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23 de Oct de 2019

Cine

Más allá del muro

La historia de Verónica Roth establece que ‘las clasificaciones preestablecidas no se ajustan a lo que verdaderamente somos'

Más allá del muro

Con la primera parte de Los juegos del hambre , en 2012, terminó de instalarse en el cine un nuevo género: el de las sagas adolescentes. Ya existían en el mercado Harry Potter y Crepúsculo , pero a partir de entonces el combo de una historia basada en un bestseller adolescente con un mundo distópico como escenario y adolescentes rebeldes que se hacen cargo de la situación se replicó como nunca.

Otras sagas literarias, como La quinta ola o El corredor del laberinto , llegaron a la pantalla grande en los años siguientes. Y también la serie Divergente , que contó desde el comienzo con una particularidad: estaba basada en las novelas de Veronica Roth, una autora que no sólo escribe para adolescentes sino que ella misma era prácticamente una púber cuando publicó su primer libro y además había vivido en carne propia el furor de este tipo de novelas.

Eso hizo que Divergente llegara con un aire nuevo y renovado: si bien estaba dirigida a un público adolescente, su mensaje era también para recordarles a los padres, en palabras de la autora, que ‘las clasificaciones preestablecidas no se ajustan a lo que verdaderamente somos'.

Con el paso de las entregas, sin embargo, la saga de Verónica Roth fue demostrando que no tenía demasiado para aportar en comparación al resto de las propuestas. Y aún más: mucho de lo que sucede en su historia recuerda demasiado a lo que sucede en otras dos sagas contemporáneas: Los juegos del hambre y El corredor del laberinto .

UNA NUEVA SOCIEDAD

En Leal. Parte 1 , Tris (Shailene Woodley) y Cuatro (Theo James) cruzan por primera vez ese muro electrificado que rodea la distópica Chicago en la que viven. Es su oportunidad para dejar atrás finalmente una sociedad fragmentada (al estilo de Los Juegos del Hambre ) y de descubrir que no son los únicos en el mundo.

Luego de cruzar una especie de desierto (similar al que vimos el año pasado en la segunda parte de El corredor del laberinto ), se encuentran entonces con una sociedad súper tecnológica y amigable que los recibe de maravillas.

Se trata de un gran centro de investigación llamado La Oficina que tiene como director a David (Jeff Daniels), un cincuentón con aparentes ganas de hacer las cosas bien. Pero, como suele suceder en este tipo de películas, todo lo que parece bueno siempre es todavía peor; y después de algunos días descubren que esta nueva sociedad puede ser aún más perversa que la que dejaron atrás.

Mientras Tris acepta sin resistencia que le realicen experimentos para investigar su genética pura, la cual supuestamente podría salvar a los dañados (o no puros), Cuatro -que ahora es catalogado como ‘dañado'- se une a los soldados de La Oficina y descubre el verdadero propósito de la organización.

NO TAN DISTINTA

Más allá del trabajo de Robert Schwentke en la dirección y de Shailene Woodley, a la que cada vez le queda menos creíble el papel de heroína, es la historia la que no logra avanzar de una manera interesante y contundente.

El giro narrativo de esta nueva entrega termina de confirmar lo que ya comenzaba a mostrar la segunda parte. Con más frecuencia de la esperada, todo parece llegar de manera arbitraria, y eso hace que el espectador se cuestione más de lo que debería.

Es evidente, aún así, que la previsibilidad del relato y el desaprovechamiento de muchos de sus actores no incidirá en el éxito de taquilla que tendrá esta entrega ni tampoco la última, esperada para 2017. Su éxito ya está asegurado desde hace tiempo.

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LA OFICINA

De ‘Insurgente' a ‘Leal'

En Insurgente, la entrega anterior, comenzó a derrumbarse la Chicago post apocalíptica que organizaba a las personas en cinco facciones según sus rasgos de personalidad dominante: Verdad (para los sinceros), Erudición (para los inteligentes), Cordialidad (para los pacíficos), Osadía (para los valientes) y Abnegación (para los altruistas).

La legitimidad de estas divisiones sociales comenzó a ser cuestionada cuando la líder de Erudición intentó gobernar sin éxito a las otras facciones con la ayuda de Osadía. Fueron los divergentes y el grupo de los Sin Facción, liderado por Evelyn (Naomi Watts), los que triunfaron sobre ella. Y son ellos ahora los que gobiernan la ciudad. Aunque con grandes disidencias.

Esa situación hace que los cinco protagonistas (Tris, su hermano Caleb, Cuatro, Christina y Peter) intenten y logren cruzar el muro que rodea la ciudad para encontrar vida más allá de lo conocido. De esa forma encuentran La Oficina, un mundo nuevo que deberán descubrir y entender. Sólo así podrán salvar a su Chicago del caos general en el que está.