Entre valses y tradición: así fue el Festival de Debutantes 2026 en el Club Unión

  • 05/07/2026 18:07
La emoción de las familias, la elegancia de los vestidos blancos y una coreografía que fusionó música clásica y contemporánea hicieron del Festival de Debutantes una vez más una de las citas sociales más emblemáticas del país

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Momentos antes de las 7:30 p.m. del pasado sábado 4 de julio, los pasillos del Club Unión se iban llenando de nervios y expectación a medida que se acercaba el inicio de la septuagésima edición del Festival de Debutantes 2026, un evento anual organizado por la Asociación de Damas Guadalupanas.

La gala constituye la principal fuente de financiación de los programas benéficos de la asociación. Su concepto fue ideado en 1955 por la socia fundadora Thelma Castillo de Quijano, quien tuvo la visión de crear y desarrollar un festival en el que, este año, 55 debutantes de entre 17 y 18 años hicieron su presentación en sociedad.

Mientras familiares y amigos de las jóvenes esperaban el puntapié inicial de la ceremonia, las debutantes —entre el entusiasmo y la anticipación— ocupaban sus posiciones. Por su parte, los caballeros aguardaban también su turno para ingresar al escenario central en el que se convirtió la Terraza Mar del Sur del Club Unión. A pocos minutos del inicio del acto, la espera se hizo más amena con picadas y bebidas que contribuyeron a aliviar la tensión de los presentes.

La Reina Debutante 2026 Ana Paula de Guadalupe Maduro de Roux, junto con su caballero, Julián Ricardo Guardia Orillac, y su ‘hermanita’, Isabelle de Roux Paz.

A las 8:00 p.m. empezaron a desfilar, una por una, las 55 jóvenes vestidas de blanco, un color que simboliza la tradición y la elegancia de una ocasión esperada cada año por las familias, cuya ilusión es ver a sus hijas debutar ante la sociedad en los albores de la adultez. Para las debutantes, había llegado el momento de dar lo mejor de sí después de tres intensos meses de prácticas junto con sus caballeros y sus ‘hermanitas’, como se denomina a las niñas que las acompañan y que ven en ellas la posibilidad de convertirse, algún día, en otra debutante.

Las jóvenes se abrían paso con una introducción que no solo permitía conocer sus nombres y el centro educativo donde cursaban estudios, sino también sus aspiraciones de vida. Todas quisieron vincular sus mensajes con la fe en Dios y la perseverancia para alcanzar los sueños, haciendo especial hincapié en que la belleza no reside únicamente en los atributos físicos, sino también en la pureza espiritual.

Mientras cada una de las debutantes hacía su presentación en la parte central del escenario, se acercaban hacia ellas sus respectivos caballeros y ‘hermanitas’. Una vez reunidos, el caballero —con una rosa en la mano— realizaba una reverencia y conducía a la joven hasta el centro de la tarima para integrarse con las demás señoritas, que poco a poco fueron llenando la plataforma principal de una fiesta cuya temática decorativa estuvo inspirada en la primavera.

La emoción y la alegría fueron los sentimientos que se vieron en los rostros de las debutantes y sus caballeros.

Cada debutante, reunida con su respectivo caballero y ‘hermanita’, recibía los vítores emocionados de sus familiares, atentos a la salida de sus hijas, sobrinas y nietas para inmortalizar ese momento con las cámaras de sus teléfonos celulares. Mientras tomaban fotografías y grababan videos, padres, tías y abuelas animaban con entusiasmo a cada una de ellas.

Así fueron ocupando, una tras otra, el escenario donde más tarde las debutantes se reencontrarían con sus caballeros para interpretar una coreografía cuya banda sonora fue tan variada como elegante: desde composiciones clásicas de Vivaldi hasta ‘Baile Inolvidable’, de Bad Bunny, pasando por la bachata de Juan Luis Guerra. La coreografía, ideada por Ana Melissa Pino de De La Guardia, se desplegó por todo el escenario.

El broche de oro de la presentación musical lo puso el tenor Ricardo Velásquez, quien, con su voz de barítono, interpretó el tema ‘Nada Bastará’, perteneciente a la banda sonora de la película ‘El Gran Showman’. La interpretación cautivó a los presentes y preparó el ambiente para el momento de mayor expectación de la noche: conocer quién sería la nueva Reina Debutante.

Las debutantes, junto con sus ‘hermanitas’, símbolo de la continuidad de una tradición que se celebra desde hace 70 años.

Después de tres horas y media de ceremonia llegó el instante más esperado. El proceso de escogencia de la nueva reina siguió la tradición mantenida durante más de siete décadas, en la que el azar desempeña un papel fundamental. Cada una de las debutantes tomó una rosa roja de una canasta; en el tallo iba adherido un papel y, si este llevaba la inscripción ‘Reina 2026’, la joven era proclamada como la soberana de la edición.

La afortunada en recibir la rosa con esa inscripción fue la señorita Ana Paula de Guadalupe Maduro de Roux, quien celebró el momento junto con su caballero, Julián Ricardo Guardia Orillac, y su ‘hermanita’, Isabelle de Roux Paz. Maduro de Roux recibió la noticia con emoción, rodeada del cariño de familiares y amigos, mientras la Reina Debutante 2025, Juliette Arias Robles, le imponía la corona.

Así transcurrió una velada que, como cada año, dejó recuerdos imborrables para la posteridad.

Los caballeros se acercaban a sus debutantes con una reverencia y una rosa.
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