Integrantes de cuerpos de emergencia buscan víctimas este miércoles, luego de dos fuertes terremotos sacudieron el Caribe venezolano en Caracas (Venezuela)....
- 24/11/2012 01:00
Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.
Agrega La Estrella en Google ↗️PANAMÁ. Después de que las críticas catalogaran a su obra de pedófila, sádica, exhibicionista y de tantas otras cosas, parecía que Larry Clark no volvería a filmar una nueva película. Pero tras siete años sin producciones propias, volvió para mostrarnos que provocar es un trabajo de tiempo completo. La semana pasada se estrenó en el Festival de Roma su sexta película, Marfa Girl, y se llevó el ‘Marco Aurelio de Oro’, el máximo galardón del evento. Aun así, Clark anunció que su película sólo estará disponible en la web, lejos de las salas de cine.
Larry Clark comenzó su carrera como fotógrafo. A los 16 años llevaba su cámara a todos los lugares adonde iba, incluso cuando a escondidas de los mayores consumía drogas con sus amigos. Y así nació su primer libro de fotografías, Tulsa (1971), en el cual muestra con unas potentes imágenes en blanco y negro su propia experiencia y la de sus amigos de la infancia con las drogas. A partir de entonces, los jóvenes conflictivos y a la deriva, los perdedores morales, el sexo ocasional, las drogas sin límite, el amor y la rebeldía adolescente se convirtieron en los temas principales de sus trabajos, incluso cuando ingresó ya de más grande en el mundo del cine.
Su primera película, Kids (1995), se centra en un grupo de skaters neoyorkinos sumergidos en el alcohol, las drogas y el sexo, el cual tiene la mala suerte de conocer el virus del VIH en la más temprana adolescencia y en carne propia. Por su crudeza, pero también por su originalidad y calidad, Kids rápidamente se convirtió en un hito del cine indie y de la cultura skater a nivel mundial.
Cinco películas después, la recientemente ganadora Marfa Girl, vuelve a recorrer el mismo camino. Esta vez se trata de un pequeño pueblo en la frontera de Te xas y México, llamado Marfa, en donde Adam (Adam Mediano), un adolescente a punto de cumplir los 16 años, hijo de un hispano y una hippie, reparte su tiempo entre una chica de su edad (Mercedes Maxwell), una madre soltera de 23 años y una mujer que llega al pueblo y se aloja en una residencia para artistas. La existencia de una policía fronteriza asfixiante y de un toque de queda para adolescentes a partir de las 11:00 de la noche terminan de dar el ambiente Clark a la historia.
Otra vez, por supuesto, se trata de una película llena de perversiones sexuales y morales, con una fuerte crítica a la autoridad. Pero además de contar con estas cuestiones, que gran parte del público todavía admite como escandalosas, o al menos provocadoras, Marfa Girl cuenta con otra gran particularidad, y es que nunca llegará a las salas de cine, sino que estará disponible en internet y exclusivamente desde la web del director (larryclark.com). Según anunció su realizador, el Festival de Roma, en el que ganó, fue la primera y la última vez de la película en una sala de cine.
El objetivo de esta decisión es, como explicitó el mismo Clark, alejarse del sistema hollywoodense y adaptarse a las nuevas herramientas de la tecnología.
‘Este es el futuro y el futuro es ahora. Muy pronto, casi todos los pequeños cines que exhiben cine indie y artístico desaparecerán’, declaró desde su sitio web, donde ya está disponible Marfa Girl a un costo de 5.99 dólares.
El problema para los que sólo comprenden el español es que las opciones de reproducción incluyen únicamente el audio en inglés y subtítulos opcionales en italiano y francés.