‘Pinchazos’ patrocinados

PANAMÁ. En el afán de lograr un sistema de escuchas telefónicas bajo el paraguas de la DEA, el vicepresidente Juan Carlos Varela tuvo qu...

PANAMÁ. En el afán de lograr un sistema de escuchas telefónicas bajo el paraguas de la DEA, el vicepresidente Juan Carlos Varela tuvo que disculparse con la entonces embajadora Barbara Stephenson por la actitud del presidente Martinelli, comentándole a la representante de Estados Unidos en Panamá que odiaba las ‘bravuconerías’ del mandatario y que aún no conocía del todo a ‘Ricardito’.

Lo anterior se desprende de otro cable secreto filtrado por el portal WikiLeaks. En un informe clasificado como secreto por Stephenson, se habla sobre la petición vía BlackBerry que le hiciera Martinelli para poder ‘pinchar’ teléfonos.

A finales de julio de 2009, Martinelli le envió un chat a la entonces embajadora que decía: ‘Necesito ayuda para pinchar teléfonos’.

El ejecutivo sostuvo conversaciones con Stephenson en las que le solicitaba ayuda para construir infraestructuras para realizar ‘pinchazos telefónicos’ contra aparentes amenazas de seguridad, así como a oponentes políticos, destaca el documento.

Stephenson, según el informe, ‘le dejó claro al Presidente que EU continuará con su exitoso programa de escuchas telefónicas en Panamá, pero que no serían parte de ningún esfuerzo para expandir los ‘pinchazos’ a objetivos polí ticos’.

Se efectuó una reunión con la entonces embajadora, los encargados del Control del Centro de Datos y la Agencia Antidrogas de EU (DCM y DEA, por sus siglas en inglés, respectivamente), además del ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu; el jefe de inteligencia, Jaime Trujillo; y el ex secretario de Seguridad, José Abel Almengor.

La DEA dejó claro en dicho encuentro que no extendería su programa de escuchas telefónicas a objetivos políticos. Papadimitriu —señala el documento— rio y dijo que los problemas de seguridad de Panamá eran demasiado serios como para desperdiciar la capacidad limitada para investigar enemigos políticos.

Hubo una segunda reunión, el 12 de agosto de 2009.

En el encuentro, mientras Martinelli insistía en que la DEA ampliara su programa de escuchas telefónicas para intervenir los teléfonos de personajes políticos, Stephenson se negaba.

La actitud del presidente panameño no fue la mejor, insinuando incluso que Panamá dejaría de cooperar con Estados Unidos en la lucha antidrogas si no podía obtener la ayuda que requería.

Stephenson considera que la tendencia de Martinelli al acoso y al chantaje ‘puede haberle llevado al estrellato en el mundo de los supermercados, pero es poco propia de un estadista’.

Lo Nuevo