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25 de May de 2020

Cultura

Pinturas que propician un diálogo

PANAMÁ. El docente y pintor Luis Aguilar Ponce no cree en abandonarse por completo al dictamen de las musas, en someterse ciegamente a s...

PANAMÁ. El docente y pintor Luis Aguilar Ponce no cree en abandonarse por completo al dictamen de las musas, en someterse ciegamente a sus caprichos. ‘Cada artista escoge su labor y desarrollo’, explica el ex funcionario del Instituto Nacional de Cultura (INAC).

Hasta el dos de julio, la galería Arlene Lachman acogerá la exposición ‘Movimiento lírico’. La muestra consta de 24 obras creadas por este artista trotamundos, que ha expuesto sus trabajos en México, Estados Unidos, Cuba, Colombia e India, entre otros países.

A principios de los noventa, el pintor, que fungió como diplomático en la India, Nepal y Sri Lanka, se mudó a Holanda, país en el que residió un par de años.

En sus viajes tuvo la oportunidad de empaparse en la cultura y la idiosincrasia de los diversos pueblos con los que estuvo en contacto. ‘A nivel internacional, pude observar que el arte va muy unido a las transformaciones de la sociedad actual, la tecnología, la ciencia, etc. El artista de hoy tiene que estar atento a lo que está sucediendo para incorporarlo a su obra’, detalla el artífice.

Su recorrido por diversos países le permitió descubrir que ‘cada artista tiene su carácter personal a nivel de ícono dentro de su cultura’. A partir de entonces, se esforzó en crear, más que pinturas, obras únicas a través de las cuales comunicarse con el público. ‘Una pintura no es sólo para apreciarla y contemplarla. También posee un sentido de diálogo con el espectador’, señala.

En las obras que conforman ‘Movimiento lírico’, Ponce utilizó los mismos colores, azul y rojo, buscando ‘el balance y la armonía’ en sus cuadros.

La necesidad de Ponce, quien tuvo entre sus maestros al pintor Juan Manuel Cedeño, de establecer un canal de comunicación a través de su arte se refleja en el título que ha seleccionado para su más reciente exposición. De acuerdo con el creador, la palabra ‘movimiento’ se refiere al aspecto físico, ‘energético que tiene la obra, el sentido de andar, de observar siempre hacia un derrotero’, mientras que ‘lírico’ hace alusión a la necesidad de ‘comunicarse con las personas, da entender belleza, forma, música, etc’.

Ponce opina que un artista profesional no debe sustentar su labor en el presente, en una actualidad tan efímera como la esculturas que acostumbraba a trabajar en plena calle durante los años setenta, sino que debe desarrollar su obra teniendo en mente a las generaciones futuras. ‘El futuro es el que va a calificar mi obra, no el presente’, asevera.

El también docente universitario se define a sí mismo como un pintor posmodernista, ya que en su quehacer artístico ‘añado elementos de otros tiempos y los incorporo a la actualidad’.

Asegura que en sus pinturas recurre a los ‘símbolos y códigos’ propios de los pueblos indígenas. ‘Trabajo la figura humana, pero la sublimo’, comenta. Sus cuadros son el resultado de una búsqueda artística en la que su pincel se mueve con maestría en el horizonte que separa las tendencias figurativas de la más pura abstracción.