El primer recorrido de prueba del monorriel, desde Patio y Talleres hasta Ciudad del Futuro, se registró la tarde del lunes 13 de abril, con esta prueba...
- 25/08/2021 00:00
Debido a las secuelas socioeconómicas y laborales de la pandemia de covid-19, debemos como sociedad explorar nuevas formas de administrar el recurso humano y generar nueva legislación laboral, todo enfocado en la salud tanto física como mental de nuestros trabajadores.
En las últimas dos semanas la discusión en materia laboral se ha centrado en la vacunación en contra de la covid-19 y si la misma puede ser obligatoria en el área de trabajo. Si bien es cierto hay argumentos legales sobre derechos individuales a favor y en contra de la vacunación obligatoria en el área de trabajo, las autoridades han mantenido silencio sobre estos derechos y obligaciones de la empresa privada en lo que se refiere a la vacunación de sus empleados.
El Gobierno Nacional, sin embargo, sí indica públicamente su intención de indirectamente forzar a los empleados públicos a estar vacunados y de la misma forma les requiere a los ciudadanos que necesitan el vale Panamá Solidario que deben estar vacunados para optar por el servicio comunitario. Se escucha también entre pasillos de las instituciones públicas que funcionarios de alto rango les están solicitando a todos los funcionarios bajo su mando que actualicen su tarjeta de vacunación.
Todo lo anterior toma más relevancia con la reciente aprobación oficial por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de la vacuna de Pfizer que es la vacuna más utilizada y administrada en nuestro país. Esta aprobación trae como consecuencia muchos más argumentos legales sobre el requerimiento de vacunación contra la covid-19 en lugares públicos y privados en EE.UU.
Lo más probable es que el Minsa confirme en Panamá esta aprobación, dejando pendiente la de la vacuna de AstraZeneca.
Independientemente de lo anterior, la empresa privada en vez de enfocarse en las acciones del gobierno central o de esperar un pronunciamiento formal del Minsa, debe tomar la iniciativa implementando medidas para incentivar la vacunación a través de beneficios colectivos centrados en la salud del trabajador.
Recientemente una de las empresas aseguradoras con más trayectoria en el país anunció su decisión de requerir a sus clientes prueba de vacunación para la renovación y apertura de sus pólizas, práctica que puede ser adoptada por otras aseguradoras. Esta iniciativa es una oportunidad enorme para las empresas que actualmente reconocen beneficios de seguros colectivos de vida o seguros colectivos médicos a sus trabajadores, ya que podrían incentivar a sus trabajadores a mantener sus tarjetas de vacunación al día para que ellos y sus dependientes puedan disfrutar del beneficio de póliza de seguro de vida y/o médico-hospitalario.
En el caso de las empresas que no mantienen este tipo de beneficio, este sería un momento ideal para implementarlo, tomando en consideración sus aspectos positivos:
- En vista de la situación reprochable de la administra ción de salud pública sumado al mal manejo de la Caja de Seguro Social y sus finanzas, cada día más trabajadores y sindicatos se dan cuenta de la importancia de contar con una póliza privada de seguro de vida y seguro médico hospitalario. Lo anterior genera mayor retención de personal, garantiza mejor atención de salud a los trabajadores y contribuye al normal funcionamiento de la empresa.
- Financieramente el costo o gasto asociado a pago de pólizas privadas a favor del empleado no constituyen salario para efectos de prestaciones laborales y no está sujeto a retenciones obrero-patronales, lo que hace que este beneficio sea mucho más rentable que un aumento de salario.
- Es una iniciativa socialmente responsable que genera ahorros en las finanzas de cada trabajador y que demuestra el compromiso que tiene la empresa con la salud no solo de sus empleados, sino de la comunidad en general.
De la misma forma que aparecieron pólizas médicas enfocadas únicamente en covid-19, la industria de seguros y reaseguros puede crear pólizas colectivas de trabajo a la que puedan, de forma económica, acceder todas las micro, pequeñas y medianas empresas que deseen otorgar estos beneficios, pero que no cuentan con la capacidad financiera para asumir planes colectivos en los precios prepandemia.
Otra iniciativa que va muy ligada a la salud mental de los trabajadores y de la población en general fue la asumida por la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut), que le solicita esquema de vacunación completa a todos los asistentes al estadio para los partidos de octagonal final de Concacaf, a disputarse el 2 y 8 de septiembre de 2021. Ahora bien, surgen las siguientes interrogantes:
- ¿Todo el personal de Fepafut que preste servicios en el estadio los días de partidos debe también estar vacunado?
- ¿Todo el personal de fuerza pública, Sinaproc, Cuerpo de Bomberos y demás estamentos de seguridad que participe en la actividad también estará vacunado?
- ¿Se solicitará al personal de prensa, televisión, patrocinadores y proveedores también estar todos con su esquema de vacunación completa?
La empresa privada haría bien en participar de este tipo de iniciativas permitiendo o promoviendo la asistencia de sus trabajadores a eventos de este calibre, para así transmitir un mensaje positivo sobre la seguridad de las vacunas y que estar vacunados permite llevar una vida normal sin tantas restricciones.
La otra iniciativa es requerir a nuestros proveedores y clientes prueba de vacunación que nos permita como organización aplicar de forma más eficiente los protocolos de seguridad e higiene en áreas de trabajo y en los negocios o servicios que llevamos a cabo. Esto acarrea riesgos comerciales de que un cliente o proveedor se niegue o desista del servicio, aun así, es una medida que se enfoca en la salud de nuestros compañeros y no solo en el resultado económico.
La reactivación económica requiere que veamos la salud de los trabajadores como un requisito clave para tener una empresa exitosa y se necesita de la participación de todos.
“Tengamos presente que nuestras libertades individuales no nos liberan de nuestra responsabilidad ciudadana de velar por la salud de todos”.