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- 03/01/2026 00:00
“Mi vida es como una gran celda, agradable, pero una prisión al fin y al cabo. Mi vida no me pertenece, le pertenece a todo el mundo”, así plantearía en sus memorias una mujer muy especial: Brigitte Bardot (BB), actriz de cine y del espectáculo y gran defensora de los animales, quien acaba de morir a los 91 años. De una luminosa trayectoria en las pantallas y bajo la mirada de grandes realizadores hasta el silencio y soledad dedicados a la reflexión sobre la fauna y la política.
Su nombre de pila era Brigitte Anne-Marie Bardot tan solo con 18 años de edad y de una adolescencia apasionada por el ballet y la danza clásica, protagonizó su primer filme “Le trou normand”, (El agujero normando) en 1952 y desde allí su hermoso rostro juvenil estuvo en varias películas hasta que en 1956 actúa bajo la dirección de Roger Vadim en “Y Dios creó a la mujer” y luego “Helena de Troya”, dirigida por Robert Wise.
En su filmografía de la primera etapa estableció el perfil que la definiría y que introdujo en el ambiente fílmico una sensualidad que no se había visto antes en el cine. Por esa razón, se convirtió desde muy temprano en un objeto de la curiosidad, del deseo y del morbo entre los fotógrafos, que la perseguían: “Vivo con las persianas y las cortinas cerradas, porque en el techo de enfrente me esperan los fotógrafos”, diría en una entrevista a la radiotelevisión.
Una mujer que se mueve con la sinuosidad que atrae a diferentes hombres y provoca el frenesí, es el prototipo que Bardot impondría en el cine desde sus primeros filmes y bajo la conducción de directores como Louis Malle, Jean Luc Godard, Marc Allégret, Christian- Jaque. Posterior a 1952 protagonizó unas cintas cinematográficas, carrera que abandonó al llegar a 40 años.
Es digno de destacar sus papeles en películas como “Un acto de amor”, su primera actuación en Estados Unidos con Kirk Douglas; también “Un médico en la marina” con Dirk Bogarde y dirigida por Ralph Thomas, “Los joyeros del claro de luna” (o Armas de mujer), dirigida por Vadim; “Una parisina” con Charles Boyer, realizada por Michel Boisrond; en 1965 se representó a sí misma en “Dear Brigitte” con James Stewart.
Además “Babette se va a la guerra”, “¿Quiere ud. bailar?” “La verdad” de Henri Georges Clouzot (nominada al Óscar como mejor película extranjera), “El desprecio” de Jean-Luc Godard, que luego la dirige en “Masculino y femenino”; “El reposo del guerrero”, también de Vadim y de Boisrond, “Amores célebres” con Jean Paul Belmondo y Alain Delon. En 1971 protagoniza de Christian Jaque “Las petroleras”, un film western, así como “Shalako”, otra cinta del oeste con Sean Connery, de Edward Dmytryk.
Luego se le vio en “Si don Juan fuese mujer” con Robet Hossein y Maurice Ronet, dirigida por Vadim, y su último filme, la comedia “Colinot, el seductor” (L’histoire très bonne et très joyeuse de Colinot Trousse-Chemise), dirigida por Nina Companeez. Un año después y al cumplir 40 años, en 1974, anunció su retiro, abandonó el cine y no volvió a aparecer en ningún otro título (estelarizó unos 48).
En un reportaje biográfico escrito por Thomas Adamson y Elaine Ganley para ABC7, se deja plasmada una cita de ella sobre su visión del cine “Nunca fue una gran pasión para mí”, dijo para agregar: “Y a veces puede ser mortal. Marilyn (Monroe) pereció por eso”. Mientras, Simone de Beauvoir, la autora de “Segundo sexo” y “La mujer rota”, entre otras, escribiría: “Bardot camina lascivamente, y un santo vendería su alma al diablo por verla bailar”.
Francoise Sagan, quien escribió la novela llevada al cine “Bonjour Tristesse” y luego una biografía sobre BB, dijo de ella “Bardot no se disculpó por su triunfo absoluto, mientras que tantas otras se disculparon por sus victorias a medias”. Ese éxito no estuvo desprendido del escándalo que causó su aparición en “Y Dios creó a la mujer”, que ocasionó manifestaciones y otras acciones de organizaciones moralistas en Europa.
Agnès Poirier en un reportaje de The Guardian cita a la biógrafa Marie-Dominique Lelièvre, quien “afirma que, de todas las estrellas a las que se fijó, desde Yves Saint Laurent hasta Coco Chanel, pasando por Serge Gainsbourg y Françoise Sagan, Bardot es la personalidad más compleja que ha conocido, pues su fama funcionó como una cortina de humo”. Agregó: “Es la primera mujer que ha exhibido públicamente su libertad sexual”.
BB dejó la cinematografía y pronto alcanzó otra pasión: los animales. Confesaría sin ambajes, que “El hombre es un depredador insaciable”, a The Associated Press en su cumpleaños 73, en 2007. Logró unirse a diferentes especialistas y formó parte de los portavoces de la Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales. Allí desarrolló diferentes campañas internacionales para la defensa de ejemplares marinos.
Se involucró en una lucha por la defensa de las focas al apreciar, que a diferencia de los grupos Inuit en el Ártico, que utilizaban la piel y carne de las focas para alimentarse, los cazadores inescrupulosos explotaban inmisericordemente a tales animales. Pudo entusiasmar al gobierno francés para prohibir la importación de pieles de foca en ese país. También encabezó manifestaciones en diferentes partes, ante la embajada de Noruega y en Canadá.
La Fundación Brigitte Bardot fue creada en 1977 con la finalidad de impulsar la lucha contra el maltrato animal y trabajó para la aprobación de normas contra la caza, experimentación y comercio de la fauna silvestre. También se ocupó de la mejora de condiciones en los mataderos y es significativa en Francia, su campaña en defensa de los caballos y el negocio de la carne de los equinos.
El estrellato de Bardot no solo tuvo relieve en el cine; ella también grabó algunos discos, pues se mantuvo cercana a varios cantantes, entre ellos Gilbert Becaud y Serge Gainsbourg, quien se inspiró en ella para componer la ardiente canción “Je t´aime... moi non plus”. Esta canción fue grabada a dúo y en ella, la actriz lanza una serie de gemidos (para algunos, hubo una relación erótica en el estudio); esto ocasionó que el Vaticano los tachara de “obscenos” y la canción nunca salió en esa versión, sino en la que el cantante interpretó con Jane Birkin.
Para la empresa Phillips ella grabó Brigitte Bardot, Brigitte y B.B. Con Disc AZ hizo Brigitte Bardot Show y con el sello Mercury The lost 70´s Album. Existen también algunas compilaciones, como la de Disco Magic “The early years”, “Best of BB” de Phillips y “The best of Bardot” de Mercury.
Logró grabar unas 60 canciones, pese a no tener una voz privilegiada, pero se entusiasmó cuando actuó en la película “Estrellas del futuro” en 1955. Más tarde utilizó su voz para interpretar melodías con temas relacionados con la realidad ambiental y como forma de impulsar fondos para estas campañas dirigidas a la salvaguarda de los animales.
Con posterioridad a sus trabajos en favor de los animales y a causa de su matrimonio con un personaje vinculado al dirigente político de derecha Maurice Le Pen, Bardot se involucró en manifestaciones orientadas hacia esas tendencias y se expresó públicamente con un discurso antimigratorio y xenófobo, sobre todo contra las minorías islámicas. Se le escuchó decir frases como “la población musulmana está destruyendo el país e imponiendo sus actos”, narra Diego Álvarez Patilla en un reportaje para RTVE.
Declaraciones como esta, ocasionaron que fuera enjuiciada en plurales ocasiones y acusada de discriminación e incitación al odio racial.
BB se ocupó de escribir varios libros sobre la vida silvestre y sobre su propia historia. Sobresalen los títulos ‘Noonoah: la pequeña foca blanca’, ‘Iniciales BB‘, ‘El cuadrado de Plutón, ‘Un grito en el silencio’ y ‘¿Por qué?’. En octubre de 2025 y a días de cumplir 91 años, publicó un pequeño libro titulado ‘Mi BBcedario’, en que sintetiza sus ideas sobre la vida y los momentos en que pudo mirar la realidad y sobre todo lo que le dejó la fama.
En este libro cada letra abre una ventana a los recuerdos, a su forma de ser, a su personalidad y se afianza en una opinión sincera y aplomada. A de ´abandono´ hasta la Z de ‘zoológico’. En su contenido ella “habla fuerte y hace hablar”, afirma la editorial y discurre con mucha espontaneidad y sin mayores cortapisas. Esa fue siempre su característica.
Y un ejemplo, fue la entrevista que dio a la revista Paris Match para expresar “Yo nunca he sido víctima de acoso sexual. Y me parecía encantador que me dijeran que era guapa o que tenía un buen culito. Este tipo de piropo es agradable”. Ese es el espíritu que poseía quien falleció antes de terminar el año y quien entusiasmó a multitudes desde su apasionado baile en “Y Dios creó a la mujer”.