‘El Drama’: ¿Vale la pena guardarle secretos a tu pareja?

  • 05/05/2026 17:52
La cinta del director Kristoffer Borgli trae consigo una historia sobre el amor verdadero, los secretos, la hipocresía y el compromiso de la mano de Zendaya y Robert Pattinson

Es difícil hablar de ‘El Drama’ (‘The Drama’) sin revelar el centro de la situación que envuelve a sus personajes durante sus casi dos horas de duración, pero lo que sí diré es que el director Kristoffer Borgli toma una situación relativamente normal y logra capturar sensaciones de disturbio, incomodidad, pánico, felicidad, amor y temor en una trama que podría ser la realidad de alguien en algún rincón del mundo.

Borgli entiende que una relación no se rompe por un solo momento o una sola razón, sino cuando ese momento transforma la percepción de la relación y de sus miembros, cómo se logra olvidar lo que se vio o escuchó, o si se le da más importancia de la necesaria; cómo un solo momento puede transformar para siempre a la persona que creías conocer mejor que a nadie.

En su centro, ‘El Drama’ es una película sobre una relación que implosiona en tiempo real frente a nosotros. Es un espectáculo caótico, doloroso y, en algunos momentos, incluso difícil de presenciar. Somos testigos y parte de la incomodidad y tensión que va creciendo entre Emma (Zendaya) y Charlie (Robert Pattinson) a raíz de una revelación que sacude los cimientos de su relación poco después de comprometerse.

Todo sucede de forma casual: una conversación entre amigos en donde Emma y Charlie comparten la cena con Mike (Mamoudou Athie) y su esposa, Rachel (Alana Haim), la semana previa a la boda. La cena se transforma en un campo minado cuando Rachel y Mike comienzan a hablar de lo peor que han hecho, e incluyen a Charlie y Emma en el reto. Lo que comenzó como una pregunta curiosa se convierte en la bomba que desestabiliza todas las relaciones en la mesa.

Pero antes de que lo peor salga a la luz, la relación de Charlie y Emma pasa en viñetas rápidas desde el primer momento en que se conocieron –con Charlie fingiendo que ha leído el mismo libro que Emma para hablarle en una cafetería– por diversas conversaciones cómicas en la intimidad de su apartamento, hasta el momento de la gran pregunta con anillo incluido. Más allá de ello, no sabemos realmente cuál es el fundamento de su amor, qué les gusta, qué no y todo lo demás.

El guión refleja cómo una persona puede transformarse y con ella las percepciones de su identidad.

Zendaya da todo de sí para interpretar a Emma, quien se presenta como una mujer tranquila, un tanto introvertida, graciosa y carismática, quien sufre de una sordera en un oído. Pero esta mujer amable, se convierte en el catalizador de una semana infernal entre ella y su novio. Por su lado, Charlie es un manojo de nervios, trabajando como un curador de historia del arte en un museo local, es la encarnación de la necesidad compulsiva de saberlo todo y encontrarle la razón en su mente, aun así, su amor es devoto a Emma y es cariñoso la gran parte del tiempo que los vemos antes del caos.

Borgli muestra algo ominoso a lo largo de la cinta, imponiendo un estilo de terror psicológico a los clichés de la comedia romántica. El diseño de sonido es extraño: ruidos ambientales inquietantes se desvanecen en el silencio, primeros planos amenazantes y figuras de viento disonantes y perturbadoras en la banda sonora.

En el momento en el que la felicidad de la pareja se resquebraja, Zendaya queda inmersa en la exploración de la personalidad de un personaje que se ve obligado a procesar algo que no se puede categorizar ni ignorar fácilmente. Pattinson iguala su intensidad, aportando una mezcla de vulnerabilidad y actitud defensiva que mantiene la dinámica entre ellos en constante movimiento. Verlos compartir la pantalla se convierte en el motor central de la película. No se trata solo de lo que se dice, sino de lo que se calla, lo que se insinúa y lo que se va gestando silenciosamente bajo la superficie.

Lo que hace que este equilibrio en el tono funcione para ‘El Drama’ es que Borgli se rehúsa a simplificar a sus personajes. Aquí nadie se sitúa en un plano puramente compasivo o condenable. En cambio, la película se mueve en una zona moral grisácea que obliga al espectador a reevaluar constantemente sus propias reacciones. Es posible que en un momento sientas empatía por un personaje, para luego cuestionarlo también. Esa inestabilidad es precisamente la clave. ‘El Drama’ no pretende dictar cómo debes sentirte, sino hacerte consciente de la rapidez con la que esos sentimientos pueden cambiar.

La cinta nos invita a tener conversaciones más allá de lo sencillo y superficial.

La exploración de la percepción es lo que, en última instancia, distingue a la película. Se centra menos en la verdad de lo sucedido y más en cómo se recibe esa verdad. ¿Hasta qué punto define el pasado a una persona? ¿Puede alguien superar su peor momento? Y quizás lo más importante que nos deja: ¿Realmente queremos conocer toda la verdad sobre las personas que amamos? Estas preguntas planean sobre cada interacción, creando una sensación de inquietud que nunca desaparece por completo.

Zendaya y Pattinson son excelentes al demostrar estas preguntas en carne propia. Vemos la inestabilidad emocional de Charlie chocar con la resolución de Emma, quien solo lucha por volver a cómo era todo antes en su relación, pero la angustia y pánico de Charlie ante sus propios pensamientos nos lleva en un camino de humor negro y realización de que podríamos estar (o hemos estado) en sus zapatos. ¿Cómo reaccionarías ante un secreto de gran magnitud de tu pareja?

Ese humor negro está presente a lo largo de la obra, aunque rara vez es del tipo que provoca risa fácil. Más bien, surge de lo absurdo de la situación y de la torpeza del comportamiento humano. Es realzada por una caída, miradas cómplices, gritos y momentos en los que tanto Charlie como Emma son guiados por sus emociones, cuando la tapa de la olla ya no puede más.

Además de lo emocional, la cinta da luz a problemáticas sociopolíticas inesperadas, atando la visión social ante la hipocresía y el activismo en causas que aún son discutidas entre los bandos políticos globales. Sin dar demasiados detalles, Emma es la catalizadora de una lucha interna (tanto para los personajes como para las audiencias) de ver en el espejo a qué le tememos, con qué estamos de acuerdo y cómo esa defensa puede variar dependiendo de quién se involucre.

Zendaya y Pattinson elevan la calidad de la película en cada momento, ofreciendo interpretaciones tan convincentes como emocionalmente intensas. Su química da solidez al filme, siendo el tipo de actuación que te atrapa por completo, haciendo imposible apartar la vista, incluso cuando quisieras hacerlo.

El drama con ‘El Drama’ son las conversaciones que surgen al salir de la sala de cine, los momentos que se quedan con nosotros una vez los créditos aparecen, y un final inesperado y para nada predecible, en el que las emociones descansan y, pese al caos, una justificación no se hace necesaria.

‘El Drama’ está de estreno hoy en cines nacionales.

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