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‘Detrás del escenario’: Elida Jiménez convierte una promesa de amor en literatura
- 30/08/2026 10:18
Elida Jiménez no se propuso convertirse en escritora. La vida la llevó hasta las páginas de un libro después de hacerle una promesa a su hija Anita Correa en uno de los momentos más difíciles de su vida.
De esa promesa nació Detrás del escenario: Vida e historia de Anita Correa, una obra testimonial en la que Jiménez reconstruye la vida de su hija, comunicadora y creadora de contenido panameña, y las experiencias que ambas enfrentaron alrededor de la discapacidad, la inclusión y la salud mental.
Jiménez, administradora y contadora de profesión, regresó a la Feria Internacional del Libro de Panamá 2026 para compartir con los lectores una historia que comenzó como una forma de atravesar el duelo y terminó convirtiéndose en un nuevo propósito.
“Yo no sabía que tenía esa destreza”, contó a La Estrella de Panamá al hablar de su descubrimiento como escritora.
Anita y su hermana Asís nacieron con osteogénesis imperfecta, una condición conocida popularmente como la enfermedad de los huesos de cristal. Desde que sus hijas eran pequeñas, Jiménez decidió que el diagnóstico no determinaría hasta dónde podían llegar.
“Yo las llevé a ver el sol, yo las llevé a ver todo lo que era el mundo para que supieran que el mundo no podía ser para otros, podía ser para ellas”, relató.
Una vida marcada por las barreras
La experiencia de Jiménez como madre también estuvo marcada por las dificultades para conseguir espacios educativos adecuados para sus hijas. Recordó que en Panamá llegó a escuchar que no había nada que ofrecerles y que incluso encontró centros educativos que se reservaban el derecho de admitirlas.
Para ella, aquellas puertas cerradas no fueron motivo para detenerse.
“Eso me dio más fuerza para que yo pudiera entender que tenía una misión”, recordó.
Con Anita también enfrentó los desafíos relacionados con la vida laboral. Según contó, su hija fue víctima de acoso y atravesó momentos de ansiedad y ataques de pánico.
Para Jiménez, esas experiencias evidenciaron que la inclusión no puede limitarse a colocar una rampa o un ascensor.
“En el fondo eso no te cambia la mentalidad que tú tienes”, sostuvo.
Su preocupación va más allá de contar la historia de su hija. La escritora asegura que quiere contribuir a cambiar la manera en que la sociedad entiende la discapacidad.
“Yo he tratado durante todo este tiempo de cultivar y de buscar la manera de que las personas comprendan que tener una discapacidad no significa una limitación”, expresó.
La promesa antes de la despedida
La escritura comenzó en los últimos días de Anita.
La joven permaneció tres días en cuidados intensivos. En ese momento, un médico le indicó a Jiménez que debía hablarle al oído porque Anita no parecía querer irse.
Jiménez se acercó y le hizo una promesa: escribiría un libro sobre ella y crearía una fundación.
“Te voy a escribir el libro. Te voy a hacer una fundación. Tienes tus amigos que me van a acompañar siempre. No voy a estar sola”, recordó que le dijo.
Para entonces ya había comenzado a escribir. Tenía alrededor de 15 páginas sin saber todavía hacia dónde la llevaría aquel proceso.
El libro tomó forma en apenas cuatro meses. Jiménez cuenta que encontró apoyo en Colombia y que escribir se convirtió en una manera de canalizar el dolor.
“En cuatro meses drené ese sentimiento de dolor”, explicó.
Anita falleció el 30 de octubre de 2024, a los 28 años. Su madre decidió entonces continuar con la promesa y convertir su historia en un libro.
La obra fue lanzada en agosto de 2025 y, un año después, Jiménez volvió a encontrarse con lectores en la Feria Internacional del Libro de Panamá.
“Yo siempre voy a estar detrás del escenario”
El título de la obra tiene un significado personal. Jiménez explicó que en las publicaciones que dedicaba a su hija acostumbraba cerrar con una frase: “recuerda siempre, yo siempre voy a estar detrás del escenario”.
Después de la muerte de Anita, esa frase adquirió otro significado.
“Hoy me tocó estar detrás del escenario”, dijo.
Desde allí, Jiménez observa cómo la historia de su hija continúa llegando a otras personas. El libro ha viajado fuera de Panamá y, según relató, ha recibido solicitudes de lectores en países como Alemania y Bélgica.
También ha llevado ejemplares a México y República Dominicana y ha participado en actividades literarias en Colombia. Ahora contempla continuar llevando la historia a otras ferias internacionales.
Pero su propósito no se limita al libro.
Jiménez trabaja en la creación de una fundación enfocada en la salud mental de niños y jóvenes con discapacidad, de entre 6 y 18 años. Es otra de las promesas que asegura querer cumplir.
Del duelo a un nuevo propósito
A sus 70 años, Jiménez asegura que la experiencia de acompañar a sus hijas durante 28 años la transformó.
“Para mí fueron 28 años de entrega, donde no hubo límites”, afirmó.
Recuerda que muchas veces lloraba lejos de Anita, incluso en el baño, después de que su hija sufriera alguna fractura. En una ocasión, relató, Anita llegó a tener alrededor de 50 fracturas en su cuerpo.
A pesar de las dificultades, Jiménez insiste en recordar a su hija no desde la tragedia, sino desde sus logros y el impacto que tuvo en quienes la conocieron.
Anita viajó, habló ante públicos internacionales y construyó una comunidad alrededor de su mensaje de inclusión y perseverancia. Para su madre, ese legado es ahora una responsabilidad.
“Ella me dejó un legado, y ese legado tengo que seguirlo, tengo que hacerlo verdadero”, afirmó.
En las páginas de Detrás del escenario, Jiménez encontró una manera de continuar conversando con su hija. Y, al mismo tiempo, de llevar su mensaje a quienes todavía enfrentan barreras por una discapacidad, a quienes han sufrido acoso o a quienes atraviesan un momento de dolor.
La frase que Anita repetía continúa siendo el hilo conductor de ese legado: “Nunca dejes de soñar”.