- 30/08/2015 02:00
Con 34 años a Piper Eressea Kerman la alcanzó su pasado. Fue a prisión por un delito que cometió a los 23 años, cuando era una universitaria recién graduada y aventurera. Para ese entonces, ella ya tenía una vida estable, un trabajo fijo y un prometido; hasta que su exnovia, fue atrapada y su nombre formó parte de las listas de acusados de una red de tráfico internacional de drogas.
Esposada de pies y manos, entró a la prisión Federal de Mujeres de Danbury, Connecticut.
Para una hija de la clase media blanca estadounidense, lo primero que se dijo al encontrase sola en una celda fue: ‘debo salir de aquí'. Pero ante el impedimento de una partida inmediata (fue condenada a 15 meses de prisión), y para que el encierro no la enloqueciera, decidió mirar y escuchar a sus compañeras del penal, a quien hoy ella llama amigas.
Entre cientos de mujeres de todas las edades y orígenes, cuenta que aprendió las técnicas para cumplir su condena y sobrevivir.
Por eso asegura, en el sinfín de entrevistas que le han realizado, que el sistema penitenciario le enseñò a ser una experta en electricidad, a mezclar concreto y a soldar; pero las lecciones más valiosas y útiles las recibió de sus amigas del penal. ‘Los presos tienen vidas e historias.. Una tan interesantes como otras', cuenta Kerman.
Y recuerda , 'de mi compañera de celda aprendí como matar el tiempo, sin que el tiempo te mate a ti. Fue así como ella cumplió sus 8 años de cárcel con gran dignidad'.
Proveniente de una familia acomodada, rodeada de médicos, docentes y abogados; nunca imaginó que la universidad de la cárcel le seria tan útil como la educación que recibió del Smith College.
‘De mi protectora en la cárcel, apodada Papi, aprendí como ganar autoridad en un lugar diseñado para despojarte de todo', dice Piper Kerman, en una charla de TEDx, llamada ‘Tengo que salir de aquí'.
¿YO, EN LA CÁRCEL?
Para el imaginario colectivo, Piper Kerman, no cumplía con las características de una mujer que va a prisión en los Estados Unidos. No era negra, ni latinoamericana, ni prostituta, ni pobre y tampoco una persona con problemas mentales. Sus ojos, azules y cabello rubio desentonaban con sus accionar criminal: lavaba dinero por tráfico de drogas.
Aún así Kerman, no se condenó a si misma, no inventó un viaje de vacaciones, dijo la verdad e hizo de ella un libro, Orange Is the New Black: Crónica de mi año en una prisión federal de mujeres que es una denuncia irrefutable, de lo que ella cataloga como ‘un sistema penitenciario que encierra a presos políticos, a negros, pobres, adictos; ya sea hombres y mujeres. Un sistema que te enseña desgarradoras verdades del mundo exterior, donde algunas veces la vida en la cárcel es más segura que la de la calle'.
Sasha Abramsky, de la revista Columbia Journalism Review , declaró que el libro ‘documenta los intentos de la autora de preservar su individualidad de cara a la gris e impersonal burocracia - basado en torno a los recuentos de prisioneros, los registros corporales, las reglas que rigen los pequeños detalles de la vida, y los recordatorios continuos de que los presos, por definición, no tienen, ninguna autonomía real'.
La historia de Kerman es ahora un best-seller que inspiró la serie The orange is the new black , que ya promete una cuarta temporada, para el año 2016, en Netflix.
Tanto el libro como la serie, han causado furor en el público, con temáticas crudas y vigentes como, situándose así en la misma línea que series tan populares como Los Sopranos , Nick Tuck , House of Cards , Breaking Bad , entre otras.
Series nada ligeras y que hablan de las complejas realidades que imperan en la nación del ‘sueño americano'.
Junto a sus hijos y esposo, el editor, Larry Smith; no olvida sus días de encierro, dieta penitenciaria y entre entrevistas y declaraciones en el Senado estadounidense, dice agradecer a ‘aquellas mujeres y sus historias, que me dieron grandes lecciones de vida. Las recuerdo en cada despertar'.
En nombre de ellas y esos días, Piper Kerman denuncia con su libro y serie web, la urgencia de humanizar el sistema y aboga ‘por los excluidos, los que molestan en el nuevo sistema económico', para que el color naranja deje de vestir a 2.3 millones de hombres y mujeres estadounidenses.
==========
Piper Kerman y su pedido en el senado de los Estados Unidos
El pasado 4 de agosto, Piper Kerman la autora del libro ‘Orange Is the New Black: Crónica de mi año en una prisión federal de mujeres', declaró frente al senado de su país, en el comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales. En 7 minutos expuso la necesidad de realizar una reforma en el sistema penitenciario y judicial del país.
Kerman, expresó frente a a las autoridades que el sistema penitenciario federal debe adoptar políticas específicas de género para abordar mejor los desafíos que enfrentan las mujeres presas. Además aseguró, que según su experiencia, el sistema penitenciario federal afecta especialmente a las mujeres negras.
‘Una de las cosas que me sorprendió el primer día que pasé en la cárcel, fue que muchas de las mujeres encarceladas con quien me gustaría pasar una gran cantidad de tiempo, cumplieron penas excesivamente duras en relación a sus delitos y creo que era así por el color de su piel', aseguró Kerman.
==========
‘The Orange is the new black', una serie adictiva
‘Es espectacular. Es una mujer admirable. Todos tenemos una historia y ella hizo de la suya, algo positivo. Con ella también trabajamos en la WPA (siglas en inglés para Asociación de Mujeres en Prisión), que ayuda a muchas mujeres cuando salen de la cárcel.', dijo la actriz de origen colombiano, Diane Guerrero. Ella es una de las protagonistas de la serie, que va camino a su cuarta temporada en Neftlix.
Desde su lanzamiento en 2013, ha sido alabada tanto por la audiencia como por la crítica. Orange is the new black es una de las dos joyas de la corona de la web Netflix, junto a House of cards . Está basada en la historia real de Piper Kerman, una mujer que fue condenada a 15 meses en una prisión de mínima seguridad (de los cuales pagó 12 meses y 1 mes en una prisión de máxima seguridad). Con una fuerte carga de drama y humor negro, la serie es una mirada crítica y femenina al sistema carcelario y de justicia estadounidense.