Sector gastronómico en números rojos por restricciones de movilidad

Actualizado
  • 24/06/2021 00:00
Creado
  • 24/06/2021 00:00
Restaurantes pasaron de tener ventas de entre el 60% y 70% a reportar cifras entre el 30% y 40%. La Asociación de Restaurantes y Afines de Panamá y propietarios de negocios hablan sobre la situación actual del sector en medio de la crisis sanitaria
Para mayo de 2021, un total de 2,600 restaurantes cerraron sus puertas a lo largo del territorio nacional.

El sector gastronómico, al igual que otros, ha sido afectado por la pandemia. Las restricciones de movilidad se han convertido en el talón de Aquiles de aquellos que se desempeñan en este renglón.

A la fecha los restaurantes reportan una reducción importante de sus ventas. Antes del toque de queda estaban entre un 60% y 70%, y hoy se encuentran en alrededor del 30% y 40%.

Estos datos fueron proporcionados por el presidente de la Asociación de Restaurantes y Afines de Panamá (ARAP), Domingo de Obaldía.

“Al solo poder atender a nuestra clientela hasta las 9:00 p.m., las ventas han disminuido y los pasos que habíamos avanzado ahora han retrocedido por las restricciones. Lamentablemente tengo que anunciar que algunos restaurantes han notificado que han tenido que mandar nuevamente a sus casas a parte de su personal. La jornada de trabajo no da para las ocho horas”, afirma.

Otro punto que manifiesta es la disminución de compras al sector agropecuario y pesquero. “Lógicamente si hay pocas ventas, menos cantidad de alimentos se requieren en la cocina”.

De acuerdo con cifras de la ARAP, el 90% de los restaurantes en Panamá abre sus puertas a partir del mediodía y el horario de 12:00 de mediodía a 9:00 p.m. no es suficiente para generar ingresos porque en este periodo hay horas de poca producción.

La ARAP se encuentra en espera de confirmación para reunirse con el Minsa.

“Los comensales llegan a las 12:00 y extienden su visita hasta las 3:00 p.m., y luego vuelven a las 7:00 p.m. Realmente estas medidas nos han perjudicado. Esperamos que el toque de queda se extienda al menos hasta las 11:00 p.m. con el fin de mejorar las ventas. Esto no significa que tengamos ganancias, porque el sector gastronómico sigue con bajas y lo que percibimos nos ayuda a mantener los arreglos de pago”, detalla.

En mayo de 2021, un total de 2,600 restaurantes cerraron sus puertas en todo el territorio nacional. La ARAP envió una carta al Ministerio de Salud (Minsa) para solicitar una cita con el propósito de dialogar sobre el tema de los horarios. “Todavía el ministro no nos ha dado la cita. Es importante la expansión del horario para poder trabajar de manera adecuada. Es una pena que aquellos que hacemos las cosas bien, tengamos que pagar por los platos rotos de quienes actúan mal. A aquel que incumple las medidas, que le caiga el peso de la ley”.

De Obaldía prevé que más restaurantes cerrarán de mantenerse las restricciones con los horarios. “No hay ni siquiera ocho horas de venta. Esto lo sabe el gobierno porque se lo hemos mencionado. Nosotros somos creadores de muchas fuentes de trabajo directas e indirectas. Los productores al igual que el sector están siendo afectados por estas medidas”.

La ARAP prevé que de seguir con las restricciones más restaurantes cerrarán sus puertas.

Por su parte, el miembro y tesorero de la ARAP, Rino Tamburrelli, coincide con de Obaldía en que, debido a las condiciones actuales, los restaurantes posiblemente tendrán que cesar sus operaciones. “Entendemos las preocupaciones por parte del Minsa, pero los restaurantes están cumpliendo con las medidas de bioseguridad. Soy propietario de varios restaurantes y lamentablemente tengo personal suspendido. La cantidad de venta que tenemos actualmente no permite sostener la planilla, los alquileres, la luz, entre otros gastos”.

Comparte que algunos arrendatarios han sido flexibles, pero otros no. “Muchos piensan que los restaurantes ya estamos al 100% y no es así. Con estas medidas están pagando justos por pecadores. Deben castigar a los que incumplen las normas y no a aquellos que estamos luchando por sacar la economía del país adelante”.

Con respecto a la moratoria, asegura que llegará el momento en que las personas colapsarán por la carga de intereses. “No veo que los bancos estén ayudando a los negocios para reactivar la economía. No he escuchado de ningún restaurante cuyo dueño haya aplicado para un préstamo y se lo hayan aprobado”.

Voces del sector

El chef Mario Castrellón comenta que desde que se establecieron las restricciones de movilidad ha bajado sus ventas aproximadamente a un 25%. Hasta el momento no ha reducido su personal.

Restaurante 'T Bier Klooster del chef Sergio Landero.

Con relación al panorama actual del sector gastronómico en Panamá, dice que al igual que otros está bastante débil, donde no hay ningún margen de error.

En la lista se encuentra la chef Ana Torres, quien labora desde el restaurante 'Celia cocina panameña' que abrió sus puertas el mismo día que se establecieron las restricciones de movilidad. “Quisimos abrir el restaurante a partir de las 3:00 p.m. para brindar esa experiencia de cena, pero las restricciones nos han perjudicado enormemente porque las personas salen de sus trabajos a la 5:00 p.m., a eso se le suma el tráfico, y pueden estar llegando a las 7:00 p.m.”.

Torres afirma que los restaurantes vecinos han bajado sus ventas hasta un 70%. “Antes, si tenías a seis personas laborando, ahora tienes a cuatro. El volumen de compra a los productores lo hemos tenido que reducir para mantener al personal. Además, el turismo también se ve afectado. Todo es una cadena. Si no levantan el toque de queda las cosas se pondrán peor de lo que ya están”.

El chef Sergio Landero señala desde su restaurante que ha tenido bajas en las ventas entre el 40 y 45%. “Ha sido bastante difícil para nosotros porque antes cerrábamos a las 10:30 p.m. u 11:00 p.m. ahora estamos forzados a cerrar a las 9:00 p.m. Con este límite los comensales no llegan a disfrutar al máximo la experiencia gastronómica, porque tienen que estar apurados por el toque de queda”.

Landero manifiesta que ante la posibilidad de una tercera ola de contagios por la covid-19, los clientes están en la incertidumbre al igual que los propietarios, pero pese al panorama actual continúan laborando. “No hemos desactivado contratos. Nos hemos mantenido con el mismo personal desde la pandemia. Es injusto mandarlos a casa, porque necesitan sostener sus hogares. No queremos que nuestros trabajadores se vean afectados por las decisiones del gobierno. Espero que el toque de queda se flexibilice cuanto antes”.

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