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Personal de la planilla 2020 lleva dos meses sin cobrar, mientras que ingresaron 456 funcionarios al Legislativo
- 01/09/2026 00:00
Una persona que llevaba más de un año desempleada recibió la llamada de quien se presentó como supuesto asesor de la presidenta de la Asamblea Nacional, Shirley Castañedas, para ofrecerle ingresar al Legislativo. Según la denuncia recibida por esta redacción, durante la conversación no se precisaron las funciones ni el cargo de la supuesta oferta laboral. Sin embargo, entre quienes conocieron del ofrecimiento comenzó a circular rápidamente una versión: que la presidenta del Legislativo estaría “buscando gente”.
Papeles fueron y vinieron, mientras en redes sociales comenzaron a circular publicaciones en las que se aseguraba que “están buscando gente para trabajar con Shirley”, relató a este diario una de las personas favorecidas.
¿Cómo se explica que el Legislativo siga incorporando personal a su cuestionada planilla mientras buena parte de los funcionarios eventuales que sí trabajan acumula ya dos meses sin cobrar?
La Estrella de Panamá intentó obtener la versión de la presidenta del Legislativo, Shirley Castañedas, pero no respondió las llamadas ni los mensajes enviados por este diario para conocer su posición sobre estos cuestionamientos.
Tampoco respondió cuál fue el criterio para contratar a 456 nuevos funcionarios en la institución y que ingresaron desde julio pasado, con el cambio de la directiva que ella lidera.
La Estrella de Panamá reveló en la noticia “La nueva planilla de Shirley Castañedas, 456 funcionarios ingresan a la Asamblea”, del 31 de agosto, que con la nueva presidenta del Palacio Justo Arosemena, del partido Realizando Metas: Shirley Castañedas, se había sumado un gasto de $676,679 mensuales.
La mayoría de estos nuevos funcionarios: 328 son “asistentes administrativos”, con lo que la Asamblea suma un total de 1,475 asistentes.
Según diversas fuentes del legislativo se trataría de la planilla 2020, que tienen los diputados y que le permite contratar a un máximo de 20 servidores públicos, por un gasto de hasta $20 mil mensuales.
Precisamente, en este cambio de posiciones lo que ha disminuido es el personal eventual que pasó de 1,922 funcionarios en junio 2026, cuando el panameñista Jorge Herrera presidió la Asamblea, a 544 eventuales al mes de agosto con Castañedas.
“Nadie ha cobrado, se habla de que el 15 o 30 de septiembre cobrarán, antes no era así. Todas las bancadas estamos en la misma situación”, comentó a este diario el diputado panameñista José Luis ‘Popi’ Varela.
De igual manera, otros diputados confirmaron que el personal de los diputados de Cambio Democrático y Realizando Metas, Vamos y Seguimos tampoco han cobrado durante todo el mes de julio y agosto.
“Mi personal no ha cobrado, ni siquiera nos dicen cuándo lo harán”, comentó Jorge Bloise Iglesias, de la coalición Vamos.
Este diario intentó conocer la versión de la Asamblea, pero ni Castañedas, ni Manuel Cohen Salerno, primer vicepresidente de la institución, contestaron las llamadas y mensajes, a pesar de la promesa de transparencia que empeñó la presidenta de la directiva:
“Aquí se defenderá la transparencia. La confianza ciudadana no se exige: se gana. Se gana con conducta, se gana con transparencia, se gana con respeto”, aseguró Castañedas el primero de julio pasado, en sus primeras palabras como presidenta de la Asamblea Nacional.
La planilla de agosto de la Asamblea Nacional publicada por la Contraloría General de la República detalla que hay unos 3,712 funcionarios, entre permanentes y eventuales.
Sin embargo, personal de la institución confirmó que hay funcionarios que están haciendo fila por firmar sus contrataciones y la explicación que se les ha dado a quienes trabajan, pero que no han cobrado desde hace dos meses, es que se debe a un trámite con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Este medio intentó conocer la explicación del MEF, pero tampoco respondió.
Por otro lado, la Contraloría General de la República contribuye a la falta de transparencia que rodea a la Asamblea Nacional, al dejar de publicar la planilla con el detalle de la partida que financia cada cargo y su asignación por diputado, como se observa en el pantallazo obtenido por este diario.
De igual manera, el último reporte del personal de la planilla de la Asamblea que publica la CGR, con la ubicación del personal por diputado data de abril de 2025.
La CGR tampoco respondió a este medio la razón de la falta de publicación de esta información ni el estado de la auditoría iniciada en marzo del año pasado cuando el contralor Anel Flores dijo que había detectado unas “500 botellas”.
Debido a esta falta de información de la planilla que está tipificada como pública, no se puede conocer a qué despachos o en qué ubicaciones están los 456 nuevos funcionarios.
Además de los asistentes administrativos, el cruce de planillas de junio y agosto de este año, efectuado por La Estrella de Panamá permitió revelar que también ingresaron 96 oficinistas, 25 nuevos asesores, tres conductores de vehículos y un agente de seguridad.
También se sumó a la planilla el expresidente Jorge Herrera con un salario de $5,000. De igual manera, ingresaron en julio el director de administración y finanzas, Ernesto Fernández, con $7,000, la directora nacional de asesoría legal y técn ica de comisiones, Jannice Cigarruista con $6,500.
También, la directora de Recursos Humanos, Leila Chan de Quintero y el subdirector de Recursos Humanos, Ricardo Álvarez con $6,000 y la jefa de compras Jessica Bunting con $4,500.
El salario más alto de las nuevas contrataciones es de $7,000, mientras que el menor es de $800 y el promedio es de $1,484.
Desde que Shirley Castañedas asumió la presidencia de la Asamblea Nacional, el mural de la Dirección de Recursos Humanos se llenó de edictos que notificaban el cese de labores de funcionarios de una institución cuya planilla ha estado bajo cuestionamiento por los escándalos relacionados con las llamadas planillas “cashback”, un esquema en el que parte del salario de los contratados retorna, presuntamente, a los diputados que gestionaron esos nombramientos, en algunos casos hasta en un 95%.