Los mitos pierden vigor

El cliché de la mujer menopáusica como sinónimo de amargada y sin ilusiones se ve desvirtuado ahora que sexólogos, sicólogos y ginecólog...

El cliché de la mujer menopáusica como sinónimo de amargada y sin ilusiones se ve desvirtuado ahora que sexólogos, sicólogos y ginecólogos enfatizan en que la mujer que atraviesa por este periodo tiene todas las posibilidades de estrenar el capítulo más fogoso de su vida sexual.

Ello, en gran medida se debe a que la desaparición del temor a quedar embarazada resulta muy liberador y les brinda a ellas la posibilidad de comportarse de una manera más relajada y sin aprehensiones en la cama. Así lo confirma el sexólogo Ricardo Iacub, autor de varios libros sobre el tema, en los cuales también comenta otro aspecto que mejora la sexualidad de ellas en la edad madura: no hay que olvidar que sus maridos o compañeros sexuales también experimentan lo que se conoce como andropausia, declive hormonal que sería el equivalente masculino de la menopausia.

A causa de esto, entre otras cosas, ellos requieren de preludios amorosos más prolongados para alcanzar la erección y el orgasmo, en beneficio de la sexualidad femenina, que se caracteriza justamente por ser más pausada y ávida de estímulos como las caricias y los juegos amatorios. “Pero las relaciones sexuales se vuelven muy dolorosas porque la menopausia trae consigo la falta de lubricación vaginal”, dirán los pesimistas. Para ello, responde Iacub, existen los lubricantes, que debidamente recetados por el ginecólogo aseguran las más placenteras sensaciones.

En definitiva, el mensaje implícito en esta reivindicación de la menopausia es que no es una enfermedad, sino una muestra de que el ciclo natural se está cumpliendo. Tal es el planteamiento de la inglesa Louise Foxcroft en su libro Una historia de la menopausia moderna, en el cual analiza cómo la cultura occidental convirtió a este proceso vital en un caballo de batalla para desvalorizar a la mujer frente al hombre. ©PUBLICACIONES SEMANA

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