Informados Qué saber para poder enseñar

PANAMÁ. La televisión, la calle y la escuela influyen en la educación sexual de los niños, pero es la familia la que más peso debe tener...

PANAMÁ. La televisión, la calle y la escuela influyen en la educación sexual de los niños, pero es la familia la que más peso debe tener en esta formación.

Para afrontarla, primero que todo es necesario que los padres se planteen si están correctamente formados para poder educar a sus hijos en este aspecto. Con la intención de ser fuente de información y guía en esta tarea, el doctor Guillermo Rolla Pimentel, reconocido médico cirujano, ginecólogo obstetra y sexólogo clínico panameño, junto con su hijo Carlos Rolla Font, ginecólogo obstetra, han publicado Hablando de sexo con los hijos, una obra que desarrolla desde conceptos básicos como el amor, enamoramiento o la relación de pareja hasta otros de conocimiento más práctico, como las fases de la relación sexual, los métodos de planificación familiar o la descripción de las disfunciones sexuales.

Para ser una buena fuente de información hacia los hijos, es necesario tener en cuenta una serie de conceptos que recogen en la obra y que se citarán a continuación.

ENAMORAMIENTO Y AMOR

‘El objetivo de la educación sexual es integrar la sexualidad con el amor’, destacan los doctores. Por tanto, a la hora de enseñar a los hijos, no se puede separar la parte física de la educación en los sentimientos y ahí que los autores, cuando hablan de la ‘calidad’ en el sexo, lo hacen en el marco idóneo de una relación estable de pareja. ‘Para que la sexualidad sea plenamente satisfactoria e inmensamente placentera, precisa del aspecto sentimental como elemento previo y enriquecedor’.

Para manejar correctamente estos términos, lo primero es saber distinguir entre el enamoramiento, como primera parte de un proceso de ilusión e idealización de la otra persona, y el amor, el paso a una relación sólida y un proyecto de vida en común, que requiere de un esfuerzo y dedicación para ser duradero.

ACTO FÍSICO

Sentadas las bases sentimentales, el buen desempeño a la hora del coito tiene también mucho que ver con el conocimiento de las fases de excitación y de la respuesta corporal en cada una de ellas, que muchos desconocen. Son cuatro las etapas durante la relación sexual: excitación, meseta, orgasmo y resolución.

Cada uno de estos momentos son igualmente importantes, desde el comienzo de la excitación, que puede iniciarse a través de cualquier órgano sensorial (‘el órgano receptor sexual más grande es toda la piel, aunque tal vez el más importante sea el cerebro’), hasta el post ludio, ‘lo que ocurre después con la relajación, sensación de satisfacción y también comunicación de las experiencias recibidas’ un momento que refuerza la unión de la pareja.

DISFUNCIONES

Los autores del libro apuntan a una educación sexual integral, ‘especialmente en la familia’ para evitar las disfunciones sexuales; es decir, ‘alteraciones en la fisiopatología del estímulo o de la respuesta sexual en hombres y mujeres’. Éstas van desde prácticas ‘catalogadas como desviaciones sociales’, como exhibicionismo, voyeurismo o travestismo, hasta alteraciones en el estímulo, por el aumento o disminución de la libido, o en la respuesta sexual como la anorgasmia, la eyaculación precoz...

CUÁNDO Y CÓMO

Aún teniendo los conocimientos necesarios para dar una buena educación sexual, muchos padres no saben por dónde empezar o temen despertar la curiosidad de sus hijos antes de tiempo.

Los doctores apuntan, en cambio, a que estas enseñanzas deben iniciarse desde edad muy temprana siendo ‘objetivos, descriptivos y directos’, sin engañar ni satanizar la sexualidad. ‘Tocar el tema de forma natural y casi casual’ e ir ampliando la información progresivamente. ‘A los 11 años los niños deben tener toda la información básica completa’.

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