Cox recibe galardón iberoamericano por el impacto social de su voluntariado en México

  • 04/11/2026 16:05
Martínez explicó que la evolución del programa implicó transitar de acciones aisladas hacia proyectos estratégicos con metas definidas y resultados sostenibles.

El Programa de Voluntariado Corporativo de Cox México —compañía global de infraestructuras enfocada en los sectores de energía y agua— fue galardonado por la Secretaría General Iberoamericana (Segib) con el Reconocimiento a las Mejores Prácticas en Materia de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en la categoría Plata.

Entregado en Madrid por la Segib, junto con Fundibeq y el Consejo de Empresarios Iberoamericanos, el premio distinguió el aporte constante de la organización al desarrollo comunitario, la educación, la salud y la conservación del medioambiente en territorio mexicano.

En sus 15 años de trayectoria, el programa de voluntariado pasó de ser una jornada anual a un esquema permanente de acción social, con cerca de 21.000 participantes, cobertura en 12 estados de México y alianzas con 377 organizaciones.

“El Programa de Voluntariado Corporativo refleja el compromiso de Cox de contribuir al desarrollo y bienestar de las comunidades donde está presente. Este premio es el reconocimiento a una larga trayectoria de trabajo social desde la empresa y al compromiso de toda una compañía con el bienestar y la sostenibilidad”, afirmó en entrevista con EFE la directora de Comunicación, RSC y Fundación de Cox México, Paola Martínez Castro, tras recoger el galardón durante el XVI Encuentro Empresarial Iberoamericano.

La directiva también destacó el compromiso de los colaboradores de la compañía, familias y allegados, quienes donan tiempo y esfuerzo en proyectos que, con el paso de los años, han alcanzado a 4,3 millones de personas en diversas regiones del país.

De las acciones puntuales al impacto sostenible

Martínez explicó que la evolución del programa implicó transitar de acciones aisladas hacia proyectos estratégicos con metas definidas y resultados sostenibles, priorizando la atención a comunidades en situación vulnerable.

“Las necesidades están ahí, son muchísimas”, señaló, resaltando que es clave seleccionar las causas prioritarias y alinear los recursos corporativos para maximizar la efectividad.

Como muestra, citó la campaña de reforestación de 2026, la cual permitió sembrar 12.000 árboles en seis entidades federativas mediante el trabajo coordinado de colaboradores, pobladores y entidades comunitarias.

“No es solo plantar el árbol, sino garantizar que la planta sobreviva”, subrayó la ejecutiva. La campaña tiene como meta una tasa de supervivencia mínima del 85 %, detalló, por lo que se da un seguimiento técnico periódico a todo el proceso.

Desde 2017, las labores ambientales han facilitado la siembra de más de 45.000 ejemplares, como parte de las acciones de la compañía frente al cambio climático y en favor de la restauración ecológica.

La agenda del voluntariado también incluye talleres sobre energías renovables, sobre captación de agua, lengua de señas mexicana y braille, así como el apoyo a grupos vulnerables, personas con discapacidad, adultos mayores y organizaciones dedicadas a combatir el cáncer, entre muchas otras acciones.

Las comunidades, protagonistas de los proyectos

Previo al arranque de cada propuesta, la empresa realiza estudios técnicos y de factibilidad en campo, lo que permite evaluar la viabilidad operativa y la aceptación comunitaria de las actividades planteadas, porque los pobladores desempeñan un rol protagónico en la detección de carencias y en la ejecución de las soluciones diseñadas para su entorno inmediato.

“Las comunidades tienen que opinar, tienen que decir”, afirmó.

Remarcó que las decisiones se adoptan considerando la postura de las personas que habitan los territorios intervenidos y bajo una metodología clara que vertebra toda la actuación social de la compañía. “Si la comunidad no se involucra y no le interesa, los proyectos no van a ser sostenibles”, indicó Martínez, en relación con la relevancia del empoderamiento local en las iniciativas.

Asimismo, la vinculación con organizaciones de la sociedad civil y gobiernos locales constituye un pilar estratégico, cuya articulación potencia la capacidad operativa y expande la cobertura de los programas.

“Es un elemento muy distintivo de cómo nos gusta hacer el trabajo social desde Cox”, aseveró sobre la colaboración multisectorial implementada. El esquema suma fortalezas y conocimientos especializados.

El reto de medir el impacto social

A pesar de la considerable cifra de beneficiarios acumulada, Martínez destacó la importancia de continuar perfeccionando la medición cualitativa para valorar el impacto transformador de estas actividades. “Es muy importante la medición de impacto en bienestar y calidad de vida”, puntualizó.

El objetivo es implementar indicadores que permitan comparar el diagnóstico inicial con los avances logrados tras periodos prolongados de intervención en las zonas atendidas. “Eso nos va a permitir afinar la puntería y mejorar los proyectos”, detalló.

En este contexto de mejora continua permanece el Programa de Voluntariado Corporativo de Cox en México, que mantuvo su continuidad operacional tras la adquisición de Iberdrola México en abril de 2026.

Hacia adelante, Martínez subrayó que mantendrán la inversión social, afianzarán alianzas clave y extenderán el voluntariado a nuevas comunidades con requerimientos urgentes, puesto que “el reto es poder llegar a más comunidades con proyectos que sean sostenibles”.

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