Comercios que aún entregan bolsas plásticas y consumidores que las exigen reflejan los desafíos pendientes para el cumplimiento de la normativa ambiental...
- 17/01/2009 01:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️PANAMÁ. Parece que la crisis no opacará las celebraciones donde se dan cita las estrella de Hollywood, un lugar donde todo lo que brilla es oro y donde no solo compite el cine sino el lujo y el glamour.
Las emisiones del los Globos de Oro fueron el más reciente ejemplo de que la meca del cine y sus estrellas, prefieren, como la canción, estar “antes muerta que sencilla”. Por años los apasionados con el tema se han dado a la tarea de hacer un simple ejercicio matemático, que ha dado como resultado que los atuendos superen con creces los millones que se invierten en las producciones.
Aunque la mayoría son una especie de maniquíes de las casas de moda , los artistas se prestan a ese juego publicitario con todo el gusto, porque además la prendas evidencian su categoría. Un artista cotizado tendrá lo mejor de lo mejor, porque su carisma, el tiempo y el espacio que ocupen en los medios cuentan para los que les prestan sus creaciones. Con ello, las compañías internacionales aspiran a tentar a miles de compradores a emular a sus ídolos. Además de la imagen de glamour que se crea alrededor de la marca.
"El valor de una fotografía en la que alguien como Nicole Kidman luzca nuestras joyas es incalculable", dice la casa de joyas De Beer.
Firmas como H. Stern, sienten orgullo que famosas como Beyoncé Knowles, Liv Tyler y Catherine Zeta-Jones, los prefieran. Viola Davis, Taraji P. Henson, Kate Blanhett, Tina Fey, Amanda Seyfried brillaron en los Globos de Oro con aretes y prendas de la casa brasileña; sólo los pendientes de Amanda estaban valorados en más de $1,400,000.
Los calzados y complementos ingleses Jimmy Choo y las joyas de Neil Lane, Bulgari,Cartier, Bottega Veneta, Fred Leighton, Van Cleef & Arpels, Verdura, Chopard, Lorraine Schwartz, De Beer, Martin Katz, Montblanc y Harry Winston, son otras que se dejan ver. ¿Los precios? me temo que muy lejos del bolsillo de quien redacta y quien lee esta nota, pero sin duda un espectáculo tan majestuoso como inalcanzable.