La triste y solitaria muerte de una diva

Actualizado
  • 23/06/2015 02:00
Creado
  • 23/06/2015 02:00
Nacida el 28 de noviembre de 1941 en Pula (actual Croacia), residía desde niña en Roma, donde inició su carrera de diva erótica

Laura Antonelli, la actriz italiana que en la década del 70 era el símbolo del erotismo cómico, murió tras haber abandonado hace muchos años su carrera aquejada por la droga, la depresión y la soledad.

Nacida el 28 de noviembre de 1941 en Pula (actual Croacia), residía desde niña en Roma, donde inició su carrera de diva erótica, gracias a su belleza, que hizo soñar a una generación entera de italianos.

Célebre por la escena en el filme Divina criatura (1976) de Giuseppe Patroni Griffi en la que aparece completamente desnuda por siete minutos, una eternidad para ese entonces, llegó a trabajar también con maestros del cine de autor de la talla de Luchino Visconti ( El inocente , 1977) y Ettore Scola en Pasión de amor (1981).

Dos veces premiada con el David de Donatello, el máximo galardón del cine italiano, fue un icono sexy, sobre todo por su papel de hermosa criada sensual en Malicia (1973) de Salvatore Samperi.

Antonelli interrumpió su carrera en 1991, cuando hallaron en su villa 36 gramos de cocaína. A partir de ese momento inicia el declive. Condenada en 1991 a tres años y seis meses de cárcel por tráfico de droga, la corte de apelaciones la absolvió nueve años más tarde, tras reconocer que era adicta a la droga y no una traficante.

A los problemas judiciales se sumó la depresión a la que contribuyó una cirugía plástica equivocada, con la que aspiraba a relanzarse y que la desfiguró.

Fue internada varias veces por problemas psiquiátricos y pasó los últimos años de su vida sola, triste y aislada.

‘No veía televisión desde hacía treinta años y escuchaba solo Radio Maria, la emisora religiosa', recuerda el actor Lino Banfi, su amigo y compañero de reparto en numerosas comedias.

La actriz fue hallada muerta en su domicilio de Ladispoli, cerca de Roma.

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