Una pareja que causa risa

PANAMÁ. Hay cientos de mujeres en este planeta que desean tener tan siquiera un hijo. Y hay cientos de deslamadas y también desalmados q...

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PANAMÁ. Hay cientos de mujeres en este planeta que desean tener tan siquiera un hijo. Y hay cientos de deslamadas y también desalmados que sí los pueden tener, pero los abandonan, no los reconocen y peor aún ni siquiera les permiten nacer. Para las mujeres buenas el solo imaginarse la experiencia de llevar durante 9 meses a una criatura resulta algo hermoso. Los embarazos, el parto o la maternidad son temas que en verdad poco entendemos los hombres. Simplemente porque no somos los que pasamos náuseas, mareos, dolores de cabeza, hinchazón en los pies o hasta el mismo parto. Lo que sí podemos comprender es que una criatura es capaz de cambiar la actitud del más gruñón de los terrestres, por más que cualquier tipo sea un descarado mujeriego, un empedernido fiestero o el más temido delincuente. Y a pesar de los varios errores que hombres o mujeres podamos cometer, es casi imposible no querer criar uno, aunque no hayas sido tu quien lo ha engendrado. Lo anterior parece un extracto de ficción comparándolo con el mundo real de hoy donde por culpa de unos padres desorientados o mal preparados traen hijos al mundo y no se hacen responsable de estos.

De eso se trata The Back-Up Plan o El Plan B, una comedia romántica que aborda los complicados temas de pareja, pero de forma anacrónica. Es decir que primero se tiene sexo, luego se procrea y por último se casan.

Aunque este tipo de situaciones no es nada recomendable, sí es cierto que ocurre en cualquier rincón del egoísta círculo en el que vivimos.

La trama de esta nueva producción de Sony Pictures se centra en dos personajes bastante divertidos: Zoe (interpretado por la despampanante Jennifer López) quien cansada de esperar a su chico ideal decide iniciar por su propia cuenta una familia. La desesperación la conduce a una clínica, de las miles que pueden haber en la gran manzana, en donde le realizan una inseminación artificial. Ya resignada a ser madre soltera, en una escena super jocosa, conoce a Stan (Alex O’loughlin), un sencillo hombre, trabajador, vendedor de quesos y viandas que ni siquiera ha terminado la escuela, pero que se deja inyectar rápidamente las concentradas dosis de amor de las flechas de cupido.

Mientras Stan hace levitar a Zoe con sus detalles románticos, que por cierto muy poco se practican (y no es que me gusten las cursilerías), el vientre de esta va en aumento. Pero ¿cómo puede ella explicarle al tórtolo que está en cinta y no precisamente de él. Imagínate que la chica de la te acabas de enamorar te salga con que va ser mamá dentro de 32 semanas y tú no eres el papá. Lo más seguro es que te sentirás como una chancleta barata o como un pedazo de papel tirado en la calle. Es aquí cuando la situación cambia y no para bien. Stan tiene los cables cruzados y profiere un par de frases inadecuadas contra su pareja que se ha transformado en una mina de fragilidad, no es para menos.

Ambos se alejan día tras día y se vuelven presa fácil de la soledad. Pero como los seres humanos estamos dotados de algo que se llama raciocinio él le pide disculpas a Zoe y decide entonces ajustarse bien los pantalones. Y a pesar de no saber un rábano de su futuro como padre, por lo menos sí se siente seguro de que quiere a su chica y además se da de cuenta que un verdadero papá es el que cría, no el que engendra. El Plan B es una comedia de hora y media que sí sabe en que momento hacer reír al público. Es bastante divertida y recomendable para la familia es esta fecha.

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