Pánico al sexo

PANAMÁ. Tener sexo es algo que indudablemente la mayoría de las parejas busca. Un espacio para dejar fluir el deseo. Sin embargo, hay qu...

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PANAMÁ. Tener sexo es algo que indudablemente la mayoría de las parejas busca. Un espacio para dejar fluir el deseo. Sin embargo, hay quienes le temen al acto que le da placer al cuerpo, a ese momento que muchos reconocen como mágico.

La sexóloga Yesica Pinzón describe la fobia sexual como ‘un temor persistente e irracional acompañado a la necesidad recurrente de evitar sensaciones o experiencias sexuales’. Afirma que la persona que la padece reconoce que el miedo es intenso, excesivo e irracional.

FOBIAS COMUNES

Entre esos temores sexuales más comunes la sexóloga define los siguientes:

-Vaginismo: miedo a ser penetradas. Tanta es la fobia que incluso sienten pánico hasta a colocarse un tampón o ir al ginecólogo.

-Venustrafobia: miedo que tienen los hombres a las mujeres hermosas.

-Erotofobia: temor a hablar sobre temas eróticos o a las preguntas relacionadas con el sexo.

-Gimnofobia: pánico a la desnudez propia y ajena.

-Genofobia: miedo al sexo, las personas que sufren esta patología tienen verdaderos bloqueos en momentos que deberían ser eróticos y agradables.

-Medomalacufobia: temor ante la idea de perder la erección.

Eurotofobia: que es el miedo a los genitales femeninos, tanto que les bloquea y les impide llegar a más en cualquier relación que comiencen.

-Falofobia: el pánico por el pene masculino, ya sea verlo o tocarlo.

Según Pinzón, las personas que tienen estas clases de temores ‘pueden llegar a evitar por completo el sexo o restringirlo a determinadas facetas de la sexualidad como a los genitales, a las secreciones y olores genitales, a penetrar o ser penetrada, al orgasmo, a que sean vistos desnudos, al beso profundo, a la masturbación, al embarazo, al sexo oral genital. Lo que los lleva a no tener relaciones durante toda la vida o a tomar la decisión de exponerse a pesar de su malestar’.

Por otra parte, para Juan Yesnik, quien escribió un artículo sobre el tema en la revista HOLA, ‘el hecho de padecer una fobia sexual no significa que no haya atracción, impulso o deseo sexual’. Según él, se puede tener una fobia sexual y al mismo tiempo el deseo al sexo.

No obstante ésta no es una situación que no se pueda superar, pues existen tratamiento psicoterapéutico que ayudan al individuo a dejar un lado el episodio de temer y empezar a disfrutar de la sexualidad, explica la sexóloga.

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