25 de Feb de 2020

Cine

El camino a la cima, salpicado de maldad

Mi Comandante es un cortometraje nacional grabado en 35mm, que explora los límites que el ser humano es capaz de sobrepasar por su ambición

Mario Sánchez (Nick Romano), siente que ya ha cumplido su periodo como capitán y desea un ascenso. Para obtener lo que anhela, sin embargo, su comandante le pide un ‘favor' que lo llevará a un conflicto interno entre su ambición y su moral.

En nueve minutos seremos testigos de la evolución de un militar que quiere más y de lo que es capaz de hacer por satisfacer su ambición.

Así se presenta Mi Comandante , un cortometraje panameño de Too much productions y Contraplano films, que muestra la historia humana tras el proceso de corrupción.

Según la directora, María Isabel Burnes, el público sentirá un poco de desagrado al inicio, pero al mismo tiempo es posible que empaticen con el protagonista.

Este tema, de la corrupción entrelazada con la búsqueda del poder, es una realidad que enfrenta la sociedad panameña actualmente, pero también es una enfermedad vieja, de carácter universal.

El estreno mundial se dará dentro del marco del IX Festival Internacional de Cortometrajes de Hayah, este domingo 13 de septiembre, en el Teatro Anita Villalaz.

ESTILO VIEJA ESCUELA

Burnes vivió en Nueva York por dos años, donde estudió cine y trabajó en sus primeros proyectos.

Tras ganarse premios en festivales internacionales, tanto en Nueva York, como Honduras y Panamá, la cineasta de 26 años logró armar un pequeño fondo con el que quiso empezar un nuevo proyecto, ya en suelo patrio.

Y fue justamente a través del Festival de Hayah, hace unos años, que conoció a Miguel González, el productor del filme.

Pero a Burnes la sedujo el olor a baúl de los recuerdos, y decidió emprender su nuevo proyecto en formato de 35mm, en lugar de digital.

‘La calidad es mucho mejor; es el papá de todos', señala, aunque admite que trabajar en formato digital es más sencillo.

‘Al hacerlo en 35mm tienes que medir una distancia para calcular el foco y debes tomar en cuenta que un rollo de película representa 10 minutos de grabación... Hay poco margen de error. Si te equivocas y te lo gastas, necesitas un nuevo rollo para hacerlo otra vez'.

El proceso de Mi Comandante , entonces, requería de mucho ensayo con los actores fuera de cámara, para solo grabar una vez las interpretaciones salieran perfectas.

El corto, que se grabó inicialmente en 2013, tomó dos años en completar. En parte por un desafío que se habrían ahorrado de haber grabado en digital.

‘El revelado del rollo se tiene que hacer fuera del país, porque aquí no se hace... cuando lo vimos, nos dimos cuenta de que dos tomas importantes habían salido fuera de foco', recuerda.

‘Eso significó regresar a Panamá, volver a pedir la cámara prestada, llamar a los actores nuevamente... El protagonista, que en el cortometraje tiene el cabello corto, estaba filmando otro proyecto en el que debía tenerlo largo y nos tocó esperar a que lo finalizara para volver a grabar'.

A pesar de las demoras y contratiempos, Burnes se siente feliz con el resultado.

‘La experiencia en 35mm es como hacer cine ‘de verdad'. Te crea disciplina y de aquí en adelante todo puede ser más fácil'. Destaca, además, que el suyo es el único cortometraje nacional en este formato que se presentará en la novena edición del Hayah.

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NO ES UN HOBBY

Más Hayah y más fe en lo local

El Festival de Hayah es una de las pocas plataformas donde el cineasta local puede mostrar su trabajo. ‘También está el festival de cine (IFF), que es el más grande, pero no aceptan cortos', indica María Isabel Burnes, quien considera que para los nuevos cineastas, los cortometrajes son una ‘carta de presentación', una muestra de lo que pueden llegar a hacer. ‘El Hayah es donde yo he podido exponer mis cortos y decir ‘estoy aquí”.

Aunque admite que, actualmente, no puede ganarse la vida haciendo solo cine, no quiere que la gente lo vea como si fuera su ‘hobby'.

‘Lo ideal para mí sería poder hacer cine todo el tiempo', confiesa. Pero considera que, para lograr un crecimiento en el cine local se necesitan varios cambios.

Primero, la mentalidad del panameño de que ‘si es de Panamá es malo'. Segundo, las casas distribuidoras deben invertir más en distribución y publicidad de cine regional. Tercero, la empresa privada debe ver el cine como una oportunidad de inversión en cultura.

‘Si Hollywood y otros países lo están haciendo como negocio, aquí también se puede', concluye.