Las afectaciones, provocadas por lluvias inusuales y fuertes vientos que impactaron principalmente el norte y el centro del país, han dejado daños considerables...
- 07/04/2012 02:00
PANAMÁ. Un poema del escritor alemán Gunter Grass causó escosor en la clase política alemana e israelí.
El poema publicado el pasado 4 de abril en el diario El País de España, crítica a el Estado de Israel y sus intenciones bélicas contra la ‘República islámica de Irán’.
‘¿Por qué solo ahora lo digo, envejecido y con mi última tinta: Israel, potencia nuclear, pone en peligro una paz mundial ya de por sí quebradiza? Porque hay que decir lo que mañana podría ser demasiado tarde, y porque —suficientemente incriminados como alemanes— podríamos ser cómplices de un crimen que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa no podría extinguirse con ninguna de las excusas habituales’, es un fragmento del poema titulado ‘Lo que hay que decir’, de la autoría de Gunter Grass, de origen alemán.
Grass, de 84 años, dijo que se sintió impulsado a escribir por la reciente decisión de Berlín, de venderle a Israel un submarino capaz de ‘enviar ojivas destructivas adonde la existencia de una sola bomba nuclear no ha sido demostrada’.
Grass dijo que no habló antes sobre el programa nuclear de Israel porque su país cometió ‘crímenes que no tienen comparación’. Sin embargo, señaló que se ha dado cuenta de que el silencio es una ‘mentira pesada y una coerción’ cuya omisión implica un castigo: ‘el veredicto antisemitismo se usa comúnmente’.
El izquierdista Grass se convirtió en una figura literaria prominente con ‘El tambor de hojalata’, publicado en 1959, y ganó el Premio Nobel en 1999.
Los comentarios de Grass rápidamente generaron criticas el miércoles.
‘Lo que debe decirse es que Israel es el único país del mundo cuyo derecho a existir es cuestionado públicamente’, dijo la embajada israelí en Alemania en un comunicado, ‘Queremos vivir en paz con nuestros vecinos en la región’.
Efraim Zuroff, director del centro antinazi Simon Wiesenthal en Jerusalén, dijo que el poema de Grass era escandaloso y agregó que parecía un signo de que Israel se está convirtiendo en el chivo expiatorio de las frustraciones de aquellos que están hartos de escuchar sobre el Holocausto.