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- 09/08/2015 02:00
Fornicadora de mentes y percepciones, además de escritora. Sus historias han sido publicadas en revistas literarias y antologías internacionales. Su prosa cruda, visual y directa pinta un retrato rebelde y agridulce de la humanidad contemporánea. Facetas conversó con la ganadora del Premio Centroamericano de ‘Cuento Yolanda Oreamuno' 2009.
TU LIBRO ‘CORAZÓN DE CHAROL' ES MUY URBANO. ¿CON QUÉ CIUDAD TE HAS ENCONTRADO DESPUÉS DE TU AUSENCIA?
Con una muy fea, descabellada; a ratos hostil. La estructura y actitud de la ciudad de Panamá siempre ha sido isleña, es decir, nuestro territorio estrecho y cercanía a los mares nos da una actitud suelta – chorichancleta – pero la ciudad que hoy me recibe es incongruente: ínfulas primer-mundistas, cosmopolitas pero con una fuerza policial que detiene ciudadanos para preguntarles qué hacen en la calle a las 12:30 a.m., con un metro que cierra a las 10 p.m., que trata a los patinadores y artistas como delincuentes y una iglesia católica con injerencia política sobre una población multi-étnica, multi-cultural y de diversas prácticas religiosas. El éxodo de panameños a las afueras de la ciudad, producto de la crisis de vivienda que resultó de la venta de nuestra ciudad a quien pudo pagarla, ha hecho de Panamá una ciudad fantasma en la que hay más locales comerciales que viviendas, donde se consume y no se vive. Plato Petri predilecto: Vía Argentina, El Cangrejo. Lo que fue un movimiento artístico y cultural en los años 2005-2009, ahora es una avenida de hoteles de poco lustre – vacíos además – y bares y restaurantes tipo Zona Viva. El tiempo panameño, que es también su memoria, se percibe largo. En un año panameño sucede mucho. Y lo que veo es desalentador.
CUENTANOS UN POCO, ¿CÓMO NACIÓ LILI COMO ESCRITORA?
Pequeña. Cuaderno Balboa y mucho que pensar. En el aislamiento familiar – La Familia ‘No' – fue el único recurso de voz y supervivencia.
EN UNOS DE TUS CUENTOS DICES: NO HAY TAL COSA COMO EL FUTURO, SINO UNA SUCESIÓN DE AHORAS. ¿ES LA FILOSOFÍA DE VIDA DE LILI?
Malamente podría serlo. ¡Vamos Luis! Es una consideración del tiempo. Me consume. Nos consume como sujeto de estudio filosófico, teológico y científico; y nos escapa. Las mentes científicas más brillantes de la humanidad apenas han determinado su génesis en el Big Bang y le estiman por ello finito. Quizá el cerebro humano no cuenta con el tejido sensorial para experimentar el tiempo más que en su manifestación lineal y uni-direccional – el tiempo sucesivo – de la misma forma en que – sólo ahora sabemos – el cerebro canino y sus tejidos sí son capaces de percibir y descodificar algunas tonalidades de color, pero de forma muy limitada. Entonces me entretiene pensar en la existencia de un universo de posibles tiempos que me son vedados; en hacerlo entiendo mejor no el tiempo y sus misterios, si no nuestra minúscula condición. Para mi el futuro es repetición de la incertidumbre. Nadie conoce el futuro es frase común. Pero sí, sí conocemos el futuro ahora, en este instante, manifiesto en temor, incertidumbre, anhelo, insomnio. Una que otra alegría nerviosa, como el tiempo que precede la salida a escena. Pensamos nuestro envejecimiento como el paso del tiempo, pero somos malos relojes. No es el tiempo que nos pasa, es que estamos hechos de materia frágil.
NO TIENES MIEDO DE LAS LLAMADAS ‘PALABRAS SUCIAS', PORQUE LAS UTILIZAS . ¿UN ACTO DE REBELDÍA O DE CONSCIENCIA LITERARIA?
Ni uno ni la otra. Es fiel notación del universo sonoro, del habla. El hombre se ha inventado palabras como munición. No son sucias, son peligrosas. Cuando un niño las descubre, los padres se espantan: ¡Pablito, no! ¡Suéltala! Son sonidos catárticos y no menos exorcismos. En recurrir a ellas somos capaces de transmitir todo un rango de emociones para las que no existe permiso social. Chucha. Es una vagina. Pero al gritar ¡Chucha! no evocamos la vagina arquetípica, si no que transgredimos la norma social que veda y estigmatiza la expresión. Si las pienso como notas ¿por qué privarme de ellas al componer? Quizás son la resaca moral de siglos de misoginia, que buena parte de las palabras sucias – como les gusta al mundo llamarlas – se refieren a la vagina. Evidencia: Se mienta la madre, nunca al padre. Tocará inventarnos una mentada de padre y vocablos equivalentes, una suerte de equidad soez.
SI TUVIERAS QUE ESCOGER UN EJEMPLO SOBRE LA MOJIGATERÍA MORAL PANAMEÑA, ¿CUÁL TOMARÍAS PARA MOSTRARLO?
La Asexualidad Generacional. Te explico: Es un no querer saber que tus hijos o padres cogen. Es un negar la naturaleza sexual de cada individuo – esa condición innata –, empujando a muchos a una sexualidad subrepticia, mal informada y poco satisfactoria. Ergo, los histéricos que impiden a toda costa una ley de educación sexual. Es un hecho: nuestros adolescentes tienen vidas sexuales activas – mientras aumentan los embarazos adolescentes y los casos de VIH. Sería mejor admitir esa sexualidad y ayudarles a ejercerla de forma segura.
¿CUÁL PODRÍA SER TU PRÓXIMO PROYECTO LITERARIO?
Novela. Lista. Pero no hay apuro.
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‘El hombre se ha inventado palabras como munición. No son sucias, son peligrosas. Cuando un niño las descubre, los padres se espantan',
LILI MENDOZA
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CORAZÓN DE CHAROL A-GO-GÓ
Es su primer libro. ‘Fellow' en Escritura Creativa por la Universidad de Iowa. Es escritora residente del International Writers Program, Universidad de Iowa, 2013. Autora internacional en residencia, Universidad de Stockton, Nueva Jersey, 2013.