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25 de Jan de 2021

Cultura

Despacito...despacito

SON 30 MINUTOS. . ¡pero semanales! Menos de lo que dura un telediario. Es el tiempo que dedican los occidentales, semanalmente al sexo...

SON 30 MINUTOS. . ¡pero semanales! Menos de lo que dura un telediario. Es el tiempo que dedican los occidentales, semanalmente al sexo. La mayoría de los españoles, según el informe Durex sobre bienestar sexual, aseguran mantener entre 2 y 4 relaciones por semana (siete minutos y medio por coito; los solteros se entretienen más, los casados, bastante menos). Y, además, resulta que dos de cada tres concluyen que no se entregan al placer sexual con la frecuencia suficiente.

Nos encanta amontonar experiencias, pero resulta que, corriendo corriendo, confundimos acumulación con satisfacción. Ya el informe Kinsey, en los años cincuenta, decía que el 75% de los varones occidentales alcanza el clímax sexual a los dos minutos de la penetración. Porque, independientemente del número de coitos por semana, ¿es una cuestión de cantidad o calidad? ¿Es la infrecuencia o la impaciencia lo que causa que una de cada cuatro mujeres afirme que nunca en su vida ha tenido un orgasmo? Carl Honoré, en su famoso libro Elogio de la lentitud (RBA Libros), apuntaba que las mujeres necesitan al menos 20 minutos para alcanzar su culmen.. Entonces, ¿por qué tanta prisa?

Ante esta multitud de segundos estadísticos invertidos en sexo y preocupados por las tristes consecuencias amatorias del frenesí y las carreras cotidianas, se han pronunciado los defensores del slow sex (el sexo lento) que vienen a recuperar las enseñanzas orientales del tantrismo y que, ya desde finales del siglo XIX y abanderados por una ginecóloga visionaria, Alice Bunker Stockham, defendieron una teoría a la que llamaron la karezza (del italiano carezza, caricia). Á©ELPAIS.SL.