Temas Especiales

11 de Apr de 2021

Café Estrella

Pulgadas de altura,¿una fiebre enfermiza?

PANAMÁ. Carrie Bradshaw estaba en los treinta y tantos y aún alquilaba apartamento. No tenía hogar propio pero tenía 40 pares de zapatos...

PANAMÁ. Carrie Bradshaw estaba en los treinta y tantos y aún alquilaba apartamento. No tenía hogar propio pero tenía 40 pares de zapatos de diseñador, los firmados por Manolo Blahnik eran sus preferidos.

El personaje de ficción de la teleserie Sex and the City (1998-2004), que ya lleva dos películas, impulsó la devoción por los zapatos de diseñador entre las féminas; eso argumentan Valerie Steele, directora y curadora en jefe del Museo del Instituto de Moda y Tecnología de Nueva York, y Colleen Hill, curadora asociada para accesorios, en la exposición ‘Shoe obsession’ (Obsesión por los zapatos), una muestra vigente hasta el sábado 13 de abril.

150 pares de calzados ilustran esta manía por usar tacones de 5’ (13 cm) a 18’ (46 cm), una tendencia entre las féminas del año 2000 hasta el presente por lucir y dominar altos tacones. Las sandalias que se queden en las 4’ (10 cm) son despreciables por bajos.

EL FACTOR PRIORITARIO

En el siglo XX, el accesorio más contundente era el bolso. Este pasó a un segundo plano y hoy el accesorio cumbre de un atuendo es el calzado.

La fascinación creciente por los zapatos extravagantes y de diseñador se ha expandido por todo el mundo, los zapatos de lujo Jimmy Cho —otra palabra que salía por doquier de la boca de Bradshaw—, están en Panamá desde 2008.

Las curadoras de la exposición analizaron que las tiendas que ofertan zapatos de diferentes marcas han ampliado sus pisos, para cumplir con la demanda.

El año pasado el lobjob, una cirugía para soportar los altos tacones, se puso de moda en Estados Unidos e Inglaterra.