Un día con los Musulmanes de Colón

Actualizado
  • 09/08/2011 02:00
Creado
  • 09/08/2011 02:00
PANAMÁ. Panamá se caracteriza por ser una nación donde conviven personas de todas las religiones y etnia.

PANAMÁ. Panamá se caracteriza por ser una nación donde conviven personas de todas las religiones y etnia.

Una de esas comunidades es la de los musulmanes, o s ea, quienes profesan el Islam. El islam nació en la península arábiga, hace mil 200 años y se estima que actualmente hay entre 1, 600 a 1,800 millones de personas que practican el Islam, esto según un estudio realizado por el Pew Research Center’s Forum on Religion & Public Life, ONG con Sede en Estados Unidos, que se encarga de analizar el desarrollo de las distintas religiones del mundo.

Justamente en este mes de Agosto, esta gran comunidad panameña conformada por personas de origen Libanés, sirio, pakistaní, indio, palestino y también panameño, celebran el Ramadán el que es uno de los cinco pilares prácticos más importantes del Islam, junto a la oración, la contribución o caridad, la peregrinación a la Meca y el Yihad, lo que algunos medios de comunicación han llamado equivocadamente la Guerra santa, es en realidad la lucha espiritual interna de todo ser humano y de los valores fundamentales para el individuo y la comunidad.

Pero, ¿de que se trata el Ramadán? Qué es el Islam?

Para poder contar de que se trata esta fe, decidimos viajar a la provincia de Colón donde reside la comunidad más grande de musulmanes de Panamá. Allí, dos mezquitas que pertenecen al Centro islámico de Colón, además de ser centros de oración, son espacios de encuentros sociales y culturales, donde se ofrecen clases de islam y de idiomas.

AYUNAR

Un taxi nos ubicó rápidamente en calle 3era y Melendéz, donde está ubicada la Mezquita, justo frente a una iglesia católica y al lado de un colegio privado.

Unos 10 pares de zapatos fuera nos indicaron que habíamos llegado al punto de encuentro.

Decidimos pasar adelante y nos encontramos con un salón con un salón fresco y alfombrado, con varios relojes en la pared y un cuadro vidriado de la Kabah, que es el lugar hacía donde rezan al unísono los más mil 600 millones de musulmanes que habitan en distintas partes del mundo. La Kabah también representa parte de la historia judeo cristiana, ya que fue construida por los profetas Adán, Abraham e Ismael.

LLAMADO A LA ORACIÓN

As Salamu aleikum (La paz sea contigo y tus ángeles), es el saludo que nos daban los hombres, adolescentes y niños que iban llegando a medida que pasaban los minutos. Ellos se quitaban los zapatos y pasaban hacer una oración, para luego leer el Corán o hablar con su compañero, hasta que se iniciara el rezo colectivo, del mediodía.

El llamado a la oración comenzó a la 1:30 pm, el Allahu Akbar, (Dios es el más grande), retumbó en las calles de la provincia de Colón, mezclado con los ruidos de los buses de ruta y las voces de los niños que salían del colegio cercano. El llamado se hace públicamente y en alto parlantes en lo que es en el mundo musulmán la mejor de las acciones y se hace a voz humana y a puro pulmón.

Después del cuarto llamado la mezquita ya se encontraba llena tanto de hombres, niños, adolescentes y mujeres.

‘El Ramadán es el mes de ayuno, rezo, poca habla, abstenerse de malas palabras, deseos sexuales, de discusiones y enojos, durante la luz del sol’ explicó Wassim Fares, de 37 años.

‘’Yo aprendí sobre el Islam cuando mi abuelo me traía a rezar era chico. El Ramadán es para sentir lo que sienten los pobres, ante la ausencia de comida, lo hago desde los 10 años, cumplo con todo el mes de ayuno, excepto cuando me enfermo, allí corto el ayuno y pago los días de ayuno después’ nos contó Mahmud Issa de 14 años.

‘Para mí el Ramadán es el mes sagrado, cuando se abren las puertas del paraíso, pero sobre todo es un mes para sentir lo que sienten aquellos que no tienen que comer. Nos da disciplina y nos limpia física y espiritualmente’, aseguró José Hussein Farhad de 14 años, que al igual que Mahmud Issa asisten a la Academia Árabe Panameña y son panameños de origen árabe.

LA BÚSQUEDA

Hacia el mundo islámico hay muchas críticas, quizás por malas interpretaciones y mucho desconocimiento, en especial con respecto al rol de la mujer.

Según el Sheij panameño Abdul Kabeer, ‘Todas las mujeres pueden entrar y rezar dentro de las mezquitas, la ubicación de las mismas es para que los hombres se concentren y eviten la tentación de mirar a la hermana, durante el rezo colectivo, por lo que el grupo de mujeres rezan atrás de los hombres o al lado’, enfatizó el religioso y converso al Islam desde hace 50 años.

‘Las mujeres rezan arriba por la arquitectura de esta mezquita donde contamos con poco espacio, por eso están arriba las mujeres, pero normalmente en mezquitas más grandes, estamos todos juntos en el mismo salón, los hombres ubicados adelante y las mujeres atrás’, explicó el dirigente del Centro Islámico de Colón Jamal Saker.

Marta Yepis es panameña, tiene 40 años y trabaja hace 8 años en el Centro Cultural Islámico, es quien organiza y atiende las actividades en la mezquita y hace 4 años que aceptó el Islam en su vida, después de recorrer casi todas las religiones en busca de lo que encontró dentro del Islam. Para ella el Ramadán es uno de los pilares principales del musulmán y es una forma de limpiar el alma.

Aisha Vasquéz es nicaragüense, llegó a Panamá hace dos años, tiene 22 años y dos hijos y aceptó el Islam desde los 16 años, porque trabajó en una tienda donde el dueño era musulmán y en sus conversaciones siempre le hablaba de Alláh (Dios). ‘Y me gustó sobre todo por el respeto y el lugar que tiene la mujer dentro de la familia islámica’, enfatizó Aisha, mientras que cargaba a Danin de pocos meses de nacida e Ibrahim su hijo de 2 años correteaba por la mezquita.

En cuanto a la definición de Islam ellos lo definen como una actitud ante el mundo y el creador, no es una religión sino un modo de vida sustentado en una doctrina, una cosmovisión que abarca todos los temas e intereses humanos.

‘Este mes es de misericordia y de mucha unión, aunque es obligatorio venir a rezar para los hombres y no para las mujeres. Nosotras venimos a la mezquita si queremos. Este mes nos enseña a los musulmanes a disciplinarnos y tomar control de nuestros antojos para no ser víctima de nuestros caprichos’ contó Fatima de 19 años.

EN CRECIMIENTO

Según un informe del Pew Research Center’s Forum on Religion & Public Life, para el año 2030 el Islam crecerá un 32 %. serán unas 2, 200 millones de personas las que habrán aceptado el islam como el sello del mensaje de Dios. Estados Unidos, Canadá y Argentina son los tres países con mayor cantidad de musulmanes en el continente americano.

Al terminar el salat (oración) tanto hombres, mujeres y niños se veían tranquilos y sonrientes, muchos salían rápido para continuar con su jornada de trabajo, siempre con Alláh en mente y con el compromiso de seguir ayunando durante los días siguientes, lo que definió Fátima mejor que cualquiera ‘Solo Dios sabe si lo estoy haciendo realmente, ni mi vecino ni familia, esto es un compromiso con Dios’, puntualizó antes de salir de la sala de oración.

Allahu Akbar es la frase con que se inicia el llamado a la oración y significa en árabe ‘Dios es el más grande’, quien quiera discutirlo puede hacerlo con los más de 1,600 millones de musulmanes practicantes en más de 60 países de todo el mundo, que gracias al mes del Ramadán provocan que su libro sagrado el Corán sea el más leído, después de la Biblia, ya que durante el mes del Ramadán se debe leer por día, una de las 30 partes en las que está dividido, el libro que le fue revelado al profeta Muhammad en 114 suras, durante 23 años entre la Meca y Medina, lo que es hoy Arabia Saudita.

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