Álvaro Menéndez Franco: ‘La militancia de izquierda me cerró muchas puertas’

Actualizado
  • 09/07/2024 00:00
Creado
  • 08/07/2024 19:28
El destacado escritor habla de su vida y obra en una de las últimas entrevistas que concediera en vida. En esta ocasión, charló con Enrique Jaramillo Levi.

El escritor Enrique Jaramillo Levi conversó en exclusiva para La Estrella de Panamá en una de las últimas entrevistas que concediera el destacado escritor Álvaro Menéndez Franco en abril del presente año. Levi se la solicitó en su momento al poeta – que falleció el pasado 4 de julio a los 91 años - para que formara parte de una compilación que preparó con diversas entrevistas personalizadas a destacados autores longevos panameños.

Menéndez Franco le dictaba esforzadamente sus respuestas desde su lecho de enfermo a su sobrino, el también escritor Gonzalo Menéndez González, quien las iba grabando y que luego enviaría a Levi para su transcripción. Otros escritores incluidos en dicho libro en preparación son: Ernesto Endara, Griselda López, Pedro Rivera, Moravia Ochoa López, Juan David Morgan, Giovanna Benedetti, Danae Brugiati Boussounis, Sonia Ehlers y Manuel Orestes Nieto, entre otros.

Buena parte de tu vida ha sido más la de un convencido activista de izquierda que la de un escritor consagrado a su oficio. ¿Me equivoco?

Sí, te equivocas. Yo he gastado muchas horas en la construcción de mi literatura inspirado en los grandes literatos del mundo durante muchos años de vida y más bien la militancia de izquierda me cerró muchas puertas.

En qué momento renuncias a tus ideales comunistas más radicales y te sumas a los proyectos torrijistas? ¿Y por qué?

Cuando Omar Torrijos me salva la vida en Coiba porque después del vil asesinato de Floyd Britton seguía yo en la lista y Torrijos regresó del exterior y exigió que se me trajera a tierra firme. Ahí me convencí de que ese político tenía buenas intenciones y me aparté del radicalismo para apoyar a un líder.

¿Quién crees que urde el asesinato de Omar plantando un explosivo en su avioneta? ¿Y por qué?

Creo que lo hace la Agencia Central de Inteligencia aunque no tengo pruebas para aseverarlo, y lo hacen porque Torrijos ya no puede refrenar el movimiento, el cual se ha ido radicalizando.

Desapareciendo él del mapa político nacional e internacional. ¿A tu juicio, se logra esa meta perversa?

Eso habría que preguntárselo a los que escribieron el Plan Santa Fe Segundo, donde se anuncia la muerte del general. A mí me dolió mucho esa muerte porque se nos quitó a un patriota del poder, que tenía una visión más amplia que los antiguos dirigentes del Estado.

En su momento hubo quienes dudaron de la autenticidad del doctorado que ostentabas como credencial académica que validaba tu amplia educación humanística. ¿Qué de cierto había en esa duda?

Era expresión de una envidia sostenida por un poeta que ya está muerto y a quien yo había apoyado mucho y de pronto se volvió un adversario muy terrible y recorría los lugares públicos negando mis títulos y mis triunfos.

¿A qué se deben los múltiples conocimientos que siempre has demostrado en materia de historia, sociología, política, letras y afines. Es decir, una auténtica sabiduría, tanto universal como popular, de la que nadie duda?

He leído mucho. Comencé a leer a los cinco años y hasta ahora es cuando ya no leo porque ni las lupas me sirven. Pero son muchos años de lectura intensa que me dieron esa actitud de tratar de ser un humanista, un conocedor, un conocedor de lo máximo.

Has publicado aquí y allá muy buena poesía y excelentes cuentos en folletos y también dispersos en periódicos y revistas. Yo mismo te he publicado en la revista Maga. ¿Por qué con tan poca frecuencia y constancia en comparación con la mayor parte de tus colegas escritores panameños? Era de esperarse que en cualquier momento recogieras tu mejor producción literaria en un solo libro antológico, al menos eso yo esperaba.

Tienes razón. La inclinación mía hacia la izquierda, que no era una inclinación solamente intelectual, sino práctica, que me llevó incluso a la falda de un cerro armado, me cerró muchas puertas. Entonces me era muy difícil publicar. Ahora hay un escritor colombiano que está recogiendo la totalidad de mis títulos para efectuar una antología.

¿Crees que en Cuba, Venezuela y Nicaragua existe hoy una auténtica democracia que por supuesto, incluye la libertad de expresión? ¿Por qué se han tenido que ir al exilio en su momento escritores cubanos importantes como Guillermo Cabrera Infante, Reinaldo Arenas y Heberto Padilla, entre otros, y nicaragüenses mundialmente reconocidos como Sergio Ramírez Mercado y Gioconda Belli, entre otros, despojados estos últimos de sus propiedades e incluso de su mismísima nacionalidad? ¿Estás de acuerdo que solo en auténticas dictaduras se procede así?

Las dictaduras del mundo entero, sean del color que sean, se parecen mucho y actúan muy parecidas. Yo no conozco los detalles que menciona porque no vivo en esos países y lo que yo he discrepado de muchos de ellos es que se hayan peleado con gente tan valiosa que podían ser aliados respetables de un proceso de cambio.

Nacido en 1932, tienes actualmente 92 años de edad. ¿Has seguido escribiendo?

Nunca he cesado de estudiar, aunque ahora deben leerme en altavoz porque ya yo no distingo las letras ni escribo porque se me suben los renglones. Yo tengo 91 años, el 25 de abril, porque yo nací en 1933, pero una antologista me puso por error alguna vez 1932, y yo tengo la prueba de que nací 25 de abril de 1933, que en Panamá desde hace años es el Día del Escritor y la Escritora Panameños, fecha también del nacimiento de nuestro Rogelio Sinán, que tú lograste hace años que oficialmente se instituyera. O sea que en realidad tengo 93 años de edad.

¿Sigues apoyando hoy la línea dura del PRD torrijista original como para desear que ganen las próximas elecciones nacionales?

Soy disciplinario institucional. La mayoría de dicho partido, del cual soy uno de los humildes fundadores, tomó una línea y yo estoy pensando que debo respetarla. Si bien en lo personal no tengo mucha simpatía por lo que se ha hecho, pero si la mayoría del partido decidió algo, uno tiene que ser disciplinario.

¿Te arrepientes de tu juventud marxista? ¿Cuál es hoy tu posición política?

No me arrepiento porque mi juventud me llevó a enfrentarme a muchos sectores sectarios, doctrinalmente cerrados, conservadores. He sido insultado en pocas oportunidades en público, pero mucho más en privado. Hay documentos donde se dicen horrores de mí. Yo estudié a Marx sin conocer los partidos comunistas y me acerqué a ellos después.

¿A qué colegas, escritores panameños, pasados o presentes, admiras por la calidad de su obra literaria o por cualesquiera otras razones? ¿Y por qué?

Soy admirador incondicional del poeta León Soto, cuya obra completa he leído y que me parece que sustentaba su literatura con su aspiración de una república independiente, lo que le costó la vida. Soy admirador de Ramón H. Jurado por su habilidad para formular diversas clases de novela moderna, novela histórica, novela romántica, novela social, novela de furia política como antecesoras de Luna verde de Beleño. Soy un admirador de una parte de la obra de mi cuñado Carlos Francisco Chang Marín, aunque tenía discrepancias con él en el terreno político. Entre las mujeres admiro a Diana Morán, cuyo primer prólogo lo escribí yo para su libro Eva definida. Admiro mucho la poesía de Amelia Denis de Icaza acerca de la juventud y de la vida de Victoriano Lorenzo.

¿Cómo te gustaría ser recordado por la Historia?

Como un patriota panameño que por ser humano cometió errores pero que tiene algunosméritos y que mi literatura no pague el pato de mis errores políticos.

¿Hay algún tema o pregunta específica que te gustaría comentar?

Bueno, me gustaría reconocer las influencias de Hemingway traducido al español, John Steinbeck, traducido al español, César Vallejo del Perú, Neruda de Chile, Nicolás Guillén de Cuba, Paul Eluard de Francia. Todos estudiados por mí.

¿Podrías entregarme un poema tuyo que te satisfaga plenamente? No muy extenso para su posible pronta publicación.

Te lo entregaría. Sí : El amor que me das, samaritana, que es un poema dedicado a mi esposa. Lo que pasa es que no lo tengo a mano. Tendría que buscarlo.

¿Cuáles son tus primeras publicaciones?

Publiqué mis primeros artículos en la página de los niños del diario Panamá América. Después publiqué algunos versos en La Estrella de Panamá y en revistas estudiantiles, y obtuve los tres primeros premios en la Semana del Libro, en sus concursos del 46, 47 y 48 con diferentes géneros, lo que produjo que me publicaran esos trabajos en diversas ediciones estudiantiles.

¿Cuándo abandonas el ateísmo y te conviertes en un creyente cristiano?

En Coiba, la noche anterior a lo que iba a ser mi fusilamiento en la orilla del río San Juan, le rogué a Dios que me dejara vivo para ver a mi esposa y a mis hijos y a mi familia por última vez. Y en la mañana, cuando me llevaron al río para tirarme, el río se había agotado y arrastró a uno de los tiradores con todo y caballo y arma que casi lo ahoga, y el otro se lanzó a salvarlo, y yo me devolví para el campamento. Aquello fue un auténtico milagro y desde entonces no soy ateo.

Tu familia te ha acompañado por la vida, durante momentos críticos estuvieron contigo. Si tuvieses la oportunidad de vivir nuevamente, ¿qué cambiarías con respecto a tu familia?

Trataría de evitar que me capturaran muy rápido para llevarme a la cárcel, porque eso es lo que más hacía sufrir a mi familia. El aislamiento forzado de la cárcel.

Bueno, estas son todas las preguntas formales. ¿Quieres agregar algo en particular, que se sume a la entrevista?

Agradezco tu interés. La humilde persona que es Álvaro Menéndez Franco ahora estoy en trabajo de recoger toda mi producción y me he dado cuenta que estaba demasiado dispersa. Tengo poemas publicados en Centroamérica, en el Perú, en Chile, en Guatemala, en Cuba, en España, y recoger todo ese material es casi imposible. Pero se ha recogido una parte gracias a un famoso editor colombiano, él se llama..., de apellido Mora. Ha publicado algunas biografías en Panamá. Él ha recogido casi toda mi obra de la Biblioteca Nacional y me va a entregar una copia.

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