El diputado Eduardo Gaitán, ha asumido una postura firme frente a lo que considera una “lección que no debe repetirse”.
- 30/11/2008 01:00
MADRID. Definitivamente, la relación de Demi Moore con Bruce Willis, de quien se divorció en 2000 y con quien tiene tres hijas, no podría ser mejor. O eso parece, ya que la actriz de 46 años ha confesado que no tiene problema alguno en compartir con su ex las Navidades.
Eso sí, sin dejar de lado ni a su actual marido, el actor Ashton Kutcher, de 30 años, ni a sus tres hijas, ni a la novia de Bruce, Emma Hemming, quien, a los 28, es 25 años menor que el actor.
"Pienso que la clave para reconciliarte con tu pasado es reconocer a los que has amado, aferrarte a ellos y darte cuenta de lo que has ganado con ese amor. Lo que nunca hay que hacer es apegarte a lo que has perdido porque entonces vives con rencor", dijo. En el filme, Moore representa a una frustrada mujer de negocios de los años sesenta y la acompaña en el reparto el actor Michael Caine. Los personajes de ambos protagonizan un ambicioso robo de diamantes, cuya historia se cuenta en la trama de la película.
Con respecto a su papel en Flawless, una mujer algo mayor que ella, la actriz admitió que lo enfrentó como un reto. "No es difícil, pero es diferente. No se trata de que yo haga discriminación por edad, pero como seres humanos, nos cautiva lo que no hemos hecho nunca”, dijo.
Por su parte, como Hollywood sigue buscando historias atractivas en el mundo de los videojuegos, Bruce Willis protagonizará al personaje de 'Kane & Lynch', otro videoj uego rebosante de acción.
Con sagas míticas como 'Gears of War', 'Bioshock', 'Metal Gear' o 'Príncipe de Persia' preparadas para dar el salto a la gran pantalla y la nueva versión de 'Street Figther' en pleno rodaje, ahora le toca el turno a 'Kane & Lynch'. El gran atractivo de la cinta será Willis que, según información publicada por 'Variety' dará vida a un mercenario que se alía forzado con un asesino esquizofrénico condenado a muerte por matar a su mujer, James Lynch, para hacer un encargo: recuperar un microchip robado.