Panamá y su vocación de país anfitrión de migrantes

  • 12/04/2015 02:00
Los factores de las migraciones, tanto internas como las internacionales

Mucho se ha comentado, con ribetes de xenofobia, acerca de la incursión y presencia de ciudadanos de otras naciones en Panamá y su posible vinculación con actos delictivos.

En estas notas se presentan algunos conceptos acerca de la génesis del fenómeno migratorio, el rol que ha desempeñado Panamá como país de tránsito y un breve análisis estadístico sobre el comportamiento delictivo de los extranjeros, en comparación porcentual con los casos registrados por panameños.

LAS MIGRACIONES INTERNACIONALES

Un aspecto de la dinámica de los cambios demográficos, lo constituye el fenómeno de las migraciones internacionales, que encuentran su génesis en los desplazamientos históricos, de las travesías entre el viejo y nuevo continente así como en el resto del mundo. Estos movimientos se han realizado entre fronteras de manera permanente.

Las migraciones, tanto internas como las internacionales, se relacionan con una multiplicidad de factores revestidos de una complejidad de elementos o variables que se conjugan entre sí, tal como lo demuestran estudios particulares, institucionales e informes elaborados en diversos organismos, nacionales e internacionales, como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Estos estudios concuerdan que el detonante motivador que impulsa a los migrantes a abandonar sus lugares de origen y experimentar fortuna, o cambiar de status en otros lugares de destino, se debe al deseo de encontrar nuevas y mayores oportunidades de vida; mejorar sus condiciones socio económicas en un entorno más satisfactorio, a nivel individual y familiar.

PANAMÁ, ANFITRIÓN DE MIGRANTES

Desde la colonia hasta nuestros días, Panamá se ha caracterizado por poseer la vocación de país de tránsito, receptor de innumerables nacionalidades inmigrantes.

Son varios los periodos que acentuaron esta tendencia: comenzamos con el descubrimiento del Mar del Sur, las Ferias de Portobelo, las minas de oro de California y la construcción del Ferrocarril Transístmico, el Canal Francés, el Canal de Panamá, la Segunda Guerra Mundial y posteriores iniciativas como La Zona Libre, el Centro Financiero internacional, el Impulso del Turismo y el desarrollo de los Centros Comerciales, incentivaron la economía y dotaron a Panamá del atributo de ser un país atractivo como lugar de destino por excelencia, en especial, para nuestros vecinos fronterizos.

LAS MIGRACIONES Y LA COMISIÓN DE DELITOS

A lo largo de la historia migratoria del país y como ocurre en otras naciones con experiencias migratorias similares , se ha podido comprobar que no todos los inmigrantes acuden con las intenciones de encontrar mejores condiciones de vida.

En el espectro de los comportamientos humanos, también están los que terminan detenidos por la comisión de delitos. Situaciones que pueden incluso ser comparados con nuestros nacionales.

Con la finalidad de aclarar algunos conceptos actuales al respecto, hemos realizado dos ejercicios estadísticos en base a los datos que emite el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo, correspondientes al Censo del 2010.

En este Censo, 140,236 personas declararon no haber nacido en Panamá, a quienes consideramos como personas en condición de extranjeros y, 3,169 de ellas, habían sido detenidas en algún Centro de Reclusión, lo cual arroja un porcentaje de 2.3% de extranjeros privados de libertad.

Asimismo, excluyendo a los extranjeros, se contabilizaron 3.265,577 panameños censados, de los cuales 76,758 se encontraban detenidos, por algún tipo de delito, lo cual representa un 2.3%, también.

Pareciera que estamos en presencia de una muestra proporcional de dos macro universos conformada por la población total de nacionales y extranjeros versus dos micro universos, constituidos por la población detenida de nacionales y extranjeros, cuyos valores (2.3%) representan la participación porcentual real de detenidos, entre ambos grupos.

Con la finalidad de observar y comparar las tendencias de participación delictiva en sendos grupos de detenidos, un segundo ejercicio permitió promediar la información estadística relacionada con los detenidos extranjeros y panameños que aparecen en la clasificación penitenciaria, según categorías de delitos, para el período del 2008 al 2013.

Es así que se pudo constatar que de las 14 categorías que componen la clasificación penitenciaria de delitos y faltas, 4 de ellas concentraron principalmente el 89.40% de los detenidos según el siguiente orden: 1- ‘Contra otros delitos y faltas’ (incluye el no portar cédula, violar ley de migración, captura por investigación, embriaguez), 2.- ‘Contra la vida y la integridad personal’ (riñas, agresión, amenazas, drogas, homicidios), 3.- ‘Contra el orden jurídico familiar y estado civil’ (violencia intrafamiliar, deambular a dp0’peshoras) y, 4.- ‘Contra el patrimonio’ (hurto, robo, daños a la propiedad).

Cuando se observa cada una de las cuatro categorías mencionadas (referir cuadro), se capta que la de ‘Otros delitos y faltas’ es la única cuyo porcentaje promedio de extranjeros supera al de nacionales, lo cual está vinculado a su condición de inmigrantes, dado que al analizarse el delito específico, el 58% es ‘contra la ley de migración’ por extranjeros y 14% por ‘no portar cédula’, panameños.

En la categoría ‘Contra la vida e integridad personal’, el mayor porcentaje de detenidos corresponde a ‘riñas’, en superior proporción por nacionales (15.4% vs 9.3%).

Vale señalar que el porcentaje de detenidos por ‘posesión de drogas’ registró un 2% en ambos casos y detenidos por ‘homicidio’, 0.3% nacionales y 0.2% extranjeros.

En la categoría ‘Contra el orden jurídico familiar y estado civil’, la ‘violencia intrafamiliar’ registró 11.3% nacionales y 0.05% extranjeros.

A nivel de delitos y faltas específicas, correspondiente a la categoría de ‘Contra el patrimonio’, sumados juntos los ‘hurtos y robos’, resulta que el 11.4% detenidos son nacionales y 5.4% extranjeros.

COMENTARIOS FINALES

Obsérvese que los datos estadísticos arrojan cifras similares a nivel general (2.3%), pero cuando analizamos, a nivel de categorías penitenciarias y delitos específicos, la participación porcentual de nacionales es mayor que la de extranjeros.

Este escenario, en gran medida, debe hacernos reflexionar sobre los juicios de valor que se emiten en contra de los extranjeros que van desde el miedo hasta el rechazo absoluto, alimentado por actitudes xenofóbicas. No obstante, se requerirá profundizar más sobre el tema para una mejor comprensión del fenómeno y canalizar acciones hacia la formulación de una política migratoria, ordenada y racional.

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