06 de Dic de 2022

Cultura

Amamantamiento, enlace emocional

R ecuerdo que el pediatra me dijo que dejara de amantar a mi primera hija cuando tenía tan solo unos cuantos meses para que aprendiera a...

R ecuerdo que el pediatra me dijo que dejara de amantar a mi primera hija cuando tenía tan solo unos cuantos meses para que aprendiera a ser independiente. No lo hice y el enlace emocional entre mi hija y yo es muy profundo.

Reflexión psicológica

Cualquier madre que haya amamantado un bebé conoce la ternura y los sentimientos estrechos que se generan mientras se alimenta a un pequeño. No necesitamos que documentos médicos nos vengan a decir la gran conexión que nace entre una madre y un hijo.

Un destete temprano es emocionalmente traumático para el bebé y si algún pediatra se lo recomienda sin ninguna causa aparente, no lo haga: “se basan en sentimientos personales y prejuicios y no a través de documentación médica”.

A un bebé no se le debe negar la experiencia emocional más satisfactoria que pudiera conocer, abandonándolo en las manos de un estrés a mediano y a largo plazo. El hecho de amamantar a un bebé no solo es darle leche sino también el confort, placer y la comunicación entre madre e hijo.

Se realizó un estudio con los bebés que se amamantaron más allá del año y se encontró que eran los que mejor se ajustaban a la sociedad. Además las madres que amamantan por largos períodos tendían a ver a sus niños de una manera más positiva que las que no lo hicieron.

Pienso que la mayoría de nosotros está de acuerdo que el amamantar nos ayuda a reaccionar con nuestros hijos de una manera más positiva. Nos ayuda a sentirnos más cercanas y amorosas, lo cual puede ser especialmente muy importante a la hora de lidiar con las rabietas y las demandas irracionales de nuestros pequeños.

No importa qué tan tensa me sienta —me comentaba una amiga— cuando me siento a amamantar a mi hijo más pequeño, ambos quedamos contentos y muy relajados.

Otros beneficios

El amamantar te hará sentir más relajada

Tendrás una excusa para sentarte y relajarte

Es el único momento en que perderás peso ¡sin dietas o ejercicios!

A la hora de viajar amamantar es lo más conveniente, todo lo que necesitas son pañales, la leche está lista, estéril y a la temperatura adecuada.

Si sucede una situación de desastre, no tendrás que preocuparte por encontrar la leche maternizada.

Los bebés que son amamantados huelen muy rico… sus excrementos no huelen ofensivamente (hasta que se introducen los sólidos).

El enlace entre madre e hijo es más intenso. Los bebés amamantados por sus madres conocen a sus madres y nunca las confundirán con la niñera.

No hay un sentimiento que describa cuando estás amamantando a tu bebé y él te muestra una gran sonrisa. ¡Que maravillosa alegría!

La satisfacción de saber que le estás dando a tu bebé ¡el mejor comienzo en su vida!

Para amamantar solo necesitas un brazo… puedes hacer otras cosas mientras amamantas (excepto cocinar y manejar)

Muchos, muchos más beneficios ¡demasiados de enlistar!