Una explosión de luz y color recibe al 2012 en todo el mundo

Actualizado
  • 01/01/2011 14:52
Creado
  • 01/01/2011 14:52
El mundo recibió el domingo el Año Nuevo con una espectacular explosión de fuegos artificiales disfrutada por millones en calles, parque...

El mundo recibió el domingo el Año Nuevo con una espectacular explosión de fuegos artificiales disfrutada por millones en calles, parques y playas aunque en Europa las penurias económicas opacaron la bienvenida al 2012.

Sydney y Hong Kong abrieron el festival de extravagancias pirotécnicas, Londres se volcó hacia el Támesis para recibir al año en que acogerá los Juegos Olímpicos y Rio de Janeiro explotó en luces y desbordó de cerveza con unos dos millones celebrando el Año Nuevo en las arenas cariocas.

A la medianoche de Rio de Janeiro y balo lluvia estallaron 24 toneladas de fuegos artificiales ante una frenética multitud que desde tempranas horas bailaba y cantaba sin parar en la playa de CopacabanaUna intensa luz verde cubrió el cielo para recibir el año en que Rio será sede de una cumbre mundial sobre medioambiente.

En Nueva York cientos de miles de personas se congregaron en la plaza Times Square para despedir el 2011 y ver a la cantante Lady Gaga activar la caída de la bola de cristal que marcó el comienzo de 2012.

Una multitud, que según la policía llegó al millón de personas, disfrutó de una inusualmente cálida noche gritando y cantando ante un estrado colmado de estrellas como Lady Gaga y Justin Bieber.

En varias ciudades europeas, la pirotecnca y las tradiciones populares disimularon por un instante las angustias de la crisis económica. Una multitud recibió en Madrid el nuevo año en la simbólica Puerta del Sol, plaza del movimiento de los "indignados" en mayo pasado.

"Hoy es un día para olvidar la crisis", declaró riéndose Luis Zorrilla, maestro de 46 años, antes de comerse, como millones de españoles, las tradicionales doce uvas. "Mi mujer y yo somos funcionarios, y recortan. Hay que aguantar", decía este institutor que llevaba con orgullo una bufanda en la que podía leerse "Escuela pública para todos".

"Siempre hay que celebrar. Esperamos que 2012 sea mejor, pero no lo creo: nos van a apretar las tuercas a todos", decía su compañera, María.

Como estos madrileños, Europa pasó la página de un "annus horribilis", caracterizado por el cuestionamiento de la moneda única europea y la amenaza de una recesión.

En sus tradicionales mensajes de Año Nuevo los dirigentes europeos llamaron a sus compatriotas a enfrentarse al desafío de la crisis

.El primer ministro griego Lucas Papademos llamó a continuar "los esfuerzos para que la crisis no conduzca a una quiebra desordenada y catastrófica.

El presidente francés Nicolas Sarkozy afirmó que en 2012 "el destino de Francia puede estar en la cuerda floja" pero aseguró que las agencias de calificación financiera no dictarán la política del país.La canciller alemana Angela Merkel advirtió de que 2012 será "más difícil" que el año que termina.

El presidente italiano Giorgio Napolitano pidió a sus compatriotas que acepten los sacrificios para evitar "el derrumbamiento de las finanzas del país".

Horas antes, en la bahía de Sídney, más de un millón y medio de espectadores dieron inicio a las celebraciones en el mundo entero por la llegada de 2012. En Nueva Zelanda, las fuertes lluvias que caen desde hace días obligaron a cancelar muchas de las celebraciones previstas.

En Japón, la celebración de este año estuvo marcada por el recuerdo de la catástrofe de Fukushima. Los festejos europeos empezaron en Rusia, con un castillo de fuegos artificiales en la plaza Roja de Moscú y un gran espectáculo retro con música de los años 1970-1990 transmitido en pantalla gigante, recordando las fiestas de Año Nuevo que se celebraban en el pasado en la plaza Lubianka, frente a las oficinas del KGB.

En París, cientos de miles de personas acudieron como cada año a los Campos Elíseos y al pie de la Torre Eiffel para celebrar el paso a 2012.Londres dió la bienvenida una hora después a su año olímpico con los tradicionales fuegos de artificio en el río Támesis, a los que siguieron las 12 campanadas del Big Ben. Las estrellas de 2011, los príncipes Guillermo y Catalina, despiden el año en Balmoral, en Escocia, con el resto de la familia real.

En Holanda, Amsterdam trató este año de instaurar una nueva tradición: poco antes de medianoche, una pareja de marionetas hinchables de 14 metros de altura y vestidos al modo tradicional, marcharon el uno frente a la otra para besarse justo en el momento del cambio de año.

En La Haya, los guardianes del zoo pusieron música pop para... calmar a las jirafas, que cada año quedan aterrorizadas por el sonido de los petardos.Al otro lado del Atlántico, se espera un millón de personas en Times Square, en Nueva York, para asistir a una tradición centenaria: el descenso a medianoche, durante 60 segundos, de una bola de cristal multicolor por una torreta. Este año la encargada de lanzar la bola será la cantante Lady Gaga.

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