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‘Soy una víctima del hechizo de Dios’: el emotivo discurso de Antonio Banderas ante León XIV
- 08/06/2026 12:28
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Agrega La Estrella en Google ↗️Uno de los discursos más recordados del encuentro que mantuvo el papa León XIV con representantes de la sociedad civil este pasado 7 de junio en el Movistar Arena de Madrid (España) fue el pronunciado por el actor Antonio Banderas, quien se emocionó frente al jefe de la Iglesia católica al recordar una pregunta que surgió en su mente cuando tenía apenas entre cuatro y cinco años de edad. Aquella inquietud se resumía en una sola palabra: “¿Dios?”.
“Hay encuentros que no se miden solo en el tiempo, sino en su significado. Su presencia hoy en Madrid, Santo Padre, no es solo una visita. Es un gesto. Un gesto de escucha, de cercanía y de diálogo con la sociedad civil, y esta, sin duda, se lo agradece. Ese diálogo, a veces, conviene reforzarlo utilizando un lenguaje común. Ese lenguaje es, y ha sido en muchas ocasiones a lo largo de la historia, el arte”, inició Banderas su intervención en agradecimiento al pontífice, quien expresó la voluntad de la Iglesia de acercarse al ciudadano y formar parte del debate social sobre los temas que más preocupan a la población.
El actor profundizó en los vínculos entre la Iglesia católica y el arte, una relación que calificó como no solo fructífera, sino también determinante.
“No tememos equivocarnos al decir que la Iglesia ha sido el mayor productor de arte de la historia de la humanidad. En el corazón de ese impulso creativo está quien atraviesa los siglos, los estilos y las culturas, y que con total seguridad ha sido la figura más representada en la historia del arte: Jesucristo. El gran protagonista de la película de la vida. En todas las artes, Cristo aparece como una presencia constante. No como una imagen repetida, sino como un ícono de paz, amor y sacrificio, rodeado de un misterio inagotable. Podría reducir mi intervención simplemente a enumerar a los grandes artistas que, con sus obras, han engrandecido el mensaje proveniente de la palabra de Jesús”, resumió el afamado intérprete, conocido tanto en España como en Hollywood.
El artista también quiso hacer hincapié en su propia experiencia con la espiritualidad, remontándose a las procesiones que vivió en su ciudad natal, Málaga, durante la década de 1960.
“Esas manifestaciones populares que toman las calles desarrollando un ritual majestuoso de arte y fe, de raíces y devoción. Un poliedro multicolor de elegante belleza, una liturgia teatral que cada año transforma la ciudad en un espacio donde lo artístico y lo espiritual se funden. Y fue ahí, Santo Padre, en ese marco de arte popular anónimo, cuando con tan solo cuatro o cinco años nació en mí una pregunta que contenía una sola palabra: ‘¿Dios?’. Poco a poco fui encontrando respuestas, algunas tan simples como la que reconocí en los ojos de mi madre mientras clavaba su mirada y su corazón devoto en la Virgen de la Esperanza, que pasaba en su trono frente a nosotros en aquellos lejanos años”, relató Banderas.
El actor aseguró que tiene claro que Dios puede manifestarse de distintas formas, ya sea “en cada partícula, en cada molécula de cada gota de agua, de cada mar, de cada pétalo de rosa, de cada latido y de cada suspiro”.
En una referencia a la premisa cristiana de velar por el bienestar del prójimo, Banderas destacó el papel del arte como espejo de aquellas vidas que suelen pasar desapercibidas ante los demás. También lo definió como una herramienta para denunciar los credos vacíos que han olvidado el amor y como una voz de alerta frente a las sociedades que se acostumbran a la injusticia.
“El arte debe ser una alternativa a la violencia. A todas las violencias. Así como lo hizo el propio Cristo, el artista debe actuar con valentía y no abandonar su papel como instancia crítica frente a la sociedad, al propio arte y a la propia religión. Todos los seres humanos nos enfrentamos a los grandes interrogantes de nuestra existencia: ¿quiénes somos?, ¿qué sentido tienen la vida y el dolor?, ¿qué significa amar de verdad al prójimo como a uno mismo?, ¿qué hay más allá? Y en ese ejercicio de búsqueda, todos nosotros nos acercamos, quizá sin saberlo, a lo trascendente”, sostuvo.
En síntesis, Antonio Banderas reafirmó la necesidad de que el arte continúe siendo un vehículo para recuperar la profundidad y el alma que, según afirmó, corren el riesgo de ser “robadas por inteligencias artificiales que deben estar al servicio del ser humano y no al revés”.
Con ello, el actor expresó su sintonía con una de las preocupaciones presentes en la agenda del papa León XIV: el uso indebido y los posibles abusos derivados de la inteligencia artificial.
“Necesitamos seguir creando y compartiendo. Seguir preguntando. Seguir buscando belleza, sí, pero también verdad. Porque allí donde nos atrevemos a preguntar en profundidad, siempre comienza un camino; un camino que puede conducirnos hacia lo espiritual, que no es más que la fraternidad que late en el corazón de todo ser humano y en el misterioso corazón de Dios”, reclamó Banderas, apelando a la singularidad de la creación humana.
El actor concluyó su intervención confesándose como una “víctima del hechizo de Dios”.