El español no es únicamente un idioma compartido por más de 600 millones de personas: también es un territorio cultural, político y emocional en permanente...
- 30/08/2015 02:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️Para nadie es un secreto que las micro, pequeñas y medianas empresas son la mayoría en el ecosistema empresarial de latinoamérica.
Ellas son responsables de una gran cantidad de empleos, tanto formales como informales, además de ser una de las fuerzas mas dinamizadoras de la economía local.
Desde siempre, los creadores de tecnología han tratado de aprovechar este nicho, con más o menos éxito.
¿Qué hubiese sido de la masificación del acceso al internet, si estas empresas no hubiesen decidido conectarse?
El mundo de los computadores personales creció gracias al impulso que generó la sistematización de este bloque de empresas en los años ochenta.
Uno de los obstáculos a superar, para el aprovechamiento de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) en este nicho en nuestros países, es lo que yo llamo ‘el escalón MiPyMe'. Esto es, la gran diferencia entre lo que se considera MiPyMe en países como EUA o en Europa, y su equivalente en nuestros países.
Una solución de 50 mil dólares, que en esos países es normal para este nivel de empresas, en los nuestros sería impensable.
Esto genera un espacio que en principio es problemático, pues, aunque nuestras empresas no puedan pagar un precio de este nivel, sí tienen la necesidad que generó este tipo de producto.
Sin embargo, es precisamente este escalón el que permitió que en países como Argentina, Chile o Colombia floreciera el rubro de la creación de software a medida.
Los desarrolladores locales comenzaron a crear soluciones que llenaran el vacío que existía por la falta de soluciones al tamaño de las MiPyMe locales.
Muchas de estas empresas fueron creciendo a medida que las empresas que compraban sus soluciones lo hacían también.
Cuando el fenómeno de las Multilatinas (las empresas multinacionales latinoamericanas), comenzó a aparecer a mediados de los años noventa, las soluciones de IT y sus creadores comenzaron a viajar por toda la región.
Fue así como los desarrollos de tarifación de centrales telefónicas empezaron a surgir en Sudamérica, o los ERP (sistemas de planificación de recursos empresariales) creados en países australes comenzaron a llegar al Caribe, creando además un mercado de transferencia tecnológica y capacitación interna, que era en sí una nueva industria.
Cuando las grandes marcas, debido a la saturación del mercado de la gran empresa, comenzaron a fijarse en el nicho MiPyMe, encontraron una competencia feroz.
La estrategia inicial fue la de comprar las soluciones líderes para así incorporar a su cartera de clientes, pero tuvieron problemas con el esquema flexible de precios y tiempos que estaban acostumbradas a manejar estas empresas con sus clientes.
Hoy vivimos en un mundo donde ‘una persona = una empresa'. Las personas buscan soluciones móviles que viajen con ellas y que puedan compartir con sus grupos de trabajo, y en ese espacio es el mundo ‘App' el que está llenando las expectativas de los clientes.
Ahora la competencia incluye jugadores de todo el mundo. Por ejemplo, el sistema contable de mis proyectos lo manejo con un esquema de ‘servicio sobre demanda' que tiene App para tablets, se accede por navegador... y su base queda en Australia.
De nuevo será la flexibilidad y la capacidad de entender su mercado, lo que permitirá que nuestros empresarios TIC no solo sobrevivan, sino que además logren moverse a otros mercados horizontales.
No hay que olvidar que, por la misma puerta que nos llegan soluciones de todo el mundo, podemos hacerles llegar las nuestras a ellos.