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04 de Mar de 2021

Cine

El loco de Wall Street

Por eso algunos decidieron ubicarla en la categoría de ‘cine de Hollywood con inteligencia'

Pocas películas logran unir con éxito la crítica -en este caso al abuso de las corporaciones financieras de Wall Street y a la desinformación de los medios- con el humor y el thriller hollywoodense; y El maestro del dinero es uno de esos casos. Por eso algunos decidieron ubicarla en la categoría de ‘cine de Hollywood con inteligencia'.

Ante todo, no hay que ser ingenuos. Se habló de que Foster arrincona con su nuevo filme a Wall Street y a los noticieros que se dedican más al show que a informar. Pero los medios a veces exageran un poco. No es de eso de lo que se trata su nueva película, sino de una buena historia bien contada. Y eso no es poco decir.

El maestro del dinero se centra en un ciclo televisivo sobre finanzas que lleva varios años al aire. Su conductor, el veterano y exitoso Lee Gates, que se hace llamar justamente el maestro del dinero (o money monster en inglés), lleva todo el carisma potenciado de George Clooney. Pero su superficialidad informativa y sus predicciones sobre el movimiento del dinero de Wall Street le ocasionan un serio problema.

Luego de recomendar la compra de acciones de una empresa en alza, sucede algo inesperado: un fallo financiero, o eso es lo que él anuncia por televisión, le hace perder a la corporación 800 millones de dólares. Y eso genera, por supuesto, una caída feroz de sus activos.

No hubiese pasado nada si ningún televidente le hubiera hecho caso al maestro Gates cuando aseguró que esas acciones eran un buen negocio. Pero eso no fue lo pasó. Muchos salieron a comprarlas. Y tampoco hubiese pasado nada sin una persona lo suficientemente enojada como para meterse en el estudio con dos chalecos explosivos a exigir explicaciones.

Pero la historia sucede en Estados Unidos, el país en el que siempre hay un loco para todo. Y en este caso ese loco es un tal Kyle Budwell (Jack O'Connell), un treintañero que invirtió los únicos 60 mil dólares que tenía siguiendo los consejos del conductor.

A través de su intromisión surge la primera crítica de la película: un conductor debe ser responsable ante su audiencia televisiva. Y esa también es la razón por la que la productora del programa, Patty Fenn (Julia Roberts), está en su último día de trabajo. Ya está cansada de la frivolidad informativa de Gates y se va en busca de nuevos desafíos laborales.

Es ella la que guiará en todo momento al conductor a través de un auricular ante las maniobras del supuesto terrorista. Y también será la que, en busca de más información -que es lo que demanda el joven con el botón explosivo en la mano-, descubrirá que no todo es lo que parece, y que detrás de esas acciones en baja hay mucho más que un fallo técnico.

Con su descubrimiento, llega la segunda crítica del filme, dirigida ahora a la codicia de las grandes corporaciones financieras y sus CEOs. Es decir, a los ladrones de cuello y corbata que siempre buscan su beneficio a toda costa y huyen de cualquier tipo de declaración ante la justicia.

En forma transversal a esas críticas, además, y con algo de Network (1976), Tarde de perros (1975) y El cuarto poder (1997), la película contará la historia de un thriller policial que luego del estudio televisivo toma como escenario las calles del sector financiero de Manhattan, siempre con una cuota de humor y sabiendo cómo mantener la tensión hasta el final.

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AMISTAD

Rostros conocidos

A demás de una historia interesante y bien contada, El maestro del dinero tiene el plus comercial de contar con rostros y nombres conocidos que involucran su propia historia en el filme.

El primero de ellos es el de Jodie Foster, que debutó a los tres años en un anuncio comercial y desde entonces no dejó de estar frente a las cámaras -ni tampoco detrás de ellas desde su ópera prima de 1991 ( Mentes que brillan )-. A pocos días de colocar su nombre en una estrella del Walk of Fame de Los Ángeles, el estreno de su cuarto largometraje llega con toda la fuerza necesaria.

Los otros dos nombres son de una pareja que al público le gusta y que llega a los medios con total naturalidad. Julia Roberts y George Clooney se conocieron en La gran estafa (2001) y desde entonces se hicieron grandes amigos, algo que se nota en los videos promocionales de El maestro del dinero (uno de ellos, junto a Gwen Stefani y el presentador James Corden, recorrió las redes sociales) y también en cada escena de su trabajo en conjunto.