chame, La Chorrera y San Carlos, aunque el periodo de consultas duró solo un día. Esto fue irónicamente hace 8 días y, a paso veloz, 5 días después lo aprobó el pleno. Pero así como parece de irónica su aprobación, resulta de curioso su contenido. Casi el 98% del proyecto describe la ubicación y los límites de la nueva provincia. Pareciera que desde sus inicios la décima provincia estuvo sujeta a eso: a conformarse bajo descripciones limítrofes que tendrá como capital La Chorrera. El documento plasma que antes de pasar a primer debate se realizaron reuniones con la Comisión Nacional sobre Límites Político Administrativo y el Instituto Geográfico Nacional Tommy Guardia, entidades especializadas a las que se les solicitó la revisión técnica del proyecto por más de un mes.

Luego de esta amplia explicación, la nada fácil tarea de darle forma administrativa a la provincia recaerá en los Órganos del Estado y las instituciones autónomas y semiautónomas. Habrá que crear un Consejo Provincial, nombrar un gobernador, consignar un presupuesto, incluirla en el Escudo Nacional y libros de historia y geografía. La carrera es contra reloj, pues de ser sancionada por el Ejecutivo, la décima provincia comenzará a regir a partir del 1 de enero de 2014.

¿Por qué no se consultó a otras entidades u organismos de consulta?, ¿cómo se estructurará la nueva provincia? son interrogantes que se hace el historiador César del Vasto.

Aunque cree que la iniciativa no es mala, su implementación a la carrera podría acarrear efectos irreversibles. Primero porque no duda que esta nueva fragmentación territorial responde al caos estatal de no contar con políticas de desarrollo, sobre todo, en materia de ambiente.

UNA HISTORIA DE FICCIÓN

Al echar un vistazo a la forma como se impulsó esta iniciativa, los pensamientos del historiador lo obligan a una conclusión. Parece ‘una película de ficción’ que está muy alejada de la realidad socioeconómica de la región. En el caso de Arraiján, aún existe un caos territorial. La excolonia de la Zona del Canal de Panamá no ha sido integrada al territorio nacional ya que se sigue manejando bajo las mismas estructuras del siglo anterior. La Chorrera cuenta con áreas feudales donde no llega el agua, hay escuelas-rancho y mucha pobreza.

El docente recomienda la creación de una comisión que le dé forma al proyecto en un plazo de 5 a 6 años.

LA DESIGNACIÓN N°13

Desde el punto de vista electoral, la segregación de los distritos de esta décima provincia será el otro gran reto. Tomando en cuenta que se propone la entrada en vigencia del proyecto a partir del 1 de enero de 2014, el Tribunal Electoral estaría obligado a cambiar la estructura electoral camino a los próximos comicios. Pero el Plan General de Elecciones ya arrancó. Las papeletas están diseñadas, aunque no impresas. El proyecto no aclara si regirá para este periodo. Y aún se desconoce que número se le dará a la nueva provincia.

Por lógica le correspondería el temido número 13. Es que después de la novena provincia a la comarca Guna se le designó el número 10; Emberá el 11 y Ngäbe Buglé, 12.

Otro desafío será la reasignación de los circuitos electorales, destaca el exmagistrado Guillermo Márquez Amado. Un cambio que salpicaría hasta el distrito de Panamá. Los circuitos del 8-1 al 8-10 tendrían que ser modificados a través de un decreto electoral.

Dada la premura con que se ejecutó la creación de esta décima provincia, Márquez Amado concluye, sin ser fatalista, que el proyecto no es más que ‘otra improvisación’ y metafóricamente narra ‘no se puede navegar si no se sabe dónde están los botes salvavidas, cuándo y cómo deben abordarse’. Así está la décima provincia con un por qué pero sin un plan bien estructurado para su ejecución a largo plazo.

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