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- 24/03/2011 01:00
PANAMÁ. El calentamiento global del planeta y un hongo patógeno amenazan con llevar a un 41% de las especies de anfibios a desaparecer de la faz de la Tierra.
Ante el oscuro futuro de los seres vivos, científicos de todo el mundo unen esfuerzos para preservar las que están en riesgo.
Pero, cómo protegerlas de un mortal hongo quítrico que al entrar en contacto con los anfibios les afecta sus funciones vitales, y de un aumento en la temperatura del planeta.
De acuerdo con el portal electrónico de BBC Mundo, un estudio publicado en la revista Ecología Aplicada ha identificado una serie de medidas que podrían ser la clave para salvar a estos animales de una masiva extinción que se podría comparar con la que experimentaron los dinosaurios hace millones de años.
Una de las soluciones que plantea la investigación es la construcción de microhábitats o refugios. Si se deja leña y madera secas encontrarán un lugar para protegerse de la resequedad y de altas temperaturas. Con esto se les devolverá la humedad y la temperatura que su hábitat está perdiendo con el calentamiento global.
Para América Latina, la publicación de Ecología Aplicada plantea algunas soluciones para conservar a los anfibios.
Se menciona el uso de un sistema de irrigación portátil para aumentar la humedad en los sitios de reproducción. Esto ayudaría a reproducirse a las especies que colocan sus huevos sobre la hojarasca húmeda. El sistema, además, ayudaría a aumentar la población de algunas ranas de Centroamérica cuya población decrece durante las largas sequías.
Para las especies que se reproducen en bromelias también existe la posibilidad de crear hábitats artificiales que reúnan las condiciones de los refugios naturales de estas especies.
De hecho, en la actualidad se trazan planes para aumentar la cantidad de bromelias. De esta forma, el hábitat de reproducción de las especies estaría asegurado.
Entre las que se verían beneficiadas con esta iniciativa están la rana flecha roja y azul, una especie venenosa que se encuentra en Panamá, Nicaragua y Costa Rica. Este animalito acostumbra depositar en las plantas sus renacuajos, donde crecen seguros.
Luke Shoo, tutor de la investigación que busca los métodos de ingeniería para proteger a las especies de anfibios en riesgo, dijo a la BBC que se busca conocer cuáles son las técnicas más efectivas, los costos de implementación y su aplicación en lugares extremos.
Hasta ahora el microorganismo que se propaga a través del agua y que mata a las ranas, sapos y salamandras ha sido resistente a cualquier tratamiento.
A las especies se les suma la amenaza del cambio climático, que podría transformar su hábitat.
Los científicos se encuentran preocupados por la alarmante reducción en la población de algunas especies.
En Panamá se lucha a brazo partido por conservar y reproducir los anfibios en cautiverio.