El diputado Eduardo Gaitán, ha asumido una postura firme frente a lo que considera una “lección que no debe repetirse”.
EPiC: Elvis Presley en concierto, el legado de El Rey en la pantalla grande
- 26/02/2026 00:00
En 2022, el director australiano Baz Luhrmann, deslumbró a la industria del cine con su biopic ‘Elvis’, en la cual abría las puertas a una nueva versión de la historia de vida de Elvis Presley desde su época como un aspirante joven a cantante, pasando por sus años de gloria y matrimonio, hasta culminar en su residencia en Las Vegas. Todo esto mientras diseccionaba la relación de negocios entre el Coronel Parker y Elvis, los engaños de por medio y la decisión de mantener a Elvis en Estados Unidos, aunque su sueño era salir del país.
Parecía que Luhrmann lo había contado todo, el ascenso y la caída, la transformación de un hombre en un ícono de la música por más de siete décadas y su impacto en los artistas que le siguieron. Ahora, el cineasta revela una nueva faceta: ‘EPiC: Elvis Presley en concierto’, un documental basado en más de 59 minutos de metraje encontrado y que el público no ha visto jamás. Este llega a los cines panameños el 26 de febrero.
Entrevistas, momentos familiares, el reclutamiento militar de Elvis y sus momentos en Hollywood son entremezclados con múltiples clips de sus conciertos en el International Hotel, donde “El Rey” debutó el modelo moderno de residencias artísticas y se mantuvo como show estándar desde 1969, dando más de 600 presentaciones, en su mayoría agotadas. A medida que escuchamos la voz de Elvis en sus grabaciones casuales, riendo y gastando bromas con sus amigos músicos, es difícil recordar que Elvis dejó este mundo en 1977, casi 50 años atrás.
Su voz, en las grabaciones mayormente ya de adulto, hombre de familia y negociador experto, recorre los pasillos por los estudios de grabación en los que se reunía con su banda experta, orquestas completas y coristas de góspel que elevaban cada una de sus canciones escogidas para el International Hotel.
Luhrmann, quien desempolvó estas grabaciones inéditas durante la filmación de ‘Elvis’, hace énfasis en mostrar tanto el trabajo musical creativo de Elvis como su lado vulnerable y humano más allá de su figura como ídolo de la industria musical. Vemos a Elvis describirse a sí mismo como un “soñador” y alguien que solo quiere hacer música y tener “una familia como cualquier otra” mientras es escoltado por guardaespaldas después de un concierto en donde fanáticas enamoradas lo persiguen para tomar rasgaduras de sus ropas o tocar su mano por un segundo.
Ver a un Elvis tan vivo en la pantalla grande es una experiencia casi espiritual, pero también agridulce al recordar los capítulos más sombríos de su historia de vida. Recordamos sus raíces musicales escuchando rythm & blues y gospel, lo vemos vestido de rayas a blanco y negro cantando ‘Jailhouse Rock’ y después haciendo de protagonista en la cinta ‘King Creole’, y todo parece saltar rápidamente entre épocas que, para quien no las vivió en carne y hueso, parecen un collage de memorias de alguien a quien nunca conociste, pero extrañas enteramente.
Poco se toca de sus claroscuros, como de las acusaciones de la familia Presley hacia Tom Parker y sus manejos cuestionables del dinero de Elvis durante su carrera, o de la dependencia del cantante a los medicamentos recetados para su manejo de la ansiedad y el dolor.
Los claroscuros de su vida –el divorcio de Priscilla, la muerte de su madre, las razones detrás de su muerte o los numerosos rumores sobre su vida privada– no son el tema central, sino que toman el segundo plano recibiendo solo miradas superficiales para regresar al foco del espectáculo y la devoción a la música.
En la hora y media que pasamos escuchando a Elvis ser él mismo frente a las cámaras, es claro ver su inteligencia, su estrecha relación con todos sus músicos y coristas, sus amigos y sus fanáticas, a las que regala cumplidos, miradas coquetas y besos (a distancia y personales) desde los escenarios donde se presenta.
Desde sus años mozos, meneando la cintura en su característico wiggle que lo ascendió a lo más alto del escándalo en los años 1950, ya Elvis era una fuerza de la naturaleza: decidido y firme en su visión como artista, hablando suave y comandando la atención en cualquier espacio donde se encontrara.
Luego vemos su diferentes atuendos, personalizados hasta los mínimos detalles y que se han convertido en una característica integral de su legado. Sus capas de colores vibrantes como azules, rojos, blancos, rosados y dorados que hacían de sus movimientos de baile mucho más explosivos y cargados de su emoción al tomar el micrófono para cantar ‘Suspicious Minds’ o ‘Burning Love’ mientras mueve sus extremidades de forma tan rápida y libre que parecieran tener sus propias mentes.
No hay otra forma de ver ‘EPiC’ que en la gran pantalla, es una de esas cintas que lo exigen y vale la inversión de sentarse y disfrutar de un concierto como ningún otro, en memoria de uno de los artistas más influyentes y reconocidos de la historia moderna. Luhrmann nos comparte el oro que halló y nos sumerge en su obsesión por Elvis para que también podamos conocer al hombre detrás de la leyenda.